viernes, 17 de enero de 2020

Escribano nival, subespecies

El pasado otoño se pudo registrar en Asturias una llegada bastante inusual, por lo abundante, de escribano nival Plectrophenax nivalis, especie de paseriforme que en los últimos años es bastante escasa. Algunos de ellos se han quedado a invernar, como por ejemplo dos ejemplares que se pueden ver en los labrantíos de la zona de Nieva.



Como se puede comprobar ambos escribanos son claramente diferentes, y es que pertenecen a dos de las subespecies reconocidas para esta especie a lo largo de su área de distribución, que se extiende prácticamente a lo largo de todas las latitudes árticas.



Ambas subespecies son relativamente sencillas de diferenciar, aunque siempre nos podemos servir de algún manual. El ejemplar más claro pertenece a la subespecie nominal, P. nivalis nivalis, que se extiende desde el este de Groenlandia al oeste de Rusia, incluyendo Escandinavia. Es la que se suele observar en Asturias.


El ejemplar más oscuro pertenece a la subespecie P. nivalis insulae, que se encuentra principalmente en Islandia, aunque también en el norte de Escocia y las islas Feroe.


La subespecie nominal es totalmente migradora, y sus áreas de invernada se encuentran al sur de las zonas de cría. Por su parte, la subespecie insulae es migradora parcialmente, y una parte de las poblaciones permanecen en invierno en las mismas zonas donde se reproduce. No suele llegar más allá de las islas británicas, de hecho en Escocia representa alrededor del  80% del total de invernantes y es muy raro que alcance el continente.




Para saber más:

Rik Winter: Snow Bunting: sexing, ageing and subspecies


Banks,K.W., Clark,H., Mackay,I.R.K., Mackay,S.G. and Sellars,R.M. 1991. Origins, population structure and movements of Snow Buntings Plectrophenax nivalis. wintering in Highland Region, Scotland. Bird study, 38: 10-19.


viernes, 10 de enero de 2020

El rey del aire

Hay diversas especies de aves emblemáticas y que se convierten siempre en un símbolo para todos aquellos aficionados a su contemplación y estudio. Entre las rapaces, una de estas aves es sin duda el halcón peregrino Falco peregrinus.


El halcón peregrino pasó por momento muy delicados a mediados del siglo XX en Europa debido sobre todo a dos factores: el uso de venenos y la práctica ilegal de la cetrería. Hoy que estos dos factores se han reducido en gran manera, sin llegar a desaparecer del todo, las poblaciones europeas se han recuperado bastante, contabilizando en los últimos estudios entre 15.000 y 18.000 parejas.


En España no se produjeron las grandes hecatombes que tuvieron lugar en Europa, de hecho llegó a reunir probablemente más de la mitad de la población del continente en aquellos oscuros años. También por eso su situación parece bastante estable, llegando a reunir según los últimos estudios entre 2.500 y 2.800 parejas.


Por su parte, en Asturias se han hecho diversos censos, y aunque los resultados son dispares lo más probable es que tengamos alrededor de unas 150 parejas. La tercera parte aproximadamente anida en los acantilados costeros, y el resto en sistemas montañosos, sobre todo en el oriente (Picos de Europa, sierra del Cuera...) o en el centro (Sierra del Aramo).


En Gozón somos afortunados, contamos con tres parejas de esta emblemática especie repartidas por lugares bien conocidos de nuestro litoral. Ocupan año tras año los mismos enclaves, donde se alimentan sobre todo de las aves migratorias de pequeño y mediano tamaño. En uno de estos enclaves pude realizar las fotos que ilustran esta entrada a comienzos del invierno. Ojalá la inconfundible silueta del halcón peregrino y sus increíbles acrobacias de caza nunca desaparezcan de nuestros cielos.

martes, 7 de enero de 2020

Desplazamientos locales

La temporada invernal queda fuera de las épocas de los grandes movimientos de la avifauna, pero aún así pueden producirse desplazamientos locales, debidos a diversas causas. La más habitual es la existencia de grandes olas de frío, que desplazan grandes contingentes de aves, pero también pueden ser por otros motivos, como los temporales en la mar, o porqué no las molestias humanas.

Por ejemplo en estos primeros días del invierno han aparecido unos pocos ejemplares de chorlitejo grande Charadrius hiaticula en la playa de Bañugues. Esta especie había desaparecido de la playa tras los últimos movimientos migratorios del otoño.



También se ha dejado caer algún zarapito trinador Numenius phaeopus, especie realmente escasa por Asturias en época invernal.



También puede darse el caso contrario, aves que desaparezcan de nuestras zonas de invernada. Así, el pequeño grupo de correlimos oscuro Calidris maritima invernante en Luanco parece haber quedado reducido a un ejemplar solitario.


Sin embargo, lo más habitual es que las aves permanezcan estables en sus lugares de invernada, especialmente si las condiciones se mantienen favorables. Así, un pequeño grupo de vuelvepiedras Arenaria interpres lleva una buena temporada en Bañugues, donde se alimenta de los invertebrados que medran en los acúmulos de algas secas que han quedado sin recoger en la playa.




viernes, 3 de enero de 2020

Currucas, desplazamientos locales

En uno de los transectos locales que realicé este principio de invierno, en el río Magdalena en Avilés, pude apreciar una densidad muy alta de curruca capirotada, de algo más de 30 aves en 1,2 km de bosque de ribera. Todas ellas se encontraban sin excepción comiendo bayas de hiedra, que en estas fechas se encuentran en plena maduración.


Al mismo tiempo, otras zonas de Avilés donde hace pocas fechas eran frecuentes las currucas capirotadas, como los parques urbanos, se han quedado prácticamente vacías. Esto nos indica que las currucas realizan desplazamientos locales en busca de alimento.


Algunos estudios han comprobado que las currucas capirotadas, como seguramente otros paseriformes, llevan a cabo dos estrategias en sus territorios de invierno. Una es la estrategia residente, por la cual permanecen todo el invierno en el mismo lugar, y la estrategia transitoria, por la cual se mueven en busca de comida. Esta última parece ser la mayoritaria, seguida por las 3/4 partes de las aves invernantes.


Hay que resaltar la gran importancia de la hiedra como una planta fundamental en el equilibrio de nuestros ecosistemas, ya que provee de un alimento abundante y accesible en una época en la que las fuentes alimenticias escasean. Además de las currucas, frecuentan mucho esta planta los mirlos y los zorzales. Por eso es totalmente necesario fomentar su mantenimiento y conservación.


lunes, 30 de diciembre de 2019

El ave que llega del este

Cada temporada unos pocos ejemplares de bisbita de Richard Anthus richardi pasan el invierno en el litoral asturiano. El Cabo Peñas es uno de los mejores lugares para observarlo, ya que no suele faltar a su cita, aunque en números muy variables. Esta mañana pude localizar un par de aves alimentándose en los prados del entorno.


El bisbita de Richard es un paseriforme que se reproduce en las estepas de Asia Central y Oriental, invernando en el sureste asiático. Sin embargo, una pequeña parte de su población se dirige al oeste, con destino al sur de Europa (en especial la Península Ibérica) y Norte de África. Como se detectan con gran regularidad, diversos estudios confieren a estas aves la condición de verdaderos migrantes, más que divagantes. Tenemos así que esta especie resulta ser la que realiza un viaje más largo de todas las que invernan aquí, entre 6.500 y 7.000 km atravesando buena parte de Eurasia.



viernes, 27 de diciembre de 2019

El ave que llega del sur

A partir de mediados de otoño se puede encontrar en Asturias algún que otro alcaudón real Lanius meridionalis, siempre de forma aislada y escasa. En Gozón casi todas las temporadas se acostumbra localizar alguno, aunque yo llevaba bastantes años sin verlo, hasta que a mediados de este diciembre pude ver un ejemplar en la campiña de Bañugues.


El alcaudón real se reproduce en buena parte de la Península Ibérica, salvo una franja al norte (en la que se incluye Asturias), mientras que penetra ligeramente en Francia por el Mediterráneo. Terminada la época reproductora algunos ejemplares se dispersan distancias variables, hasta algunos cientos de km. Esos son los que llegan aquí, que según indican varios estudios realizados sobre el tema se suele tratar de hembras jóvenes.



Los alcaudones reales suelen permanecer varios meses en torno a un territorio establecido. Es el único alcaudón que se ve en invierno y su silueta aún vista de lejos resulta realmente inconfundible. Debido a la escasez que presenta, su detección siempre es una buena noticia.


lunes, 23 de diciembre de 2019

Gaviota pipizcán

A mediados de diciembre Dani Velasco localizaba un ejemplar de gaviota pipizcán o gaviota de Franklin Leucophaeus pipixcan en la ensenada de Llodero. Tras permanecer allí unas cuantas jornadas se ausentó por espacio de unos días, para aparecer de nuevo en la playa de Bañugues, donde pude relocalizarla el sábado 21 de diciembre. Allí lleva de momento también establecida varios días.


La gaviota pipizcán es una especie neártica, que cría en las praderas de Norteamérica e inverna en las costas sudamericanas del Pacífico. Se trata por tanto de una gaviota muy migradora.



Los ejemplares divagantes que llegan a Europa se supone que proceden de los cuarteles de invierno, en una notable travesía de varios miles de km a través del Océano. No es demasiado frecuente, en España se llevan de momento algo menos de 30 citas.


En Asturias es el cuarto registro de esta gaviota, y la primera estancia documentada de varios días, ya que los anteriores habían sido observaciones fugaces, incluida una de 2015 en la propia playa de Bañugues.