lunes, 25 de marzo de 2019

Una especie, o tres...

El pasado 23 de marzo localizaba en Gozón mi primer ejemplar del año de la mariposa blanca esbelta. Se trata de una mariposa muy ubicua, con dos generaciones anuales, o tres si el otoño es caluroso, y que utiliza una gran variedad de plantas leguminosas como plantas nutricias de las orugas.


Hasta hace pocos años todas estas mariposas se asignaban a una única especie, Leptidea sinapsis. Sin embargo, recientes estudios han descubierto la existencia de otras dos especies crípticas y hermanas de la anterior; se denominan crípticas porque son indistinguibles morfológicamente, y para identificarlas se hace necesario recurrir a técnicas de análisis de la genitalia (el aparato reproductor) y los cromosomas.


Así, la especie clásica L.sinapsis presenta una distribución muy amplia, que ocupa buena parte de Europa, mientras que las otras dos son más restringidas. Leptidea juvernica presenta su límite más al norte (estando aparentemente ausente de la Península Ibérica) y Leptidea reali parece limitarse a la zona occidental del Mediterráneo.


En Asturias hasta ahora sólo se reconoce la existencia de la especie clásica L. sinapsis. Sin embargo, podría no ser así; por ejemplo recientes estudios han ampliado el área de distribución de L.reali hasta el centro de la Península Ibérica. Por otro lado, L. juvernica mantiene interesantes poblaciones en la isla de Irlanda, y lo mismo podría suceder aquí. Es por ello que hasta que no se realicen investigaciones en profundidad no se puede descartar la existencia de estos dos taxones en nuestro territorio.


DINCĂ, V.; WIKLUND, C.; LUKHTANOV, V.A.; KODANDARAMAIAH, U.; NORÉN, K.; DAPPORTO, L.; WAHLBERG, N.; VILA, R. & FRIBERG, M. 2013. Reproductive isolation and patterns of genetic differentiation in a cryptic butterfly species complex. Journal of Evolutionary Biology, 26: 2095-2106.

Juan Carlos Vicente Arranz, Vlad Dincă, Roger Vila & Beatriz Parra Arjona: Leptidea reali Reissinger, 1990, nueva especie para Castilla y León (España) (Lepidoptera: Pieridae). ARQUIVOS ENTOMOLÓXICOS, 16: 311-316


domingo, 24 de marzo de 2019

Acentor común, el cantor discreto

El acentor común Prunella modularis es uno de los pájaros más discretos de nuestra campiña, a ello contribuyen los tonos marrones de su plumaje, similares a los del gorrión, así como la costumbre de mantenerse escondido en el interior de los matorrales. Sin embargo su canto es también uno de los más destacados de nuestras aves, muy aflautado, suave y sumamente armonioso, como pude comprobar ayer con este acentor que cantaba en la zona de Peroño, en Luanco, en lo alto de la rama de un saúco.




Los acentores comunes son territoriales, tanto los machos como las hembras, y su esquema reproductor resulta ser bastante complejo, incluyendo tanto la monogamia como la poliginia o la poliandria. En el caso de las hembras, la selección natural favorece la poliandria cooperativa, es decir, el reproducirse con varios machos, al menos dos, dado que en ese caso ambos machos ayudan a alimentar a los pollos, y estos pollos alimentados por dos machos y una hembra obtienen más alimento y pesan más que los alimentados por una pareja. Por el contrario, en el caso de los machos, como es general en la naturaleza, se favorece la poliginia, ya que buscan aparearse con todas las hembras con las que comparte territorio.


El que se imponga un sistema reproductivo u otro, es decir la capacidad del macho para acceder a las hembras, generalmente depende del tamaño del territorio femenino, que se ve afectado por la distribución de los alimentos. Cuando los recursos se distribuyen en parches densos, los territorios femeninos tienden a ser pequeños y fáciles de monopolizar para los machos. Así, los machos dominantes acceden a un mayor número de hembras, favoreciendo la poliginia. En tiempos de escasez, los territorios femeninos se expanden para adaptarse a la falta de recursos, lo que hace que los machos tengan más dificultades para monopolizar a las hembras. Por lo tanto, las hembras ganan una ventaja reproductiva sobre los machos en este caso, y se favorece la poliandria.



miércoles, 20 de marzo de 2019

Limoneras y cleopatras, un alto en el camino

Las mariposas limoneras Goenepteryx rhamni se hacen muy visibles a finales del invierno y principios de la primavera. Este hecho ocurre sobre todo porque tras despertar del letargo invernal, en el mes de febrero, los machos realizan incesantes vuelos en busca de hembras con las que aparearse. En sus trayectos, en los que recorren distancias muy variables, los machos necesitan detenerse de vez en cuando para libar néctar y recuperar energías, para lo cual en esta época una de sus flores favoritas es sin duda la falsa ortiga Lamium maculatum.



Aunque tampoco le hacen ascos a otras flores como el diente de león, o incluso los narcisos.



Otra mariposa también muy visible en esta época es la cleopatra Gonepteryx cleopatra, que se distingue fácilmente de la limonera, en el caso de los machos, por los dos grandes parches anaranjados de las alas superiores. Los machos de cleopatra también patrullan de manera incesante en busca de hembras, e igualmente se sienten atraídos por las flores de la falsa ortiga.




Por su parte, las hembras de ambas especies son muy difíciles de distinguir, con sus tonos más pálidos. Evidentemente son más estáticas, no se mueven tanto, y permanecen en las proximidades de las plantas nutricias donde pondrán sus huevos, que en el caso del concejo de Gozón es el aladierno Rhamus alaternus (el epíteto específico de G. rhamni hace referencia a este hecho).





Ambas especies tienen un ciclo vital muy similar. Son las más longevas de nuestras mariposas, con una existencia de unos 10 meses. Los adultos emergen a principios de verano, y se pasan dicha estación volando en las proximidades de las zonas donde han nacido, para entrar en hibernación muy temprano, en octubre e incluso antes. Así pasan unos cuatro meses hasta su despertar en febrero, empezando entonces la reproducción que culmina con la puesta de huevos en primavera. Los adultos pueden vivir hasta mayo, de forma que hay un periodo de unos dos meses en que estas mariposas están ausentes, hasta el nacimiento de la nueva generación.

domingo, 17 de marzo de 2019

Un par de cigüeñas blancas


Un par de cigüeñas blancas Ciconia ciconia cicleaban en la mañana de ayer en los prados de Moniello, junto a la mar, antes de tomar rumbo oeste en dirección al Cabo Peñas.


La cigüeña blanca es una especie fundamentalmente europea, que tras una drástica reducción de sus poblaciones a lo largo de buena parte del siglo XX ha experimentado una recuperación a partir de la última parte de este siglo y lo que va del siglo XXI, hasta superar las 200.00 parejas. Esta recuperación ha hecho incluso que las cigüeñas presenten dos pequeños núcleos de cría en Asturias, uno en la cuenca del Nora y el segundo en la altiplanicie de La Espina.


La cigüeña blanca tiene dos subpoblaciones. La primera, del Este de Europa, emigra a través del Bósforo y del Próximo Oriente para pasar el invierno en África Oriental. La segunda, de la Europa del Oeste, emigra a través del Estrecho de Gibraltar para invernar en Europa Occidental.



Durante las últimas décadas buena parte de esta segunda subpoblación, compuesta en su inmensa mayoría por cigüeñas ibéricas, ha abandonado su carácter migrador de larga distancia para permanecer en el sur de la Península, alimentándose en vertederos, sin necesidad de cruzar a África. Así, las aves que aún emigran son sobre todo aves juveniles, que nacen con la ruta programada en su cabeza, pero con el paso de los años van sumándose al grueso de las aves que se quedan aquí.
Las aves que se observan en Asturias, fuera de los dos núcleos de cría que mencionaba antes, son sobre todo aves inmaduras, que tardan en reproducirse aún unos pocos años. Quién sabe si están explorando nuevos lugares para instalarse en el futuro. Aquí en Gozón las esperamos con los brazos abiertos.




viernes, 15 de marzo de 2019

Zarapitos de invernada

Un pequeño grupo de zarapito real Numenius arquata, de unos 10 ejemplares, ha elegido esta temporada un área del concejo de Gozón, entre la playa de Bañugues y el Cabo Peñas, para pasar el invierno. No son fáciles de registrar, ya que son aves esquivas que se mantienen a cierta distancia del observador. Esta semana pude detectar a 6 de ellos en la playa de Bañugues.



La invernada de esta especie en Asturias, que ha ido declinando a lo largo de los últimos años, está ligada sobre todo a los estuarios costeros, en especial las rías del Eo y Villaviciosa. El zarapito real se distribuye por buena parte de Eurasia, pero la que encontramos aquí es la subespecie nominal, que se reproduce en Europa y Rusia occidental, invernando en las costas de Europa Occidental y África.


Bajo el amparo de este grupo de zarapito real ha estado invernando también un ejemplar de zarapito trinador Numenius phaeopus, fácilmente identificable por su menor talla y su pico bastante más pequeño. El zarapito trinador inverna en África, su presencia en esta época en Asturias es casi anecdótica y ligada por lo general a las zonas rocosas del litoral. 



El zarapito real ha sufrido un fuerte declive en sus poblaciones reproductoras europeas, muy marcado en algunas zonas como las islas británicas donde supera el 40%. Esto ha hecho que se declare como especie casi amenazada, y se hayan aprobado varios Planes de Acción para su conservación, cuyo resultado aún está por comprobar. Es curioso que los efectivos invernantes han aumentado sin embargo en buena parte de Europa, pero este hecho debe ser achacable a que buena parte de las poblaciones que migraban a África a invernar ya no lo hacen, la suavidad de los inviernos ha provocado que no les haga falta realizar estos desplazamientos.







domingo, 10 de marzo de 2019

Alcas en declive

Después de un invierno de total ausencia de álcidos por la bahía de Luanco, un par de compañeros ornitólogos, Xuan Cortés y Toño Caballero, detectaron ejemplares de alca común Alca torda, así que me acerqué esta tarde de domingo a probar, con la fortuna de ver un ave pescando de manera bastante activa en la zona del muelle viejo. Es probable que estas alcas se encuentren de retorno a sus áreas de cría.


Este vacío invernal no se ha producido sólo en la bahía de Luanco sino que ha sido general en toda la costa asturiana. Hasta hace pocos inviernos era corriente ver algún que otro grupo de estas aves cerca de la costa, pero ahora se ha vuelto muy raro. ¿Por qué ha ocurrido esto? Parece corresponderse con un severo declive de las poblaciones de alca común, de entre el 20% y el 25%, que han llevado a la IUCN a catalogarla como "Casi Amenazada".


El alca común es una especie primordialmente europea, que cría en latitudes altas, en litorales rocosos, para dispersarse luego por el Atlántico Norte al llegar el invierno. Las mayores poblaciones se encuentran en Islandia, Gran Bretaña y Escandinavia. Los declives más pronunciados se han registrado en las colonias más norteñas, de Islandia y Escocia sobre todo, y se relacionan con los desplomes en las pesquerías de lanzones, los peces de los que se alimentan en época de reproducción.


En muchas colonias británicas, donde se viene realizando un seguimiento continuado de la especie, se ha apreciado en los últimos años un descenso en la productividad, es decir, en el número de pollos volanderos por cada nido, que sin duda es achacable a esta menor disponibilidad de alimento. Otro factor que sin duda ha influido en el declive de la especie está asociado a las grandes mortalidades registradas en algunos de los últimos inviernos. Especialmente dramática fue la última registrada durante el año 2014, cuando varios temporales acaecidos entre los meses de febrero a marzo acabaron con la vida de muchos miles de álcidos que fueron arrojados muertos a la costa.


martes, 5 de marzo de 2019

Llegadas del sur

En nuestra fauna de mariposas existen varias especies migradoras, algunas de ellas son bastante conocidas y otras lo son algo menos. Una de estas últimas es la amarilla Colias crocea, de la cual asoman los primeros ejemplares a finales del invierno o principios de la primavera. Este año mi primer registro fue el 25/02, y ya al día siguiente observé una pareja en cópula.


Esta especie, al igual que ocurre con otras como por ejemplo Vanessa cardui, no presenta periodo de diapausa (o letargo), y por eso los adultos tienen que estar volando todo el año. Su estrategia consiste en refugiarse en invierno en las zonas más cálidas, en especial el sur de la Península Ibérica y el Norte de África. Esto se puede comprobar si extraemos de la plataforma observado.org las observaciones de esta mariposa en el mes de enero.


A partir del mes de febrero o marzo las amarillas van colonizando el norte, hasta que en verano ocupan buena parte del continente europeo, según se puede comprobar en el mapa de observaciones del pasado mes de julio de la citada plataforma.


Esta colonización la van realizando mediante generaciones sucesivas, quizá hasta 4 a lo largo del año. Tras el verano las mariposas van realizando la migración contraria en dirección sur. El año pasado observé los últimos ejemplares a primeros del mes de diciembre.


Algunas temporadas las migraciones de esta mariposa son masivas, de hecho el nombre que reciben en ingles es "clouded yellow", algo así como nublado amarillo, porque se registran en tal cantidad que tiñen el cielo de este color.