domingo, 16 de septiembre de 2018

Empujada por la competencia


La libélula Aeshna cyanea es uno de nuestros más impresionantes odonatos: de talla grande y vuelo potente y directo, se desplaza a gran velocidad, y es capaz de rectificar en el aire su dirección con una facilidad admirable. Es realmente el prototipo del concepto de libélula más arraigado en nuestro imaginario. Otra característica de esta especie, al menos en nuestras latitudes, es que resulta ser la de aparición más tardía. Su periodo de vuelo principal coincide con la última parte del verano y la primera del otoño, en los meses de septiembre y octubre.


 Pero esto último no es así en toda la zona de distribución de esta libélula, ya que en la mayor parte de la misma (que por otro lado es bastante extensa) ya se puede ver volando desde junio o julio, en pleno verano. ¿Por qué ocurre esta diferenciación? Parece ser que la razón principal está en la ecología y la competencia interespecífica.



 Así, Aeshna cyanea se desarrolla sobre todo en ecosistemas lénticos, cerrados, sobre todo pequeñas charcas y estanques. Sin embargo, las principales poblaciones de la Península Ibérica, en el límite sur de la especie, se encuentran en ecosistemas lóticos, en especial arroyos y pequeños ríos por donde circula el agua, y de hecho no es raro verla patrullar a lo largo de los bordes de los mismos. Por ello, en esta zona de su área de distribución se ve obligada a competir con otras libélulas que ocupan los mismos ecosistemas, sobre todo Cordulegaster boltonii y Boyeria irene, cuyo periodo de vuelo principal ocupa el final de la primavera y la mayor parte del verano.


La respuesta evolutiva de A.cyanea ha consistido en retrasar el periodo de emergencia situándolo en las fechas en las que actualmente la observamos aquí, con el máximo justo a finales de la estación estival, empujada por la competencia con estas otras especies. Su desarrollo completo dura dos años, en los que atraviesa, como otras libélulas, por varias fases larvarias, y parece ser que el desarrollo de las últimas fases antes de la emergencia está retenido con respecto a lo que sucede normalmente.


Especie normalmente escasa en las zonas que yo controlo habitualmente, esta temporada está resultando ser bastante buena, y ya he podido localizar varios machos y juveniles cuyas fotografías ilustran esta entrada.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Dorada orla ancha

La dorada orla ancha es una de esas mariposas pequeñas y de tonos marrones que suele pasar desapercibida, lejos de las formas y los colores llamativos propios de las especies más espectaculares. Pertenece a la familia de los hespéridos, el grupo más primitivo de mariposas diurnas.


De unos 3 cm de envergadura, esta mariposa es bastante frecuente en Europa y Asia, aunque en la Península Ibérica es abundante sólo en la franja norte. Las orugas se alimentan de una gran variedad de gramíneas.


Es una especie con cierto dimorfismo sexual, ya que los machos se distinguen bien por la presencia del androconio, una estructura relacionada con la reproducción, y por la forma del abdomen. Aquí podemos ver un montaje para distinguirlos.

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Aunque se distribuye por zonas muy variadas, el hábitat favorito de esta mariposa lo constituyen los bordes de los arroyos y riachuelos. Le gusta mucho visitar las flores de corola larga, de donde es capaz de extraer el néctar gracias a su larga espiritrompa, que mide prácticamente lo mismo que su cuerpo.



El número de generaciones de esta mariposa varía de un lugar a otro. En la Asturias más costera y templada es bivoltina, es decir presenta dos generaciones, una de primavera y otra de verano, volando entre mayo y septiembre, si el otoño viene bueno se alarga hasta octubre.


Existe cierta controversia con el nombre científico de esta mariposa, que aparece con varios apelativos: Ochlodes venatus, O. venata u O. silvanus. En la Península Ibérica aparece la subespecie denominada faunus.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Gaviotas sombrías "intermedius"

La gaviota sombría Larus fuscus ocupa un gran área geográfica que comprende buena parte de las costas europeas atlánticas y árticas, así como el Mar Báltico. Dentro de esta área tan enorme se suelen reconocer tres subespecies, siendo una de ellas la "intermedius" Larus fuscus intermedius, que se corresponde más o menos con las costas de Dinamarca y Noruega.


Morfológicamente es posible reconocer a esta subespecie porque tiene una forma más comprimida, más "aplastada" por decirlo así que la graellsii, que es la otra subespecie que se presenta aquí, y el color del dorso suele ser más oscuro. En esta foto obtenida hace unos días, el 24/08, en Bañugues, por ejemplo, se aprecian dos ejemplares.


Uno de ellos, el de la izquierda, es un ejemplar con anilla, en concreto se trata de J832L, anillado en el sur de Noruega el día 09/06/2015.


No es fácil registrar en Asturias ejemplares anillados de estas procedencias, ya que en las gaviotas sombrías se da la circunstancia de que los ejemplares más norteños invernan más al sur. Por eso produce una sensación especial localizarlos. De hecho este ejemplar cuenta con varias observaciones en su área de cría, pero ésta es la primera fuera de ella, lo cual indica que debe invernar en una zona no frecuentada por ornitólogos, seguramente en África.


Durante la última semana de agosto pude localizar otro ejemplar de esta subespecie, en este caso de procedencia danesa, con anilla azul V.K4M


Esta gaviota fue anillada en 2011 en Hirsholm, una isla al norte de la península de Jutlandia. Esta es su primera observación desde esa fecha, algo que tampoco debe extrañar debido a las circunstancias antes comentadas.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Destino África

Todos los años, durante los meses de agosto y septiembre, una masa ingente de pequeños paseriformes abandonan el continente europeo, rumbo a sus cuarteles de invierno en África. La inmensa mayoría de ellos atraviesa el desierto del Sáhara, y por esa razón se denominan migrantes transaharianos. Las rasas costeras del litoral asturiano son un buen lugar para observarlos, ya que aquí sedimentan un buen número de ellos para descansar y alimentarse.

Estos días he tenido ocasión de localizar varias especies en diversos puntos del concejo de Gozón. Por ejemplo, los mosquiteros musicales Phylloscopus trochilus son frecuentes en el entorno del pequeño pinar de Cabo Peñas.


Se calcula que el mosquitero musical es el paseriforme más numeroso en esta migración postnupcial, cerca de mil millones de ellos abandonan Europa y Asia en esta época.


Las tarabillas norteñas Saxicola rubetra son también una especie regular y que se detecta con relativa facilidad dado que se posan al descubierto, como sus parientes las tarabillas europeas, aunque no permiten un gran acercamiento. Suelen buscar lugares altos para posarse, como ésta que localicé en una bala de hierba en Moniello.



Otra especie numerosa es la curruca zarcera Sylvia communis, pero no se detectan con facilidad ya que es bastante escondediza. Suele moverse en el interior de los arbustos, saliendo de vez en cuando al descubierto. En el tojal de la península de Nieva pude descubrir un grupo de 5 aves.



Caso opuesto es el de la collalba gris Oenanthe oenanthe, que se posa siempre al descubierto y por eso se puede encontrar casi en cualquier lugar. Esta la localicé también en la zona de Nieva.


Y uno de los pájaros más llamativos de esta migración es el colirrojo real Phoenicuros phoenicuros, en especial los machos. Es muy variable de unos años a otros, esta temporada parece ser especialmente escaso ya que se ven muy pocos. Este macho adulto lo registré a mediados de agosto en el área de Peroño.



viernes, 31 de agosto de 2018

Mariposas de las ortigas


Varias especies de mariposas de la fauna asturiana dependen fundamentalmente de las ortigas para su supervivencia. Esto es así porque es en esta planta donde depositan preferentemente sus huevos, dentro del ciclo vital, para que las orugas se alimenten y desarrollen.

En Gozón podemos encontrarnos varias de las especies asociadas a las ortigas. Además de esta característica de su biología, estas mariposas presentan otras características comunes: son de mediano tamaño, muy llamativas y los adultos sobreviven al invierno en estado adulto. Donde difieren es en diversas pautas de su comportamiento y ciclo vital. El mes de agosto es sin duda la mejor época del año para observarlas y estudiarlas en detalle.

La más conocida tal vez sea la numerada o atalanta Vanessa atalanta. Esta mariposa presenta la característica principal de que es bastante territorial, los ejemplares se suelen presentar solitarios, siempre en zonas próximas a su planta nutricia, es decir, la ortiga.



Durante este mes de agosto va surgiendo la segunda generación de esta mariposa, en especial a mediados de mes, que es cuando se comienzan a observar ejemplares frescos que difieren claramente de los de la primera generación, de los cuales descienden, y que en agosto ya presentan signos de desgaste. Estos nacieron allá por el mes de abril.



Otra especie bastante conocida y muy llamativa es el "pavo real" Aglais io. A diferencia de la numerada, la pavo real se suele reunir en pequeños grupitos, de hasta 5 o 6 ejemplares que yo haya contado, en torno a ciertas especies de plantas que las atraen, como el eupatorio Eupatorium cannabinum o diversos cardos. En estos lugares revolotean y se alimentan entre las flores casi de continuo.





El ciclo vital del pavo real va algo retrasado con respecto al de la numerada, ya que los ejemplares de la primera generación anual emergen a finales de mayo o en junio. En agosto se pueden ver las larvas de lo que será la nueva generación, comiendo agrupadas en las ortigas, como se aprecia en esta foto tomada por mi compañero Gonalo Gil y que me ha cedido amablemente.


La tercera especie conocida es la cardera, Vanessa cardui. Esta mariposa es muy migradora, y los ejemplares que se observan por aquí en agosto son los descendientes de los que llegaron del norte de África a lo largo de la primavera.



La cardera no es especialmente numerosa en Gozón en el verano. Es muy probable que una parte de los ejemplares nacidos aquí se hayan desplazado más al norte, siguiendo el innato impulso migrador de la especie. Tanto las que se quedan aquí como las que se desplazan al norte es muy probable que se reproduzcan y den paso a una nueva generación que será la que migre al sur. Su destino como están comprobando muchos estudios es la zona del Sahel, al sur del Sahara.


Por fin, la cuarta especie de las que se pueden observar aquí es la llamada c-blanca, o "comma" por los ingleses, Polygonia c-album, denominación que recibe por la mancha que se observa en el reverso de sus alas. Curiosamente esta mariposa presenta dos generaciones anuales que son diferentes entre sí, la que se observa en esta época es la de verano, que se conoce como "forma hutchinsoni".



Esta especie presenta la característica de que suele presentarse asociada a los cursos de agua (ríos, arroyos..) En Gozón y concejos limítrofes es más bien escasa, sin embargo he podido notar un cierto aumento en su número en el mes de agosto, es posible que hayan llegado ejemplares en migración. Se trata de una mariposa de vuelo muy potente y rápido, al que sin duda se ha adaptado la morfología de sus alas, muy recortadas.



miércoles, 29 de agosto de 2018

Gaviotas patiamarillas cantábricas

Una vez terminada la época de cría, nuestras gaviotas patiamarillas han comenzado a llevar lo que podemos denominar su "vida invernal". Esta existencia para las gaviotas consiste en buscarse el sustento diario y el alimento allí donde lo puedan encontrar, bien sea en los vertederos, en los parques urbanos, en los puertos buscando los descartes de los barcos pesqueros, etc. Al fin y al cabo son aves oportunistas que aprovechan un montón de recursos. Para descansar las gaviotas eligen zonas tranquilas de la costa: puertos, islas, playas...


La gaviota patiamarilla Larus michaellis presenta un área de reproducción centrado en torno al Mediterráneo y la Península Ibérica, aunque en los últimos años se está expandiendo a otras zonas de Europa. Dentro de este área se diferencian por lo general tres subespecies, siendo una de ellas la que podemos denominar "gaviota patiamarilla cantábrica" L. michaellis lusitanius, que iría desde el País Vasco francés hasta las costas de Portugal.


Nuestras gaviotas patiamarillas cantábricas no realizan verdaderas migraciones, aunque sí desplazamientos de corto alcance dentro de su área de distribución. De esta manera, cuando observamos un bando de estas gaviotas en la playa, puede que no todas las aves que vemos sean locales. Esto lo pude comprobar hace pocos días en la playa de Bañugues con el registro de dos ejemplares adultos anillados.


Una de ellas, la de anilla negra, sí es local, ya que fue anillada en Asturias, concretamente en la colonia de La Campa Torres en Gijón.


Pero la otra, la de anilla roja, procede las colonias de Guipuzcoa, no es raro detectar gaviotas de origen vasco en Asturias.


Estos desplazamientos locales son muy variables dependiendo de los individuos, los hay que a lo largo de su vida apenas se mueven unas decenas de km de su colonia, mientras que otros pueden desplazarse unos pocos cientos, aunque como ya digo no pueden ser consideradas migraciones.

Por cierto, en los últimos años se considera a esta gaviota como una plaga, en especial porque ha comenzado a anidar en las ciudades. Sin embargo ocurre al contrario, ya que ha disminuido sus efectivos en gran manera, en especial muchas colonias costeras. Por ejemplo, en Bizkaia, un estudio reciente ha registrado un descenso del 50% en apenas 6 años. Este declive se puede comprobar en Asturias también en invierno, donde nuestra gaviota es mucho menos frecuente que antes.

domingo, 26 de agosto de 2018

Los que ya no están

Algunas de las especies de aves que crían en Asturias desaparecen al poco de terminarse la época reproductora, por completo o casi por completo, debido a que realizan desplazamientos bastante tempranos. Entre los paseriformes uno de los casos más llamativos es el del triguero Emberiza calandra, que deja de verse a los pocos días de que vuelan los pollos. Esta semana así y todo me encontré con un joven tardío en la zona de Nieva.


Los trigueros crían en Asturias sobre todo en la franja costera, aunque no exclusivamente, a donde suelen llegar en abril y mayo. Exceptuando la época reproductora son bastante dependientes de su supervivencia de los cultivos de cereal. Estos cultivos prácticamente han desaparecido del territorio asturiano, por eso se apresuran a desplazarse, muy seguramente a Castilla, con tanta celeridad. Los trigueros no se desplazan más allá del Norte de África.



Otras aves no paseriformes realizan migraciones también tempranas a sus cuarteles de invierno en África, como los vencejos o los milanos negros Milvus migrans. Estos últimos realizan concentraciones de grupos familiares a finales de julio y en agosto, destacando en Gozón el embalse de La Granda donde esta temporada contabilicé hasta 14 ejemplares.


Yo este año he dejado de verlos a partir de la primera semana de agosto. Esto coincide plenamente con los resultados del seguimiento de la migración en el estrecho de Gibraltar, donde esta especie es muy numerosa a lo largo de este mes. A partir de la segunda quincena de agosto ya no queda ningún milano negro en Asturias.