sábado, 22 de julio de 2017

Los últimos pollos de tarabilla

La tarabilla común Saxicola torquata es una de las especies de nuestra avifauna que presenta una temporada reproductiva más prolongada. Son nada menos que unas 20 semanas, alrededor de 5 meses, en las que una pareja puede sacar adelante hasta tres nidadas. Estos días de finales de julio están saliendo del nido los últimos pollos volanderos, de los que hoy pude detectar alguno en la campiña de Moniello.


Esta alta tasa de reproducción se explica en buena parte porque la mortalidad de la tarabilla es bastante elevada. Al ser aves que permanecen mucho tiempo al descubierto son muy sensibles a los depredadores, y también a las inclemencias meteorológicas. Los jóvenes de esta última generación lo tienen aún más complicado, ya que han de competir en un futuro tanto con sus padres como con sus hermanos mayores, que están más desarrollados.


Por contra, estos últimos pollos presentan algunas ventajas competitivas. Los estudios realizados indican que permanecen más días junto a sus padres que los jóvenes de las primeras nidadas, quizá porque sus padres no tienen tanta urgencia por expulsarlos. Este hecho aumenta sin duda sus posibilidades de supervivencia, ya que es más fácil para ellos superar sus primeros días en libertad.


miércoles, 19 de julio de 2017

Un par de charrancitos

La migración postnupcial ya se ha puesto en marcha, en especial para las aves acuáticas, y poco a poco van apareciendo nuevas especies, viajando de retorno a sus cuarteles de invierno. Una de las más tempranas en este movimiento es el charrancito Sternula albifrons, del cual hoy pude registrar los dos primeros ejemplares de la temporada, pescando activamente en la ensenada de Llodero.


Llodero es uno de los mejores enclaves de Asturias para ver este pequeño charrán, que para mí es una de las más bonitas aves marinas que podemos disfrutar por aquí. Es chocante observarlo en un entorno tan industrial y portuario, del que he querido dejar constancia en las fotos de la entrada.


Se reproduce de forma dispersa por buena parte de Europa, donde está en moderado declive desde hace varios años. Las causas son fáciles de suponer, dado su hábitat favorito de cría, las playas en las costas y las islas de guijarros en los ríos. En el primer caso las principales amenazas vienen de las molestias humanas, y en el segundo de una nefasta política fluvial.


Los charrancitos migran entre julio y septiembre, invernando a lo largo y ancho de las costas africanas, en el caso de las poblaciones de Europa occidental que son las que pasan por aquí. Cuando se posan es fácil comprender el verdadero significado de su nombre, comparando su talla con otras aves como la gaviota reidora o la garceta.



lunes, 17 de julio de 2017

El mito, un pajarín muy familiar

El mito Aegithalos caudatus es un pajarín muy peculiar, y no sólo por su aspecto, inconfundible, sino también por su peculiar forma de reproducción. En primer lugar, tenemos la característica de que se trata en muchas ocasiones (aunque no siempre) de una cría cooperativa, donde los padres de la nidada son ayudados por un número variable de otras aves, entre 1 y 4, que colaboran en la alimentación de los pollos. Estos ayudantes pueden ser otros juveniles criados por la misma pareja en años anteriores, o bien otros adultos que hayan fallado en la nidificación (aunque pueden darse ambos casos simultáneamente).


Probablemente este comportamiento haya evolucionado dado el bajo éxito reproductor que obtienen los mitos, especie en la que una buena parte de los nidos fracasan, en especial debido a la depredación. De hecho se ha observado que la frecuencia de las cebas aumenta en aquellos nidos donde hay cooperación de otras aves, lo cual aumenta en esos nidos la posibilidad de supervivencia de los juveniles.



La segunda característica peculiar del mito es que una vez que los pollos abandonan el nido, en el mes de mayo o junio, forman un grupo familiar con los adultos que a diferencia de otros paseriformes no se disuelve a los pocos días. Los grupos familiares de mito permanecen unidos y cohesionados hasta la siguiente temporada migratoria, vagando errantes por los bosques o la campiña.


Es fácil notar cuando un grupo de mitos está llegando a donde tú estas, porque los reclamos de contacto entre ellos son continuos. Por lo general permanecen unos pocos minutos si la zona es favorable, moviéndose entre la vegetación a la busca de pequeños insectos, antes de desplazarse a otro lugar. En esta época su observación es más dificultosa, dado que los árboles y arbustos por los que se desplazan están cargados de hojas, y es en invierno cuando más fáciles son de detectar.


En Gozón el mito no es un ave abundante, ya que escasean las áreas de vegetación caducifolia, que son las que ellos prefieren para criar. Sin embargo en estas pocas zonas sí se pueden observar de vez en cuando estos pequeños grupos de mito, como éste al que pertenecen las fotos de esta entrada y con el que pude entretenerme ayer durante unos minutos en la zona de Bocines.

domingo, 9 de julio de 2017

Tiempo de familias

Poco a poco se va acercando el final de la etapa reproductora para la mayor parte de nuestra avifauna. A lo largo de los meses de junio y julio muchos pollos salen al exterior, abandonando la seguridad de los nidos donde han pasado los primeros días de su vida, y van descubriendo el mundo de la mano de sus padres. Es un tiempo para las familias, que podemos encontrar por todo el concejo de Gozón.

En las proximidades de las charcas de Xagó, por ejemplo, una pareja de lavandera boyera Motacilla flava ha sacado adelante dos jóvenes esta temporada. Estos presentan aún un plumaje muy desteñido y críptico, que se puede distinguir aún sin problema de la hembra adulta, que presenta menos colorido que el macho.



Los dos pollos aún no se alejan en exceso del lugar donde han crecido, moviéndose normalmente por el suelo sin hacer grandes vuelos.


En sus primeros días de libertad aún dependen de sus padres, a los que reclaman con insistencia para que les alimenten, cosa que éstos hacen con diligencia.



Ahora llega un momento especialmente delicado para estas aves, que como otras especies llevan a cabo una muda postnupcial antes de emigrar a África. Los adultos sufren una muda completa, cambiando todas las plumas, mientras que los jóvenes tienen una muda parcial, en la que reemplazan las mudas del cuerpo y algunas coberteras.

miércoles, 5 de julio de 2017

Una recién llegada

Poco a poco va aumentando el catálogo de odonatos registrados en Asturias. Una de las últimas especies en aparecer es la libélula Anax ephippiger, que es natural de África y cada año emprende migraciones para reproducirse en Europa. No se detectó en Asturias hasta hace unos pocos años, y esta primavera mi amiga Pilar Fatou y yo la observamos por primera vez en Gozón, en el embalse de La Granda, pudiendo obtener varias fotos.


Esta bonita libélula se caracteriza por la mancha azul en el segundo segmento abdominal, que no llega a los costados, y los ojos entre verdes y marrones. Se pudieron ver varios ejemplares entre los últimos días de mayo y los primeros de junio, con la peculiaridad de que se observaron tanto ejemplares solitarios como puestas en tándem, constituyendo así el primer indicio de reproducción para la especie dentro de Asturias, y uno de los primeros en la Península Ibérica.



En los últimos años se ha detectado un avance hacia el norte de varias especies de libélulas, parece que impulsado por el cambio climático. El caso de Anax ephippiger es un tanto especial, ya que como digo se trata de una especie migradora que puede llegar muy al norte, incluso a Islandia. Estaremos atentos a ver si aparecen ejemplares emergidos para confirmar su reproducción.


Gracias a Pilar Fatou por sus fotos que junto a las mías han conformado esta entrada.

domingo, 2 de julio de 2017

El pequeño cazador

El bonito y distintivo alcaudón dorsirrojo Lanius collurio es un paseriforme, pero se comporta prácticamente como una pequeña ave de presa. Desde su pequeña atalaya vigila los campos a la búsqueda y acecho de sus presas, tal como se aprecia en estas fotos que pude tomar ayer a una pareja que detecté en la zona de La Cerezal, en la parroquia de Cardo.



Las fotografías de arriba corresponden a un macho, un poco antes y después de cazar una de sus presas favoritas, junto con los coleópteros, un gran ortóptero de campo, del grupo de los grillos de matorral.


En esta pareja, que estuve controlando durante un buen intervalo, pude observar un hecho del que no tenía constancia anterior, y es que el macho le transfirió una presa a la hembra, no sé si con el objeto de que fuera ésta la que la llevase al nido para sus pollos, ya que al poco rato salió volando con ella.


Los alcaudones por lo general cazan insectos de muy diversos tipos, y tienen una dieta muy variada. Como ya comenté sus presas mayoritarias son los saltamontes y escarabajos, pero no le hacen ascos a otros grupos, como por ejemplo los abejorros.


El alcaudón dorsirrojo es escaso en Gozón, ya que no abunda el tipo de hábitat que es más idóneo para la especie: zonas abiertas de prado donde cazar, rodeadas de arbustos espinosos tipo zarza donde clavar las presas para almacenarlas, y también de franjas de arbolado y arbustos donde refugiarse y construir el nido. El entorno donde localicé a la pareja que estoy comentando responde plenamente a estas características.