Mostrando entradas con la etiqueta collalba gris. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta collalba gris. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de mayo de 2022

Aves en migración prenupcial

Ya bien entrada la primavera, sobre todo en la segunda quincena de abril y primera de mayo, tiene lugar un interesante movimiento de migración prenupcial por Asturias. Se trata de migrantes transaharianos, aves que invernan al sur del Sahara y se dirigen a sus cuarteles de cría europeos. Muy conspicuas son por ejemplo las collalbas grises, que se posan siempre al descubierto. La zona de Moniello es un buen lugar para verlas, y en abril pude registrar a dos machos y una hembra juntos.




La migración prenupcial es mucho menos numerosa que la prenupcial, aunque uno de sus atractivos es que se puede ver a las aves en su plumaje nupcial. Una de las razones de esta mayor escasez es que las aves migran más rápido porque tienen urgencia en llegar a sus territorios de cría. Aunque pueden permanecer varios días sedimentadas en un mismo lugar acumulando energías, como esta curruca mosquitera que se dejó ver dos jornadas al menos en el carrizal de Verdicio.



El carrizal de Verdicio constituye también un lugar interesante para registrar aves específicas de este hábitat tan característico. Por ejemplo el carricerín común, del cual pude observar dos ejemplares a finales de abril.



Muy importante es durante estos días también la migración de hirundínidos, que además viajan en bandos mixtos de varias especies, tanto golondrina común como dos especies de aviones, común y zapador. Cabo Peñas es un sitio muy apropiado para detectar esta migración dado que además suelen posarse en los cables de teléfono.


Con una pizca de suerte podremos incluso detectar alguna golondrina dáurica, como a mi me sucedió.


También se detecta alguna que otra rapaz, como esta hembra de aguilucho lagunero que registré en la campiña de Verdicio. Estas rapaces tienen vuelo activo y por eso son capaces de atravesar franjas de mar, como por ejemplo en este caso el Golfo de Vizcaya.


Y termino con una especie cada vez más escasa, cuya imagen en migración por desgracia es cada año más rara, y a la que hace poco dediqué una entrada exclusiva, la tórtola europea, que se cruzó en mi camino en el pueblo de Laviana.





domingo, 12 de septiembre de 2021

Migrantes numerosos y escasos

Mucha gente que comienza con la observación de aves se sorprende que en esta época se puedan registrar ciertas especies. Y es que en migración postnupcial se observan muchos pájaros, seguramente más que en otras épocas del año. La principal razón radica en que bastantes especies presentan una migración diferencial. Un ejemplo paradigmático es el papamoscas cerrojillo.


La migración postnupcial del papamoscas cerrojillo discurre por el oeste, atravesando el Cantábrico, mientras que la prenupcial tiene una componente más oriental. Por eso en primavera apenas se observa en Asturias; en agosto y septiembre sin embargo es numeroso, con caídas de migrantes muy frecuentes. Las fotos de esta entrada por ejemplo corresponden a un grupo de 12 aves que pude ver en un tramo de bosques de ribera de apenas 300 metros (en esta otra entrada comento como es el campo mágnetico terrestre el que guía su migración).


Teniendo esto en cuenta nos encontramos con que hay algunos pájaros que parecen más numerosos que otros. Esta percepción depende de diversos factores. Así, una especie que se detenga en lugares abiertos, y en lugares frecuentados por los observadores, parecerá sin duda frecuente. El caso más claro es la collalba gris, cuyos grupos se detienen en prados y tierras de labor de la costa.


y también la tarabilla norteña, que se detiene también en espacios abiertos, compartiendo muchas veces el hábitat.



Otras especies parecen abundantes en esta época simplemente porque son muy frecuentes, el ejemplo más claro es el mosquitero musical, una de las aves más numerosas de Europa.



Sin embargo otras especies parecen quizá más escasas de lo que realmente son, como por ejemplo el colirrojo real, que busca el refugio de árboles y arbustos, y es además muy esquivo.


Otro caso llamativo es el de la curruca zarcera, que suele refugiarse entre las zarzas, esta es una de las pocas que he podido observar esta temporada al descubierto.


Otras especies parecen más escasas de lo que realmente son, porque ocupan hábitats muy concretos, es el caso de las especies propias del carrizal, como el carricero común.


Y hay algunas que sí son claramente escasas, y producen muy pocos registros cada año. Un ejemplo puede ser el de la curruca mosquitera, que podemos ver en esta fotografía que me cede amablemente mi compañero Alfonso Caso, vista en Gijón. El resto de fotos procede de esta temporada en el concejo de Gozón.





domingo, 29 de agosto de 2021

Migrantes de campo abierto

 Ya se encuentra en pleno apogeo la migración postnupcial de lo que se denominan "migrantes transaharianos", que son aquellas especies que se dirigen a invernar a África al sur del desierto del Sahara. Muchas de estas aves, sobre todo paseriformes, buscan el refugio de árboles o arbustos durante sus paradas migratorias, pero hay algunas que prefieren detenerse en zonas abiertas para alimentarse. Dos de las más notables son la collalba gris Oenanthe oenanthe y la tarabilla norteña Saxicola rubetra.


Ambas especies pueden formar buenas agrupaciones en días favorables, por ejemplo hace escasas jornadas pude contar hasta 14 tarabillas norteñas y 21 collalbas grises en el entorno de Cabo Negro. En esta foto se pueden adivinar hasta 4 ejemplares de esta última especie en un prado.


El área de distribución de ambos paseriformes en Europa es muy similar. Los dos se reproducen por buena parte del continente, pasando el invierno en la franja africana situada entre el Sahara y las selvas tropicales, ocupando también el valle del Rift. La principal diferencia es que la collalba gris (abajo) ha logrado expandirse a Islandia y Groenlandia.




A la hora de estudiar su migración en Asturias, llama la atención el hecho de que el artículo resumen publicado en la revista Ardeola sobre estas especies (que están emparentadas) no incluye ni una sola recuperación para ninguna de las dos en nuestro territorio. Esto se debe a un déficit evidente en los estudios de anillamiento que hemos arrastrado durante muchos años.

Sin embargo, a partir de las conclusiones del citado artículo y del comportamiento de especies similares, se puede deducir que las aves que transitan por aquí serán las de la zona oeste europea que mira al Atlántico, que viajan en dirección SO, y que se dirigen a su vez a las partes más occidentales de su área de invernada africana. Esta interrelación entre áreas de cría y de invernada se denomina "conectividad", la cual es más alta conforme más estrecha es la relación.



Llama la atención la situación de la tarabilla norteña, especie la cual en mi opinión ha aumentado estos últimos años. Así, si bien este paseriforme parece en regresión general en Europa, al igual que otros muchos, parece haberse recuperado en algunas zonas como los países bálticos. Dicha recuperación se debe según algunos estudios al abandono de zonas de cultivo intensivo, que habrían favorecido su  expansión reciente.



En los países bálticos anida una proporción nada desdeñable del total europeo, aproximadamente el 15%, entre 1 y 1,5 millones de parejas. Si estas poblaciones viajan por aquí en buena parte, como parece probable, tendríamos una posible explicación a este aumento en el contingente migratorio de los últimos años.

Para saber más:

Bueno, J. M. (1991). Migración e invernada de pequeños Turdinos en la península Ibérica II. Collalba gris (Oenante oenanthe), Tarabilla norteña (Saxicola rubetra) y Tarabilla común (Saxicola torquata). Ardeola, 38: 117-129.

Kurlavičius,P. (2015). Whinchat (Saxicola rubetra) in Lithuania: what we know about breeding biology, habitat selection and population trends. Pp. 107-115. En: Bastian, H. V., Feulner, J. (Eds.). Living on the Edge of Extinction in Europe. Proc. 1st European Whinchat Symposium. LBV Hof, Helmbrechts.


miércoles, 28 de abril de 2021

Collalbas en migración

A lo largo de este mes de abril hemos podido asistir a una migración muy activa de collalbas grises Oenanthe oenanthe por Asturias, tanto en zonas de montaña como en la rasa costera. Yo he podido detectar pequeños grupos de esta especie en zonas favorables del litoral de Gozón (Cabo Peñas, Cabo Negro, playa de Xagó...), grupos de hasta 7 ejemplares a los que pertenecen las fotos que ilustran esta entrada.

 


Las collalbas grises son aves de zonas abiertas que presentan en primavera una estrategia migratoria muy definida, con frecuentes y cortas paradas para reponer grasa. Así, los estudios realizados confirman este modelo, según el cual las collalbas viajan por la noche (son migrantes nocturnas estrictas) y se detienen con el día, para volver a partir la noche siguiente. Esta estrategia les permite cubrir entre 200 y 300 km en cada etapa en condiciones favorables. 



Esta forma de migrar es posible dado que la collalba se detiene en zonas abiertas, donde tiene un mayor campo de acción para conseguir alimento, y a que presenta una alta eficacia en la acumulación de reservas, dado que empieza a conseguir grasa adicional con los primeros alimentos que ingiere.


De esta manera las collalbas grises van salvando, en el tiempo que dura su migración, que estaría entre 1 y 2 meses, la distancia que media entre sus cuarteles de invernada en África y las áreas de reproducción. Una encrucijada de caminos se sitúa en zonas como la isla de Helgoland, donde las aves que se dirigen a Islandia y Groenlandia deben cruzar una amplia franja de mar abierto. 

Los estudios realizados en esta zona arrojan el dato de que las collalbas que se dirigen a estas zonas (subs. leucorhoa) permanecen en muchos casos más de un día alimentándose, mientras que las de la subs. nominal que siguen camino vía Escandinavia apenas se detienen una jornada, siguiendo el mismo modelo migratorio que hemos visto hasta ahora.




Para saber más:

Delingat  J.,  Dierschke  V.,  Schmaljohann  H.,  Mendel  B.  & Bairlein  F.2006.  Daily  stopovers  as  optimal  migration  strategy in  a  long-distancemigrating  passerine:  the  Northern  Wheatear Oenanthe oenanthe. Ardea94(3): 593–605.

Dierschke, V., Delingat, J. Stopover behaviour and departure decision of northern wheatears, Oenanthe oenanthe, facing different onward non-stop flight distances. Behav Ecol Sociobiol 50, 535–545 (2001). https://doi.org/10.1007/s002650100397


sábado, 19 de septiembre de 2020

Caída de migrantes

 Ya comentaba al inicio del mes que septiembre es uno de los meses más interesantes para la observación de aves en Asturias, si no el que más. Cuando las condiciones meteorológicas son favorables se pueden producir verdaderas caídas de migrantes, llenándose la campiña de aves que tienen que hacer un alto forzoso en su migración a tierras africanas, caídas que se notan especialmente en la rasa costera.

Así ha sucedido esta semana, en la que hemos podido asistir a un verdadero espectáculo ornitológico, con incontables aves, en especial paseriformes, que se han podido registrar por doquier. Especial protagonismo para las tarabillas norteñas, aves normalmente escasas pero que he podido observar en pequeños grupos en las dunas de Xagó y la rasa de Cabo Negro, donde están hechas casi todas las fotos de esta entrada.




También especial protagonismo han tenido los papamoscas cerrojillos. Esta especie, cuyo paso es masivo por Asturias durante el mes de septiembre, tiene la característica frente a otros migrantes de que puede aparecer prácticamente en cualquier parte.




Este de la foto por ejemplo lo observé en un bosque de ribera devorando un díptero de buen tamaño.


Su pariente el papamoscas gris es más discreto y suele permanecer más a cubierto en migración.



Aún más discreta es la curruca zarcera, de la que también observé algún ejemplar pero siempre a distancia y metidas entre la vegetación de zarzas.



Destacar también el registro de unos pocos colirrojos reales, especie que esta temporada está siendo muy escasa.


Y cómo no la tradicional cosecha de collalba gris, siempre al descubierto, bien sea sobre la carretera, sobre las rocas de la playa de Bañugues, en cualquier parte.



Aún queda una buena parte de la temporada, en la que podemos asistir a otra buena caída de migrantes.