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jueves, 18 de mayo de 2023

De vuelta al norte, chorlitejos grandes

El mes de mayo es el mes por excelencia para la migración de limícolas en Asturias. Pasan en grandes cantidades y además la gran mayoría en su espectacular plumaje nupcial, dado que se dirigen a sus zonas de reproducción en el norte. Es el caso del chorlitejo grande Charadrius hiaticula, en el que machos y hembras presentan dimorfismo sexual.



Las aves que pasan ahora, a mediados de mes, proceden de las grandes zonas de invernada de aves limícolas en el oeste de África. Una de las especies mayoritarias es el chorlitejo grande, del que pueden registrarse decenas, o en los mejores días de sedimentación centenares de ejemplares. Dos lugares buenos para verlo en Gozón son las ensenadas de Bañugues y Llodero, de donde proceden las fotos de la entrada.


¿Hacia donde se dirigen los chorlitejos que ahora nos visitan? Los estudios de radiomarcaje de los últimos años han ayudado a comprender mejor las rutas migratorias de estas aves. Así, en estos bandos de chorlitejo de mayo en Asturias se encuentran dos subespecies. La primera, la tundrae, se reproduce desde el norte de Escandinavia hacia el este, hacia Siberia. Investigaciones realizadas en el norte de Noruega muestran que los chorlitejos que allí crían invernan en África, y están de vuelta para la reproducción a finales de mayo o principios de junio.


La segunda subespecie que se encuentra en estos bandos de chorlitejo grande es la subs. psammodroma, que se reproduce sobre todo en Islandia y Groenlandia. Estudios de anillamiento y radiomarcaje muestran como el área de invernada de estas poblaciones es muy amplia, haciéndolo una buena parte de ellos en los humedales del oeste de África.


Por lo tanto, ambas subespecies pasan por aquí aún juntas, pero no lo harán por mucho tiempo. Unas aves pronto tomarán rumbo noroeste, y a través de las islas británicas saltarán a sus cuarteles de cría, mientras otras lo harán siguiendo el litoral europeo. Pasada esta zona de división, todas las aves observadas serán de la subespecie tundrae, como pasa en los humedales holandeses.




  

miércoles, 20 de julio de 2022

Arranca la migración postnupcial

Prácticamente no hay un mes del año donde no exista alguna migración de aves en nuestras latitudes, salvo quizás enero. Así, sin solución de continuidad con la migración prenupcial, de viaje a los lugares de cría, se notan los primeros movimientos postnupciales, de retorno a los de invernada. Las primeras que se hacen notar en este sentido son las gaviotas reidoras, que ya a mediados de junio ocupan estuarios y ensenadas como las de Llodero con interesantes bandos.


Las primeras jóvenes nacidas en el año se suelen registrar en Asturias a finales de junio, como así ha sucedido esta temporada. Las gaviotas reidoras ocupan una distribución muy amplia en el Paleártico, pero es casi seguro que estas migrantes tempranas provienen de las poblaciones del oeste de Europa y llegan aquí bordeando el litoral.




Sólo unos pocos días después que las reidoras se presentan aquí las gaviotas cabecinegras, en este caso con muy poco intervalo entre adultas y jóvenes. Seguramente proceden también de las poblaciones del oeste de Europa.



A finales de junio o principios de julio se pueden registrar las primeras aves limícolas en migración postnupcial. Para mí los primeros esta temporada fueron dos chorlitejos grandes.


En julio se vuelve a ver también la silueta característica del zarapito trinador en los estuarios. Esta especie es un migrador temprano, ya desde julio, pero en esta época a diferencia de la primavera apenas se detiene en tierra y los bandos se observan en migración activa.


La primera especie de limícola que suele aparecer en buenos números es el archibebe común, con grupos de jóvenes a mediados de julio. De esta manera pude registrar un bando de 15 el día 17/07 en la ensenada de Llodero. El archibebe común cría en latitudes templadas en el continente europeo.





De esta manera, a estas alturas del año la migración postnupcial se encuentra ya en pleno funcionamiento. Ocupa más de la mitad del año, de junio a diciembre, y nos permite disfrutar de la naturaleza en su total expresión.

martes, 31 de mayo de 2022

Los últimos migrantes

La migración prenupcial de aves en Asturias ocupa un periodo muy dilatado de tiempo, que comienza a mediados del mes de febrero y se prolonga varios meses. Su final está marcado por el movimiento tardío de las aves limícolas que ocupan nuestros estuarios a finales de mayo o primeros de junio. La gran mayoría de las aves que vemos en esta época se corresponden con tres especies que viajan en bandos mixtos: correlimos común y tridáctilo y chorlitejo grande.



Las aves limícolas que vemos en esta época se cuentan entre las aves más viajeras del mundo. Podemos tomar como primer ejemplo una raza de correlimos común que se observa exclusivamente en esta época, la subespecie arctica. No siempre es fácil de identificar, pero sí lo es en los casos más extremos: se trata de correlimos comunes muy pequeños, con pico y patas cortas y mancha pectoral muy reducida. Puede registrar un individuo en la ensenada de Llodero.


La subespecie arctica se reproduce en la zona NE de Groenlandia, y cuenta con una población muy reducida, entre 7.000 y 15.000 parejas. Su zona de invernada se encontraría en la costa oeste africana, de manera que la distancia que cubre en esta época puede superar los 7.000 km. El resto de los correlimos comunes que se observan en esta época pertenecen a la subespecie schinzii, seguramente los que se dirigen a Islandia y el sur de Groenlandia.




Esta distancia puede ser todavía mayor en el caso de otras especies. Por ejemplo el caso del correlimos tridáctilo, que se reproduce en Groenlandia más o menos en la misma zona que la raza arctica. Este correlimos inverna en África en latitudes mucho más australes, prácticamente hasta África del Sur, así que la distancia que separa sus zonas de invernada y reproducción podría estar entre 10.000 y 12.000 km.



Este movimiento migratorio de limícolas es sin duda uno de los más espectaculares que se pueden ver por Asturias, dado que las aves que se observan están ya en su plumaje nupcial. La cantidad de aves implicada depende de las condiciones meteorológicas que se den, las óptimas se producen con vientos fuertes de componente este que obligan a las aves a sedimentar, y eso es lo que ha ocurrido esta primavera en la que estamos teniendo muy buenos números. En Gozón contamos con dos enclaves muy buenos para su seguimiento, las ensenadas de Bañugues y Llodero.



Además de las tres especies más comunes que comenté se pueden registrar otras más escasas. Por ejemplo los únicos correlimos menudos del paso primaveral se registran en esta época, prácticamente la única del año en que podemos observar a esta especie con su plumaje nupcial.



También se pueden observar correlimos gordos o zarapitines en números escasos, se trata ya por lo general de aves inmaduras en plumaje no reproductor.



jueves, 12 de mayo de 2022

Migración primaveral de limícolas

Uno de los movimientos migratorios más espectaculares a los que podemos asistir en Asturias es la migración primaveral de limícolas. Aunque puede dilatarse bastante en el tiempo, los máximos se suelen dar en la primera quincena de mayo, y esto ocurre porque es cuando llegan las aves que invernan en el oeste de África, que van de camino a sus zonas de cría. Esta primavera estamos teniendo un movimiento interesante en las ensenadas de Bañugues y Llodero.

La ruta mayoritaria en esta época es la que se lleva rumbo Noroeste o Norte. Un representante por excelencia de esta ruta es el correlimos tridáctilo, que se ve con una gran variedad de plumajes, desde el casi blanco invernal al precioso cobrizo del plumaje nupcial. Este correlimos cría en latitudes árticas, en el NE de Canadá, Groenlandia o las Svalbard. 




Muy abundantes son también los chorlitejos grandes, los que migran en esta época pertenecen a la especie psammodromma, que crían en bastante cantidad en Islandia o Groenlandia. Los chorlitejos grandes se alimentan cazando de forma visual, a diferencia de los correlimos.



La tercera especie que sigue principalmente esta ruta es el correlimos común, sobre todo pertenecientes a la subespecie schinzii. Estas tres especies, que son las más numerosas durante la migración de mayo, viajan muchas veces de forma conjunta en bandos mixtos.




Otras especies de limícolas llevan una ruta más oriental, en dirección a Rusia y Siberia. Un ejemplo es el chorlito gris, del que se pueden ver tanto machos como hembras en plumaje nupcial.




Las especies que siguen esta ruta son menos numerosas, pero muy variadas, y además en esta época pueden verse en su precioso plumaje nupcial, algo que únicamente ocurre durante este mes de mayo. Además de los chorlitos grises, tenemos las agujas colipintas, correlimos gordos, y algún que otro correlimos zarapitín.







martes, 15 de marzo de 2022

Los últimos invernantes

La primera quincena de marzo es un periodo de transición en nuestra avifauna. Muchas especies que pasan el invierno aquí nos van dejando, y algunas estivales comienzan a llegar. Sin embargo aún pueden verse las últimas aves invernantes, que prolongan su estancia entre nosotros antes de retornar a sus áreas de cría. Entre ellas las más típicas son las aves limícolas, que se reproducen en latitudes muy norteñas y están adaptadas a migraciones más tardías. Por ejemplo en la ensenada de Llodero aún pueden verse varios chorlitos grises que llevan ahí varios meses.

Con ellos permanecen también varios ejemplares del grupo de chorlitejos grandes y correlimos comunes que también ha pasado aquí el invierno.


Los archibebes claros, aunque anidan en latitudes templadas, también suelen alargar su invernada.


Las anátidas suelen ser migrantes tempranos, pero aún permanece algún invernante, como por ejemplo un ánsar común que lleva varios meses en el pantano de La Granda.

En los prados de algunas zonas de Asturias llama la atención la presencia aún de algunos grupos de garcilla bueyera, especie que ha comenzado a invernar hace unos pocos años.


Y en cuanto a los pájaros van desapareciendo de los prados y labrantíos del litoral los grandes bandos invernantes de pinzón vulgar, ya quedan pocos individuos, la mayoría jóvenes o hembras.


En las alisedas y bosques de ribera se ven los últimos grupos de lúganos alimentándose de las piñas de los alisos. A lo largo de marzo desaparecerán ya de nuestro marco de referencia, al igual que otras especies, para no volver hasta el próximo otoño.