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jueves, 5 de enero de 2023

La mosca cernícalo, sírfido de invierno

En el grupo de los sírfidos, bonitas moscas polinizadoras que en muchas ocasiones imitan abejas y avispas, hay especies que se mantienen activas como adultos todo el año en Asturias. Por ello pueden ser registradas en invierno, y una de las más notables es el sírfido quizá más conocido y estudiado, la mosca cernícalo Episyrphus balteatus.


Controlar a esta especie en esta época se vuelve un poco más dificultoso. He podido comprobar que frecuentan mucho menos las flores, quizá por tener menos necesidades energéticas, así que son menos efectivos los métodos empleados durante el resto del año. Por ello para calibrar la importancia de la invernada debe rastrearse con cuidado la vegetación donde  se refugia.


Uno de los refugios más notables en la campiña asturiana es el constituido por los setos de zarza, los populares artos, o sebes separadores de fincas. A finales de diciembre pude hacer una prospección detallada de los setos de las afueras de Luanco, en la zona de Peroño, recorriendo en total unos 1.700 m y registrando 14 ejemplares en total, uno cada 120 metros más o menos, una densidad notable. Recorridos similares en otras zonas un poco más cortos me dieron una densidad similar.


Casi la totalidad de los ejemplares que se ven en estas fechas son hembras, que son más resistentes a las bajas temperaturas. Vuelan en general de forma muy discreta a poca distancia del suelo entre la vegetación, ya que su principal misión en esta época es poner huevos, que en su día fueron fecundados por los machos. Lo hacen poco a poco, de forma muy dirigida y buscando lugares donde haya presencia de ácaros, de los que se alimentan las larvas. Ese es otro de los servicios que nos presta esta mosca tan útil y beneficiosa.



En día calurosos sí que se puede ver algunas moscas alimentándose y por tanto ejerciendo su función polinizadora. Buscan flores que no estén muy alejadas de los setos donde pasan el invierno, en especial velloritas y compuestas de flor amarilla. Se puede ver incluso alguno de los pocos machos presentes.



La mayor parte de los huevos que la mosca cernícalo pone en estas fechas dará lugar a individuos adultos al inicio de la primavera, cuando se produce una verdadera explosión de este insecto en la campiña asturiana. Desde aquí iniciarán entonces el asalto al continente europeo, ya que se trata de una especie migradora. Asturias y su campiña se convierten así en un importante reservorio de la especie durante el invierno. Sí que nos podemos encontrar con alguna hembra que podríamos denominar "fase oscura", con los tonos negros del abdomen más destacados, y que pueden haber nacido ahora en invierno. De todas maneras siguen siendo tan bonitas y llamativas como el resto de congéneres.





lunes, 18 de octubre de 2021

Llegan para quedarse

La entrada del mes de octubre supone un cambio importante en el patrón migratorio de las aves que llegan a Asturias. Así, las que se observan durante los meses anteriores nos atraviesan en su mayor parte con África como destino. Sin embargo las que registramos a partir de este mes ya tienen la Península Ibérica como una de sus zonas principales de invernada.


Durante la primera quincena de octubre son dos las especies que destacan especialmente por sus números, el petirrojo y el bisbita pratense. En cuanto al primero, el popular raitán, se ve y escucha prácticamente por todos lados. Existe una numerosa y bien nutrida población local, por lo que es difícil diferenciar entre petirrojos nativos y visitantes. No hay reglas fijas, pero en general los petirrojos locales suelen ocupar todo el año las mismas zonas, parques y áreas con bastante matorral, como bosques de ribera. Los petirrojos foráneos se ven impelidos a ocupar zonas más abiertas, por esa razón son más conspicuos, es habitual empezar a ver petirrojos en esta época donde hasta ahora no había. Los que ilustran esta entrada fueron observados en una ruta hecha este mes por Cabo Negro.



¿De dónde proceden los raitanes que llegan aquí en otoño? Se han recuperado muchas aves anilladas en Europa, y los estudios concluyen que una buena parte procede de la zona de Escandinavia, que prácticamente queda vacía en invierno. Muchos vienen también del oeste de Europa, y muy pocos de las islas británicas, donde los petirrojos son sedentarios o realizan cortos desplazamientos. La migración transcurre en sentido SO y la mayoría llegan aquí tras atravesar el Golfo de Vizcaya.



En cuanto al bisbita pratense, a diferencia del petirrojo llega y se establece en bandos por los prados, en ocasiones de gran tamaño. Estos bandos se componen tanto de aves jóvenes, de tonos muy oliváceos, como adultas, de partes superiores más pardas e inferiores más claras. Esto lo pude comprobar en un grupo de unas 80 aves que observé este fin de semana por Peroño.



El mapa de distribución del bisbita pratense es muy similar al del petirrojo, con una salvedad, su área de cría no comprende la Península Ibérica, así que todos los que se ven ahora son invernantes. Con mucha probabilidad las zonas de origen de los que recibimos aquí son las mismas, con mayoría de la zona escandinava, que también queda vacía en invierno.



La migración del bisbita pratense es sobre todo nocturna, aunque no es infrecuente ver llegar bandos desde la mar en pleno día con condiciones favorables. Colonizan en gran manera todos nuestros prados disponibles, de manera que probablemente durante varios meses es la especie más abundante en suelo asturiano.

Para saber más:

Bueno, J.M. 1998. Migración e invernada de pequeños turdinos en la Península Ibérica. V. Petirrojo (Erithacus rubecula). Ardeola 45: 193–200.


viernes, 12 de junio de 2020

Un poco de campiña estival

El mes de junio es probablemente el menos indicado para la observación de nuestra avifauna. No tenemos el constante cambio de las migraciones, ni los grandes bandos propios de la invernada. Por ello, es tiempo de fijarnos en esas aves a las que no prestamos suficiente atención el resto del año, de estar atentos a sus movimientos, a sus continuas idas y venidas. Eso es lo que yo hice el sábado pasado en la zona de Peroño, a las afueras de Luanco, un enclave muy interesante para nuestros pájaros más comunes.

Los jilgueros juveniles de la primera nidada son ya plenamente independientes y se mueven de un lado a otro buscándose la vida.


Mientras, las parejas de adultos siguen unidas y ya están preparando la segunda cría, para ello construyen un segundo nido en un nuevo sitio. La hembra recoge el material y el macho la acompaña siempre.



Por su parte, los juveniles de colirrojo tizón son más tardíos y acaban de dejar el nido hace pocos días; aún siguen dependiendo de los padres, que los continúan alimentando.



Los pardillos comunes, fringílidos al igual que los jilgueros, presentan un comportamiento muy similar y también se mueven en parejas.


Los zarceros políglotas o comunes, hacen honor a su nombre y se mueven en torno a las zarzas, que les ofrecen refugio y alimento.


Los pequeños buitrones, por su parte, gustan de desplazarse por las zonas de hierba, plagadas de gramíneas en esta época del año.


Pero si hablamos de aves discretas por excelencia, tenemos a las hembras de mirlo o los acentores comunes, también muy ajetreados en busca de alimento para sus pollos, en el caso de los mirlos también van por la segunda nidada.



En esta época los pájaros se muestran esquivos y escondedizos. Después de todo, la reproducción es quizá la etapa más decisiva en sus vidas, y buena parte del éxito está en pasar lo más desapercibidos posible.

sábado, 2 de noviembre de 2019

Vienen pinzones reales

Con el mes de octubre comienza a llegar a Asturias uno de los paseriformes más bonitos que podemos ver por aquí, el pinzón real Fringilla montifringilla. Buena parte de ellos lo hacen mezclados entre los grandes bandos de pinzón vulgar que arriban en esta época, bien sea en paso migratorio o bien para invernar. Hoy pude registrar mi primer ejemplar de la temporada en los maizales de Peroño, a las afueras de Luanco.


El pinzón real cría en una amplia franja que se extiende a través del Paleártico. Es una especie totalmente migradora, ya que sus áreas de reproducción e invernada están completamente separadas. Normalmente es escaso en invierno en Asturias, salvo algunos años en que se detectan en gran número en los hayedos, ya que los hayucos constituyen su alimento favorito en esta época. Los que invernan aquí proceden sobre todo de las poblaciones escandinavas.


lunes, 23 de septiembre de 2019

Inquietud migratoria en las collalbas

Como cada año, uno de los migrantes más llamativos durante la primera etapa de la migración postnupcial es la bonita collalba gris Oenanthe oenanthe. Pequeños grupos de este ave tan conspicua, que suele moverse por el suelo o en posaderos prominentes, se observan casi a diario a lo largo y ancho de la rasa costera asturiana. Alguna de las que he podido fotografiar esta temporada son las que ilustran esta entrada, en las localidades de Nieva, Verdicio y Peroño.


Estos grupos parecen en bastantes casos llegar a la costa en pleno día. Es frecuente que si nos acercamos a una localidad de parada a primera hora de la mañana no veamos ninguna, pero si regresamos al mediodía detectemos varios ejemplares moviéndose de un lado a otro. Esto ocurre porque la collalba gris es un migrante nocturno, que aprovecha la noche para viajar y el día para alimentarse y reponer fuerzas. Esta es una estrategia lógica y más en una especie de zonas abiertas.


Se sabe por clásicos estudios sobre migración que la collalba gris utiliza en su migración una estrategia de cortos vuelos y frecuentes paradas. Así, para minimizar su gasto energético, las collalbas vuelan por el periodo de una noche, y al llegar el día se detienen en el primer enclave favorable que observan. En estas paradas migratorias son capaces de generar nuevas reservas de combustible de forma inmediata, de forma que al terminar el mismo día de su parada son capaces de afrontar otra nueva noche de viaje.


Sólo para superar grandes barreras, como por ejemplo el desierto del Sáhara o las franjas de océano, las collalbas se detienen más tiempo para acumular mayores reservas de grasa. Esta estrategia de cortas paradas y saltos frecuentes es la que siguen en su viaje las poblaciones de Europa Occidental, Islandia y Groenlandia que se detienen por aquí en esta época, viajes que pueden superar los 7.000 km de longitud hasta llegar al oeste de África, su meta final.


¿Y cómo saben las collalbas que han llegado a su meta final, que el viaje para ellas ha terminado? Esto se ha descubierto midiendo la denominada "inquietud migratoria", el impulso que sienten las aves de iniciar el vuelo al llegar la noche. En diversos estudios se ha comprobado que esta inquietud migratoria es mayor conforme avanza el año y más al norte se encuentran. Este impulso migratorio está regulado por el campo magnético terrestre, de forma que sólo cesa una vez que dicho campo magnético coincide con el de su área de invernada. Así, en su acervo genético las aves tienen grabadas dos características del campo magnético terrestre: su dirección, que les indica la ruta que deben seguir, y su intensidad, que les dice cuando es tiempo de viajar y cuando de detenerse por fin.


Para saber algo más:

Delingat J., Dierschke V., Schmaljohann H., Mendel B. & Bairlein F. 2006. Daily stopovers as optimal migration strategy in a long-distance migrating passerine: the Northern Wheatear Oenanthe oenanthe. Ardea 94(3): 593–605.

Bulte M, Heyers D, Mouritsen H, Bairlein F. 2017 Geomagnetic information modulates nocturnal migratory restlessness but not fueling in a long distance migratory songbird. J Avian Biol 48(1): 75-82; DOI: 10.1111/jav.01285.



miércoles, 14 de agosto de 2019

El migrante escarlata

Una libélula típica del verano en Asturias es la denominada "libélula escarlata" Crocothemis erythraea, cuyo macho es muy característico. Lo primero que llama la atención es que su cuerpo es casi enteramente de ese llamativo tono rojo escarlata, incluidas las patas, con un pequeño toque de azul en los ojos y unas características manchas amarillas al principio de las alas, que por otro lado son muy transparentes. Además, el abdomen está bastante engrosado y es muy plano, lo que sirve para diferenciarlo de otros odonatos similares.


Esta libélula presenta un carácter migrador, por eso no es infrecuente encontrarla fuera de las masas acuáticas. Este macho por ejemplo lo pude localizar en el área de Peroño, el día 13 de agosto, en una zona con abundantes flores y presencia de insectos, lejos de cualquier charca. Estaba aprovechando para cazar, y aquí se le puede ver alimentándose de un pequeño díptero.


Los machos se pueden establecer también cerca de pequeñas masas de agua estancadas, que representan su hábitat natural, e intentar reproducirse allí si localizan alguna hembra, o si es la hembra la que los elige a ellos. Este macho lo localicé por ejemplo el día anterior en la desembocadura del río de la playa de Bañugues. En Asturias de momento la presencia de esta libélula se reduce a las zonas más térmicas cercanas a la costa. En Europa es una especie en expansión como otras de origen africano, que cada vez se registra más al norte.


domingo, 24 de marzo de 2019

Acentor común, el cantor discreto

El acentor común Prunella modularis es uno de los pájaros más discretos de nuestra campiña, a ello contribuyen los tonos marrones de su plumaje, similares a los del gorrión, así como la costumbre de mantenerse escondido en el interior de los matorrales. Sin embargo su canto es también uno de los más destacados de nuestras aves, muy aflautado, suave y sumamente armonioso, como pude comprobar ayer con este acentor que cantaba en la zona de Peroño, en Luanco, en lo alto de la rama de un saúco.




Los acentores comunes son territoriales, tanto los machos como las hembras, y su esquema reproductor resulta ser bastante complejo, incluyendo tanto la monogamia como la poliginia o la poliandria. En el caso de las hembras, la selección natural favorece la poliandria cooperativa, es decir, el reproducirse con varios machos, al menos dos, dado que en ese caso ambos machos ayudan a alimentar a los pollos, y estos pollos alimentados por dos machos y una hembra obtienen más alimento y pesan más que los alimentados por una pareja. Por el contrario, en el caso de los machos, como es general en la naturaleza, se favorece la poliginia, ya que buscan aparearse con todas las hembras con las que comparte territorio.


El que se imponga un sistema reproductivo u otro, es decir la capacidad del macho para acceder a las hembras, generalmente depende del tamaño del territorio femenino, que se ve afectado por la distribución de los alimentos. Cuando los recursos se distribuyen en parches densos, los territorios femeninos tienden a ser pequeños y fáciles de monopolizar para los machos. Así, los machos dominantes acceden a un mayor número de hembras, favoreciendo la poliginia. En tiempos de escasez, los territorios femeninos se expanden para adaptarse a la falta de recursos, lo que hace que los machos tengan más dificultades para monopolizar a las hembras. Por lo tanto, las hembras ganan una ventaja reproductiva sobre los machos en este caso, y se favorece la poliandria.



domingo, 21 de octubre de 2018

Llegan pinzones reales

A mediados del mes de octubre comienzan a llegar a la campiña costera asturiana, y por ende la de Gozón, los grandes bandos de pinzón vulgar procedentes de Europa. Entremezclados con ellos podemos encontrarnos ejemplares de su pariente el pinzón real Fringilla montifringilla, que suele llegar aquí cada otoño en números muy escasos, aunque variables de una temporada a otra. Hoy en un paseo por Peroño me encontré con el primer individuo de esta temporada para mí, un juvenil del año.


Los pinzones reales tienen la característica de ser irruptivos, es decir, algunos años se presentan en gran número, una característica que está relacionada con la disponibilidad de alimento en sus áreas de cría. Suelen permanecer en Asturias desde octubre, cuando llegan los primeros, a marzo, mes en el que se observan movimientos migratorios de retorno a sus áreas de cría.


No existen muchos estudios de esta especie en nuestro entorno, pero sí un poco más al norte, en Inglaterra. A esta zona los pinzones reales suelen llegar un poco antes que aquí, a finales de septiembre. Las campañas de anillamiento demuestran que ya en las latitudes del centro de Inglaterra las aves jóvenes que llegan dominan sobre los adultos en una proporción que puede ser de hasta 3:1, por lo que a la costa cantábrica situada más al sur esta proporción debe ser aún mayor. En años de irrupción aumenta la llegada de aves adultas, sobre todo machos. El origen de los pinzones reales que arriban aquí se encuentra en las poblaciones escandinavas.



viernes, 7 de septiembre de 2018

Destino África

Todos los años, durante los meses de agosto y septiembre, una masa ingente de pequeños paseriformes abandonan el continente europeo, rumbo a sus cuarteles de invierno en África. La inmensa mayoría de ellos atraviesa el desierto del Sáhara, y por esa razón se denominan migrantes transaharianos. Las rasas costeras del litoral asturiano son un buen lugar para observarlos, ya que aquí sedimentan un buen número de ellos para descansar y alimentarse.

Estos días he tenido ocasión de localizar varias especies en diversos puntos del concejo de Gozón. Por ejemplo, los mosquiteros musicales Phylloscopus trochilus son frecuentes en el entorno del pequeño pinar de Cabo Peñas.


Se calcula que el mosquitero musical es el paseriforme más numeroso en esta migración postnupcial, cerca de mil millones de ellos abandonan Europa y Asia en esta época.


Las tarabillas norteñas Saxicola rubetra son también una especie regular y que se detecta con relativa facilidad dado que se posan al descubierto, como sus parientes las tarabillas europeas, aunque no permiten un gran acercamiento. Suelen buscar lugares altos para posarse, como ésta que localicé en una bala de hierba en Moniello.



Otra especie numerosa es la curruca zarcera Sylvia communis, pero no se detectan con facilidad ya que es bastante escondediza. Suele moverse en el interior de los arbustos, saliendo de vez en cuando al descubierto. En el tojal de la península de Nieva pude descubrir un grupo de 5 aves.



Caso opuesto es el de la collalba gris Oenanthe oenanthe, que se posa siempre al descubierto y por eso se puede encontrar casi en cualquier lugar. Esta la localicé también en la zona de Nieva.


Y uno de los pájaros más llamativos de esta migración es el colirrojo real Phoenicuros phoenicuros, en especial los machos. Es muy variable de unos años a otros, esta temporada parece ser especialmente escaso ya que se ven muy pocos. Este macho adulto lo registré a mediados de agosto en el área de Peroño.