En el grupo de los sírfidos, bonitas moscas polinizadoras que en muchas ocasiones imitan abejas y avispas, hay especies que se mantienen activas como adultos todo el año en Asturias. Por ello pueden ser registradas en invierno, y una de las más notables es el sírfido quizá más conocido y estudiado, la mosca cernícalo Episyrphus balteatus.
jueves, 5 de enero de 2023
La mosca cernícalo, sírfido de invierno
lunes, 18 de octubre de 2021
Llegan para quedarse
La entrada del mes de octubre supone un cambio importante en el patrón migratorio de las aves que llegan a Asturias. Así, las que se observan durante los meses anteriores nos atraviesan en su mayor parte con África como destino. Sin embargo las que registramos a partir de este mes ya tienen la Península Ibérica como una de sus zonas principales de invernada.
Durante la primera quincena de octubre son dos las especies que destacan especialmente por sus números, el petirrojo y el bisbita pratense. En cuanto al primero, el popular raitán, se ve y escucha prácticamente por todos lados. Existe una numerosa y bien nutrida población local, por lo que es difícil diferenciar entre petirrojos nativos y visitantes. No hay reglas fijas, pero en general los petirrojos locales suelen ocupar todo el año las mismas zonas, parques y áreas con bastante matorral, como bosques de ribera. Los petirrojos foráneos se ven impelidos a ocupar zonas más abiertas, por esa razón son más conspicuos, es habitual empezar a ver petirrojos en esta época donde hasta ahora no había. Los que ilustran esta entrada fueron observados en una ruta hecha este mes por Cabo Negro.
¿De dónde proceden los raitanes que llegan aquí en otoño? Se han recuperado muchas aves anilladas en Europa, y los estudios concluyen que una buena parte procede de la zona de Escandinavia, que prácticamente queda vacía en invierno. Muchos vienen también del oeste de Europa, y muy pocos de las islas británicas, donde los petirrojos son sedentarios o realizan cortos desplazamientos. La migración transcurre en sentido SO y la mayoría llegan aquí tras atravesar el Golfo de Vizcaya.
En cuanto al bisbita pratense, a diferencia del petirrojo llega y se establece en bandos por los prados, en ocasiones de gran tamaño. Estos bandos se componen tanto de aves jóvenes, de tonos muy oliváceos, como adultas, de partes superiores más pardas e inferiores más claras. Esto lo pude comprobar en un grupo de unas 80 aves que observé este fin de semana por Peroño.
El mapa de distribución del bisbita pratense es muy similar al del petirrojo, con una salvedad, su área de cría no comprende la Península Ibérica, así que todos los que se ven ahora son invernantes. Con mucha probabilidad las zonas de origen de los que recibimos aquí son las mismas, con mayoría de la zona escandinava, que también queda vacía en invierno.
La migración del bisbita pratense es sobre todo nocturna, aunque no es infrecuente ver llegar bandos desde la mar en pleno día con condiciones favorables. Colonizan en gran manera todos nuestros prados disponibles, de manera que probablemente durante varios meses es la especie más abundante en suelo asturiano.
Para saber más:
Bueno, J.M. 1998. Migración e invernada de pequeños turdinos en la Península Ibérica. V. Petirrojo (Erithacus rubecula). Ardeola 45: 193–200.
viernes, 12 de junio de 2020
Un poco de campiña estival
Los jilgueros juveniles de la primera nidada son ya plenamente independientes y se mueven de un lado a otro buscándose la vida.
Mientras, las parejas de adultos siguen unidas y ya están preparando la segunda cría, para ello construyen un segundo nido en un nuevo sitio. La hembra recoge el material y el macho la acompaña siempre.
Por su parte, los juveniles de colirrojo tizón son más tardíos y acaban de dejar el nido hace pocos días; aún siguen dependiendo de los padres, que los continúan alimentando.
Los pardillos comunes, fringílidos al igual que los jilgueros, presentan un comportamiento muy similar y también se mueven en parejas.
Los zarceros políglotas o comunes, hacen honor a su nombre y se mueven en torno a las zarzas, que les ofrecen refugio y alimento.
Los pequeños buitrones, por su parte, gustan de desplazarse por las zonas de hierba, plagadas de gramíneas en esta época del año.
Pero si hablamos de aves discretas por excelencia, tenemos a las hembras de mirlo o los acentores comunes, también muy ajetreados en busca de alimento para sus pollos, en el caso de los mirlos también van por la segunda nidada.
En esta época los pájaros se muestran esquivos y escondedizos. Después de todo, la reproducción es quizá la etapa más decisiva en sus vidas, y buena parte del éxito está en pasar lo más desapercibidos posible.
sábado, 2 de noviembre de 2019
Vienen pinzones reales
El pinzón real cría en una amplia franja que se extiende a través del Paleártico. Es una especie totalmente migradora, ya que sus áreas de reproducción e invernada están completamente separadas. Normalmente es escaso en invierno en Asturias, salvo algunos años en que se detectan en gran número en los hayedos, ya que los hayucos constituyen su alimento favorito en esta época. Los que invernan aquí proceden sobre todo de las poblaciones escandinavas.
lunes, 23 de septiembre de 2019
Inquietud migratoria en las collalbas
Estos grupos parecen en bastantes casos llegar a la costa en pleno día. Es frecuente que si nos acercamos a una localidad de parada a primera hora de la mañana no veamos ninguna, pero si regresamos al mediodía detectemos varios ejemplares moviéndose de un lado a otro. Esto ocurre porque la collalba gris es un migrante nocturno, que aprovecha la noche para viajar y el día para alimentarse y reponer fuerzas. Esta es una estrategia lógica y más en una especie de zonas abiertas.
Se sabe por clásicos estudios sobre migración que la collalba gris utiliza en su migración una estrategia de cortos vuelos y frecuentes paradas. Así, para minimizar su gasto energético, las collalbas vuelan por el periodo de una noche, y al llegar el día se detienen en el primer enclave favorable que observan. En estas paradas migratorias son capaces de generar nuevas reservas de combustible de forma inmediata, de forma que al terminar el mismo día de su parada son capaces de afrontar otra nueva noche de viaje.
Sólo para superar grandes barreras, como por ejemplo el desierto del Sáhara o las franjas de océano, las collalbas se detienen más tiempo para acumular mayores reservas de grasa. Esta estrategia de cortas paradas y saltos frecuentes es la que siguen en su viaje las poblaciones de Europa Occidental, Islandia y Groenlandia que se detienen por aquí en esta época, viajes que pueden superar los 7.000 km de longitud hasta llegar al oeste de África, su meta final.
¿Y cómo saben las collalbas que han llegado a su meta final, que el viaje para ellas ha terminado? Esto se ha descubierto midiendo la denominada "inquietud migratoria", el impulso que sienten las aves de iniciar el vuelo al llegar la noche. En diversos estudios se ha comprobado que esta inquietud migratoria es mayor conforme avanza el año y más al norte se encuentran. Este impulso migratorio está regulado por el campo magnético terrestre, de forma que sólo cesa una vez que dicho campo magnético coincide con el de su área de invernada. Así, en su acervo genético las aves tienen grabadas dos características del campo magnético terrestre: su dirección, que les indica la ruta que deben seguir, y su intensidad, que les dice cuando es tiempo de viajar y cuando de detenerse por fin.
Para saber algo más:
Delingat J., Dierschke V., Schmaljohann H., Mendel B. & Bairlein F. 2006. Daily stopovers as optimal migration strategy in a long-distance migrating passerine: the Northern Wheatear Oenanthe oenanthe. Ardea 94(3): 593–605.
Bulte M, Heyers D, Mouritsen H, Bairlein F. 2017 Geomagnetic information modulates nocturnal migratory restlessness but not fueling in a long distance migratory songbird. J Avian Biol 48(1): 75-82; DOI: 10.1111/jav.01285.
miércoles, 14 de agosto de 2019
El migrante escarlata
Esta libélula presenta un carácter migrador, por eso no es infrecuente encontrarla fuera de las masas acuáticas. Este macho por ejemplo lo pude localizar en el área de Peroño, el día 13 de agosto, en una zona con abundantes flores y presencia de insectos, lejos de cualquier charca. Estaba aprovechando para cazar, y aquí se le puede ver alimentándose de un pequeño díptero.
Los machos se pueden establecer también cerca de pequeñas masas de agua estancadas, que representan su hábitat natural, e intentar reproducirse allí si localizan alguna hembra, o si es la hembra la que los elige a ellos. Este macho lo localicé por ejemplo el día anterior en la desembocadura del río de la playa de Bañugues. En Asturias de momento la presencia de esta libélula se reduce a las zonas más térmicas cercanas a la costa. En Europa es una especie en expansión como otras de origen africano, que cada vez se registra más al norte.
domingo, 24 de marzo de 2019
Acentor común, el cantor discreto
domingo, 21 de octubre de 2018
Llegan pinzones reales
Los pinzones reales tienen la característica de ser irruptivos, es decir, algunos años se presentan en gran número, una característica que está relacionada con la disponibilidad de alimento en sus áreas de cría. Suelen permanecer en Asturias desde octubre, cuando llegan los primeros, a marzo, mes en el que se observan movimientos migratorios de retorno a sus áreas de cría.
No existen muchos estudios de esta especie en nuestro entorno, pero sí un poco más al norte, en Inglaterra. A esta zona los pinzones reales suelen llegar un poco antes que aquí, a finales de septiembre. Las campañas de anillamiento demuestran que ya en las latitudes del centro de Inglaterra las aves jóvenes que llegan dominan sobre los adultos en una proporción que puede ser de hasta 3:1, por lo que a la costa cantábrica situada más al sur esta proporción debe ser aún mayor. En años de irrupción aumenta la llegada de aves adultas, sobre todo machos. El origen de los pinzones reales que arriban aquí se encuentra en las poblaciones escandinavas.
viernes, 7 de septiembre de 2018
Destino África
Estos días he tenido ocasión de localizar varias especies en diversos puntos del concejo de Gozón. Por ejemplo, los mosquiteros musicales Phylloscopus trochilus son frecuentes en el entorno del pequeño pinar de Cabo Peñas.
Se calcula que el mosquitero musical es el paseriforme más numeroso en esta migración postnupcial, cerca de mil millones de ellos abandonan Europa y Asia en esta época.
Las tarabillas norteñas Saxicola rubetra son también una especie regular y que se detecta con relativa facilidad dado que se posan al descubierto, como sus parientes las tarabillas europeas, aunque no permiten un gran acercamiento. Suelen buscar lugares altos para posarse, como ésta que localicé en una bala de hierba en Moniello.
Otra especie numerosa es la curruca zarcera Sylvia communis, pero no se detectan con facilidad ya que es bastante escondediza. Suele moverse en el interior de los arbustos, saliendo de vez en cuando al descubierto. En el tojal de la península de Nieva pude descubrir un grupo de 5 aves.
Caso opuesto es el de la collalba gris Oenanthe oenanthe, que se posa siempre al descubierto y por eso se puede encontrar casi en cualquier lugar. Esta la localicé también en la zona de Nieva.
Y uno de los pájaros más llamativos de esta migración es el colirrojo real Phoenicuros phoenicuros, en especial los machos. Es muy variable de unos años a otros, esta temporada parece ser especialmente escaso ya que se ven muy pocos. Este macho adulto lo registré a mediados de agosto en el área de Peroño.

