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miércoles, 7 de julio de 2021

Inicio del paso postnupcial

La migración postnupcial, la que lleva a las aves de vuelta al sur, se suele llamar también otoñal, aunque dista mucho de ocurrir sólo en otoño. De hecho podemos considerar que comienza prácticamente coincidiendo con el verano. ¿Cuándo se inicia realmente? Es difícil decirlo, porque como comenté en una entrada reciente durante buena parte de la primavera se pueden registrar aves "estivales", ejemplares de especies que no crían aquí pero no están aún en verdadera migración.

Un buen indicador pueden ser las aves juveniles, las nacidas este año. Cuando las observamos aquí fuera de su zona de cría muchas veces ya podemos considerar que se encuentran en migración postnupcial, en especial si esta zona de cría está al norte. Una especie muy visible es la gaviota reidora.



Aunque se pueden registrar pequeños grupos de aves adultas o inmaduras de esta gaviota con anterioridad, las juveniles del año suelen aparecer la última semana de junio. Ésta de la foto es mi primer registro de la temporada, el 28 de junio en la ensenada de Llodero. Se puede considerar un buen punto de partida de esta migración.

Ese mismo día también en Llodero pude localizar unos pocos charrancitos Sternula albifrons, empujados a la ensenada por un viento fuerte del oeste. Además de que son muy pequeños (los podemos comparar en la foto con las gaviotas reidoras), la marea se encontraba en bajamar y la luz era deficiente, así que las fotos no acompañan.



Podemos considerar también que estos charrancitos están ya también en migración. No suelen registrarse aves estivales, y sus colonias de cría se encuentran relativamente cerca de nosotros, en las islas británicas y en el oeste de Europa hasta la altura de la Bretaña francesa.



Junto a estos migrantes se encontraba también un buen ejemplo de lo que se puede llamar aves estivales, o no reproductoras, un par de gaviones inmaduros que llevaban por aquel entonces varios días en la ensenada.





jueves, 13 de agosto de 2020

Paradas por temporal

Durante la época de migración postnupcial las borrascas atlánticas empujan hacia tierra firme a las aves que se encuentran viajando, ya que se oponen a sus desplazamientos. Los primeros temporales pueden tener lugar en el mes de agosto, y así ha sucedido esta temporada. Una situación con vientos fuertes del oeste e intensas lluvias provocó esta semana la primera sedimentación importante en la ensenada de Bañugues.

En el grupo de limícolas presente en la playa destacaba la presencia de un ejemplar adulto, aún en plumaje nupcial, de correlimos zarapitín Calidris ferruginea. Esta especie es muy rara en esta época ya que tiene una migración más oriental, por el mediterráneo.


El correlimos zarapitín se encontraba en un bando con otros limícolas de aparición más normal, como los correlimos común Calidris alpina o tridáctilo Calidris alba, así como el chorlitejo grande Charadrius hiaticula. Ya se observan los primeros juveniles del año de estas especies.




Además de los limícolas se pudo registrar un grupo de 6 charranes comunes Sterna hirundo, tanto adultos como juveniles. Este charrán siempre fue bastante regular en migración postnupcial, pero en los últimos años se ha vuelto muy escasa.




Otro charrán que se puede observar en esta época es el charrancito Sternula albifrons, siempre en número escaso. Un ejemplar se encontraba en la playa.


Estos temporales son buenos para la observación de aves en las playas, porque aleja al público que las frecuenta, y aprovechan la tranquilidad para descansar y alimentarse. El precio a pagar se encuentra en la dificultad para hacer fotografías debido a la escasez de luz natural

lunes, 6 de julio de 2020

Los primeros migrantes

En los estuarios y ensenadas del litoral asturiano comienzan a registrarse ya las primeras aves en migración postnupcial. Lo hacen de momento de manera aislada y dispersa, así por ejemplo un ejemplar de charrancito Sternula albifrons pescaba hoy de forma activa en el entorno de la ensenada de Llodero, bajo un cielo bastante encapotado.




También en la ensenada de Llodero, a finales del mes de junio, se dejaba ver un ejemplar de espátula Platalea leucorodia, aparentemente inmaduro.



La especie que aparece de momento en pequeños grupos es la gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus, la cual además marca de alguna forma el inicio de la migración postnupcial con la aparición de los primeros juveniles del año, que esta temporada tuvo lugar el día 24/06.


La característica común a estas especies tempranas es que poseen poblaciones cercanas a nuestra costa, en el oeste de Europa, que pueden desplazarse hasta aquí apenas en una jornada de vuelo, como se comprueba en el caso del charrancito.


sábado, 18 de mayo de 2019

Charrancitos en paso

Durante esta primera quincena de mayo han podido verse pequeños grupos de charrancito Sternula albifrons en las bahías y ensenadas de Gozón, que como otras aves se han visto empujadas a tierra por los fuertes temporales de componente este que han tenido lugar durante este periodo. Yo he podido registrar estos grupos de entre 2 y 5 ejemplares en las ensenadas de Bañugues, Luanco y Llodero, y en este último lugar obtener unas pocas fotografías.


Estos charrancitos están subiendo desde sus zonas de invernada en la costa africana a sus lugares de reproducción en Europa. Aquí crian en dos hábitats principales, en playas costeras e islas fluviales de los grandes ríos. En claro declive los últimos años, se calcula que quedarían alrededor de 20.000 parejas en nuestro continente.


El declive de este bonito charrán se debe a dos causas principales, las molestias humanas en la costa y las políticas de gestión del agua en los ríos fluviales. En algunos lugares como el Reino Unido se calcula que se puede haber perdido hasta el 50% de su población en los últimos años. Esto ha llevado a desarrollar programas de conservación repartidos por toda su área de distribución, como por ejemplo el Little Tern Project en el Reino Unido, en el cual voluntarios del proyecto monitorizan las playas donde la especie anida y ejercen labores de vigilancia e información.


jueves, 21 de septiembre de 2017

Un joven de charrancito

Durante estos últimos días de septiembre se ha registrado una pequeña entrada de charrancito Sternula albifrons en los puertos y bahías asturianas, incluidas por supuesto las de Gozón. Normalmente se trata de entradas breves, durante las cuales se pasan un pequeño tiempo pescando antes de continuar su migración. Sin embargo un jovencito que registré esta semana se posó durante un rato en la orilla.


Los charrancitos se reproducen de manera bastante repartida por todo el continente europeo, tanto por la costa como en el interior, a lo largo de las riberas de los ríos. La invernada se produce a lo largo del litoral del continente africano.


La migración se produce una vez terminada la cría, ya desde el mes de julio. Algunos años el máximo se produce en agosto, mientras que otros sincroniza el paso con el resto de charranes, que se dejan notar sobre todo en septiembre, como está ocurriendo esta temporada.



Es curioso que a pesar de que en migración activa se han registrado buenos bandos de otras especies de charranes, no han entrado al litoral. Los charrancitos lo suelen hacer en solitario, como éste que registré en Bañugues, o en pequeños grupos. El mayor grupo que he podido detectar fue de 6 aves en la bahía de Luanco.


miércoles, 19 de julio de 2017

Un par de charrancitos

La migración postnupcial ya se ha puesto en marcha, en especial para las aves acuáticas, y poco a poco van apareciendo nuevas especies, viajando de retorno a sus cuarteles de invierno. Una de las más tempranas en este movimiento es el charrancito Sternula albifrons, del cual hoy pude registrar los dos primeros ejemplares de la temporada, pescando activamente en la ensenada de Llodero.


Llodero es uno de los mejores enclaves de Asturias para ver este pequeño charrán, que para mí es una de las más bonitas aves marinas que podemos disfrutar por aquí. Es chocante observarlo en un entorno tan industrial y portuario, del que he querido dejar constancia en las fotos de la entrada.


Se reproduce de forma dispersa por buena parte de Europa, donde está en moderado declive desde hace varios años. Las causas son fáciles de suponer, dado su hábitat favorito de cría, las playas en las costas y las islas de guijarros en los ríos. En el primer caso las principales amenazas vienen de las molestias humanas, y en el segundo de una nefasta política fluvial.


Los charrancitos migran entre julio y septiembre, invernando a lo largo y ancho de las costas africanas, en el caso de las poblaciones de Europa occidental que son las que pasan por aquí. Cuando se posan es fácil comprender el verdadero significado de su nombre, comparando su talla con otras aves como la gaviota reidora o la garceta.



martes, 19 de abril de 2016

Festival de migrantes

Hay determinadas jornadas durante las migraciones de primavera y otoño que aparecen como por ensalmo pájaros en muchos lugares, en especial en zonas costeras. Este hecho tiene su raíz sobre todo en la conjunción de factores meteorológicos favorables. Son las conocidas caídas de migrantes, jornadas que hay que intentan aprovechar lo máximo posible por la cantidad de especies interesantes que se pueden observar. Hoy hemos podido asistir a una de ellas, especialmente marcada en el concejo de Gozón.


Yo mismo al atardecer pude disfrutar de esta caída de migrantes en la ensenada de Llodero, donde uno de los ejemplares de mayor interés que tuve la suerte de ver fue esta bonita cigüeñuela Himantopus himantopus. También habían sedimentado en la ensenada un buen grupo de 4 charrancitos Sternula albifrons que se pasaron pescando buena parte de la tarde. Como ya he comentado en otras ocasiones, un factor distintivo de la migración prenucpial es que buena parte de las aves se observan en su preciso plumaje nupcial.


Para culminar un buen trío de registros un más que interesante bando de 7 espátulas Platalea leucorodia sobrevoló durante unos pocos segundos la ensenada aunque no llegó a posarse y se perdió en busca de otro lugar más adecuado.


sábado, 19 de septiembre de 2015

Charranes de paso

El temporal del oeste que hemos tenido esta semana ha obligado a algunas de las aves marinas que están en migración postnupcial a acercarse a la costa, incluso a reposar temporalmente en las playas y ensenadas. Entre las que son más sensibles a estos fenómenos meteorológicos se encuentran varias especies de charranes. Así, en la playa de la Ribera de Luanco, y con la marea casi en pleamar, pude localizar un juvenil de charrancito Sternula albifrons pescando y posado en la arena.


Por su parte, en la playa de Xagón un bando de 16 charranes patinegros Sterna sandvicensis, compuesto por aves adultas y jóvenes del año, se encontraba también sedimentado en la orilla.


Precisamente esta misma semana  un grupo de ornitólogos teníamos un más que interesante debate sobre los cambios que ha experimentado la migración otoñal de diversas aves marinas en los últimos años. A mi juicio parece claro que las cifras de grupos como los mismos charranes, pardelas o págalos han disminuido una barbaridad en nuestra zona, es decir en la costa central de Asturias.


Dado que en otras áreas los números no parecen disminuir sino que se mantienen o incluso aumentan, parece que hemos quedado fuera de las rutas migratorias del grueso de estas especies. Las razones pueden ser varias, es probable que tengan que ver con una reducción importante de sus fuentes de alimento, es decir, los peces de pequeño y mediano tamaño.


Hace años no era raro que con ocasión de estos temporales grupos importantes de charrán patinegro, de decenas o a veces cientos de ejemplares, se adentrasen en lugares protegidos de la costa como la ensenada de Luanco para resguardarse. Hoy esto cada vez es menos habitual, y sólo se observan ejemplares aislados o pequeños grupos como el que localicé en Xagón.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Familias de charrancitos y gaviotas

Este mediodía tuve la suerte de poder localizar un pequeño grupo de tres charrancitos Sternula albifrons en la playa de la Ribera, en Luanco. Allí, volaban y sedimentaban en la arena ajenos al bullicio típico de una jornada tan veraniega. El grupito se componía de un ave adulta y dos jóvenes del año.


Aparentemente se trataba de un grupo familiar, es decir, dos pollos volanderos acompañados de uno de sus padres. Esto lo digo porque en un determinado momento pude ver como el adulto cebaba con un pequeño pescado a uno de los jóvenes. Esto no debe extrañar, los jóvenes de charrán como los de otras especies de aves marinas continúan ligados a sus progenitores en los momentos iniciales de su migración postnupcial.


Observamos de este modo la tremenda fuerza del instinto migratorio, ya que las aves inician esta migración cuando los jóvenes aún no pueden valerse del todo por sí mismos, aunque sí son capaces de volar. En un determinado momento los progenitores considerarán que ya ha llegado el momento de que sus polluelos sean totalmente independientes.


Digo que no debe extrañar porque en otras especies se repite el mismo esquema, aún cuando no venga acompañado de una migración. Por ejemplo, hoy también pude observar como dos jóvenes volanderos de gaviota patiamarilla, tal vez criados en Luanco, acosaron repetidamente a un adulto de la misma especie, seguramente uno de sus progenitores.


Durante un buen rato fueron detrás suyo, incitándole con glayidos continuos y pellizcando el punto rojo de su pico hasta hacerle regurgitar el contenido de su intestino, para alimentarse de él a continuación.



Las gaviotas adultas son capaces de reconocer a sus propios polluelos. Así, otro joven que pretendió acercarse a la escena para alimentarse de la papilla del adulto fue convenientemente expulsado por éste, seguramente no era de la familia.


miércoles, 20 de mayo de 2015

Charrancito primaveral

Los charranes no suelen ser muy visibles en la migración prenupcial, con la excepción quizá del charrán patinegro. Su viaje de retorno desde las áreas de invernada en las costas y humedales africanos hacia sus áreas de cría en el oeste europeo debe ser muy rápido y directo, sin detenerse demasiado. Un claro ejemplo es el charrancito Sternula albifrons, que resulta escaso en migración otoñal pero es realmente excepcional en primavera.


Por eso me alegró el poder localizar hoy un ejemplar al mediodía en la playa de la Ribera en Luanco, poder disfrutar unos momentos de su precioso plumaje nupcial, con el pico de un brillante amarillo y las patas de un distintivo tono anaranjado.


Estuvo sedimentado unos pocos minutos, tanto posado en la orilla como en vuelo activo, cuando tuve ocasión de contemplar su forma de volar, rápida y nerviosa, tan distinta de los otros charranes.