jueves, 15 de agosto de 2019

Correlimos anillados

A principios de esta semana, el lunes 12, pude registrar una interesante sedimentación de aves limícolas en la playa de Bañugues, protagonizada especialmente por el correlimos común Calidris alpina, con unos 130 ejemplares. Entre ellos se encontraba un ave adulta anillada, con anilla amarilla de código 6P5 en la tibia derecha, y anilla naranja en la tibia izquierda.


Comunicado el dato al anillador, éste me contesto casi de inmediato, comunicándome que el correlimos había sido anillado sólo cinco días antes, el 7 de agosto, en la reserva galesa de Ynyslas, situada unos 1000 km al norte de Bañugues, en plena migración.


Por supuesto, dado el corto espacio de tiempo transcurrido, éste era el primer registro de este ejemplar tras el anillamiento, pero ya nos permite deducir algunos datos. Por ejemplo, es muy probable que el ejemplar procediera de Islandia, o en su defecto de las islas del norte de Escocia, recorriendo en su camino una de las principales rutas migratorias que pasan por Asturias. También nos indica como realizan la migración estos limícolas pequeños, en etapas de cientos de km tras los cuales necesitan detenerse para repostar.


Al día siguiente mi compañero Toño Caballero volvía a detectar al mismo ejemplar, pero además acompañado de otro correlimos común anillado con el mismo esquema, anilla amarilla X70 en tibia izquierda y anilla naranja en tibia derecha.


Se trata éste de otro ejemplar adulto, anillado en el mismo lugar que el anterior, pero como juvenil el día 21 de septiembre de 2017, siendo éste también su primer registro. Este ave nos ofrece otro dato interesante, y es que en otoño los limícolas jóvenes, nacidos en el año, suelen migrar con retraso respecto a los adultos. La mayoría de estos últimos lo hacen en agosto, mientras que los juveniles efectúan el viaje en septiembre.

Gracias a Toño Caballero por sus datos y fotos.

miércoles, 14 de agosto de 2019

El migrante escarlata

Una libélula típica del verano en Asturias es la denominada "libélula escarlata" Crocothemis erythraea, cuyo macho es muy característico. Lo primero que llama la atención es que su cuerpo es casi enteramente de ese llamativo tono rojo escarlata, incluidas las patas, con un pequeño toque de azul en los ojos y unas características manchas amarillas al principio de las alas, que por otro lado son muy transparentes. Además, el abdomen está bastante engrosado y es muy plano, lo que sirve para diferenciarlo de otros odonatos similares.


Esta libélula presenta un carácter migrador, por eso no es infrecuente encontrarla fuera de las masas acuáticas. Este macho por ejemplo lo pude localizar en el área de Peroño, el día 13 de agosto, en una zona con abundantes flores y presencia de insectos, lejos de cualquier charca. Estaba aprovechando para cazar, y aquí se le puede ver alimentándose de un pequeño díptero.


Los machos se pueden establecer también cerca de pequeñas masas de agua estancadas, que representan su hábitat natural, e intentar reproducirse allí si localizan alguna hembra, o si es la hembra la que los elige a ellos. Este macho lo localicé por ejemplo el día anterior en la desembocadura del río de la playa de Bañugues. En Asturias de momento la presencia de esta libélula se reduce a las zonas más térmicas cercanas a la costa. En Europa es una especie en expansión como otras de origen africano, que cada vez se registra más al norte.


domingo, 11 de agosto de 2019

Cuquiello xoven en Peñes

Los cuquiellos xóvenes paren estos díes polos praos d'Asturies, a la gueta de canesbes pa xintar. Esti atopelu hoy nel Cabu Peñes. Tien una nel picu.

Los jóvenes de cuco sedimentan estas fechas por los prados asturianos, en búsqueda de orugas con las que alimentarse. Este lo encontré hoy en el Cabo Peñas. Tiene una en el pico.



Los cuquiellos xóvenes son la mayor preba de que les rutes migratories de les aves tienen una base xenética. Nun hay que escaecer que nun entren en contauto con los padres enxamás. Les femes de cuquiello ponen los güevos nos ñeros de paxarinos pequeños, y non tienen falta crialos dempués. 

Los cucos jóvenes son la mayor demostración de que las rutas migratorias de las aves tienen una base genética. No hay que olvidar que no entran en contacto con sus padres jamás. Las hembras de cuco ponen los huevos en los nidos de pequeños pájaros, y no necesitan criarlos luego.




En cuantu deprenden a esnalar son capaces de orientase solos pa viaxar a les zones onde pasen la seronda y el hibiernu, que tan en África al sur del Sahara. Los que pasen por equí de xuru vienen del oeste d'Europa y les islles britániques.

En cuanto aprenden a volar son capaces de orientarse solos para viajar a las zonas donde pasan el otoño y el invierno, que están en África al sur del Sahara. Los que pasan por aquí seguro que proceden del oeste de Europa e islas británicas.






miércoles, 31 de julio de 2019

Dos pequeñas migrantes

En nuestra fauna hay un pequeño número de mariposas migradoras, como ya sabemos. Algunas especies son bien conocidas, especialmente por lo llamativo de su colorido, pero otras lo son menos al presentar un aspecto más discreto. Entre ellas se encuentran dos especies del grupo de los licénidos, de apariencia similar.

La primera de ellas es la llamada canela estriada Lampides boeticus, cuyos primeros ejemplares pude observar este año a finales de mayo, aunque su entrada masiva se produjo un mes más tarde.


Por otro lado está la gris estriada Leptothes pirithous, que es algo más tardía ya que no se hace habitual hasta principios de julio.


Además de una apariencia similar, estas dos especies se asimilan mucho en su ecología. No presentan diapausa invernal en ningún estado de su desarrollo, por lo que precisan pasar el invierno en estado adulto en zonas del sur de Europa. A finales de primavera y principios del verano se van desplazando al norte, donde darán lugar a una o dos generaciones hasta que desaparecen conforme llega el otoño para volver a desplazarse al sur. Ambas mariposas cuentan con diversas especies de papilionáceas como plantas nutricias.

Las fotos que ilustran la entrada fueron hechas en Nieva a últimos de julio. Parecen ejemplares frescos por lo que es posible que ya haya surgido la primera generación en nuestras latitudes.



sábado, 27 de julio de 2019

Gaviotas nuevas

La nueva generación de gaviotas patiamarillas Larus michahellis ya se deja ver por la costa asturiana, como por ejemplo este ejemplar que localicé esta semana en la ensenada de Llodero.


Una vez que se han independizado, estos jóvenes tienen que aprender a buscarse la vida. Aunque las gaviotas son aves oportunistas y con muchos recursos. Por ejemplo este ejemplar rondaba una jibia que había encontrado orillada en la ensenada, de la que se disponía a dar buena cuenta.



En los últimos años buena parte de los juveniles de la gaviota patiamarilla asturiana procede de las poblaciones establecidas en las ciudades y pueblos costeros. Así, durante la segunda quincena de julio he podido ver un buen número de pollos volanderos en los tejados de Avilés, en lo que parece haber sido un buen año de cría. Por contra, las colonias de los acantilados e islotes litorales parecen estar en  declive.


lunes, 22 de julio de 2019

El caballito de ojos rojos

En las charcas y embalses de Asturias se puede encontrar un caballito del diablo que es peculiar por varios aspectos. Se trata del caballito de ojos rojos Erythromma viridulum, y el primer rasgo que lo caracteriza es precisamente el que le da nombre, ya que es el único en nuestro territorio que presenta los ojos de ese color tan llamativo.


Otra singularidad de esta especie es que suele posarse en la superficie del agua, sobre la vegetación flotante. Aquí lo encontramos la mayor parte del tiempo, tanto reposando como alimentándose y también haciendo la cópula y la puesta, siempre en tándem.


Se trata de un caballito que por sus hábitos y costumbres lo encontramos siempre en masas de agua de cierta entidad, siempre de aguas quietas como charcas y embalses, en las zonas donde hay vegetación, en especial en las orillas. En Asturias parece reducido a la zona centro aunque podrían aparecer más poblaciones si se llevase a cabo una prospección intensa.


Este caballito parece experimentar explosiones poblacionales cuando se dan condiciones favorables. Así, hace unos años pude contar cerca de 500 ejemplares en la charca de Condres, donde habitualmente es mucho más escaso. Además de esta localidad se encuentra también en Gozón en otras dos, la charca de Maqua y el pantano de La Granda, donde se hicieron las fotos que ilustran la entrada hace unos pocos días, ya que se trata de un caballito típico del verano que vuela entre julio y agosto.


sábado, 20 de julio de 2019

Camudando el plumaxe


Los xóvenes de raitán dexen el ñeru en xunu y xunetu, y pasaos unos díes faense independientes de los sos pas. Nesi momentu son bien distintos de la imaxen que tenemos na cabeza de lo que ye un raitán, pero agora tan ya entamando a camudar el plumaxe, y ya se pué adivinase la marca naranxa del rostru y el pescuezu, como el exemplar de les semeyes que puede agüeyar güei.

Los jóvenes de petirrojo dejan el nido en junio y julio, y tras unos días se hacen independientes de sus padres. En ese momento son muy distintos de la imagen que tenemos en la cabeza de lo que es un petirrojo, pero ahora ya están empezando a mudar el plumaje, y ya se puede adivinar la marca naranja de la cara y el cuello, como el ejemplar de las fotos que pude observar hoy.


Esta ye la época de muda pa los raitanes, un tiempu del añu muy delicau, y por eso pasen munchu tiempu al esconderite entre la biesca. Los adultos faen una muda completa, pero los xuveniles namás que faen una muda parcial, de les plumes del cuerpu y algunes coberteres de les ales. La muda fina pal mes de agostu o setiembre, y ya pa entós tornarán a canciar y facese notar como solo ellos saben facer.

Ésta es la época de muda para los petirrojos, un momento del año muy delicado, y por eso pasan mucho tiempo al escondite entre la vegetación. Los adultos hacen una muda completa, pero los juveniles sólo hacen una muda parcial, de las plumas del cuerpo y algunas coberteras de las alas. La muda termina en el mes de agosto o septiembre, y para entonces volverán a cantar y hacerse notar como solo ellos saben hacer.