jueves, 8 de noviembre de 2018

Collalbas, viajes oceánicos y vientos.


A finales del mes de octubre se registró a lo largo de la costa asturiana una caída excepcional  de migrantes de collalba gris Oenanthe oenanthe. Si bien muchas temporadas se registra algún ejemplar en fechas tan avanzadas (su periodo más habitual finaliza a primeros de octubre), este año se registraron un buen número de ellos. Yo pude observar varios por el litoral de Gozón, que son los que ilustran esta entrada.


¿Por qué pudo ocurrir este acontecimiento inusual? Es muy probable que estas collalbas provengan del extremo de su zona de cría, en las islas del Ártico canadiense, donde se reproduce la subespecie leucorhoa. a una distancia de casi 7.000 km de sus zonas de invernada africanas. Una estrategia muy factible para estas collalbas consistiría en bajar por la costa canadiense hasta dar el salto a África por los puntos más cercanos entre ambas costas, atravesando el Oceano Atlántico en un vuelo de unos 4.000 km, tras el cual tendrían un tramo ya más ligero bordeando el desierto del Sahara.



Diversos estudios realizados han demostrado que este trayecto es perfectamente posible. Las collalbas, con unas reservas óptimas de grasa, que alcanzan para algo menos de 70 horas de vuelo, "navegarían" a una altura óptima de entre 700 y 3.000 m. Dependiendo de la época en que viajen, las aves que realizan este vuelo con éxito tardan de media entre 53 y 58 horas, es decir, alrededor de dos días y medio.


Ahora bien, un factor imprescindible para asegurar el éxito de esta tremenda odisea oceánica es un condicionante externo, el viento. Las collalbas deben contar con un viento de cola que las ayude en su trayecto, que debe tener como es fácil de comprobar una componente N o NO.  Estos vientos son la tónica más normal en el mes de octubre, ya avanzado el otoño, época en la cual hay un dominio de las borrascas oceánicas, como se puede comprobar en estos gráficos de un año anterior.



¿Qué ha pasado este año? Pues que estos pequeños pájaros se han encontrado con una situación totalmente atípica, como es un enorme anticiclón en el Atlántico Norte, que ha producido vientos totalmente desfavorables para su viaje, vientos de componente sur o este. Así, para no verse arrastradas al océano abierto, las collalbas se han visto obligadas a ir rectificando su trayectoria, terminando en la Península Ibérica cuando sus reservas de alimento ya no daban para más.



Las collalbas acaban aquí tan agotadas y faltas de energía que incluso se han visto obligadas a detenerse varios días seguidos, alimentándose de forma continua. Ahora les queda un último salto que no esperaban, ya que en el programa de su evolución este viaje debería haberles dejado mucho más cerca de su casa de invierno.




Para saber más:


Marc Bulte, James D. McLaren, Franz Bairlein, Willem Bouten, Heiko Schmaljohann and Judy Shamoun-Baranes. Can wheatears weather the Atlantic? Modeling nonstop trans-Atlantic flights of a small migratory songbird. The Auk. Vol. 131, No. 3 (July 2014), pp. 363-370

domingo, 4 de noviembre de 2018

Blanca entre amarillas

Una de las especies de mariposas que aún se observa por Gozón es la "amarilla" Colias croceus. Su periodo de vuelo entre nosotros comprende normalmente desde el mes de marzo (este año la primera la registré el día 01/03) hasta este mes de noviembre. Es una especie migradora, y es bastante probable que durante el periodo que no están aquí los ejemplares se desplacen al sur de la Península Ibérica, donde si se encuentran todo el año. De manera muy ocasional algunos imagos (adultos) se pueden quedar a pasar el invierno.


Muchas especies del género Colias presentan una variante de tonos blancos entre las hembras, y Colias crocea no es una excepción. Esta forma, denominada "helice", se calcula que comprende el 5-10% del total de hembras. Los estudios realizados concluyen que esta forma pervive porque es más eficiente a bajas temperaturas. Así, tienen más reservas de lípidos en condiciones frías, y por eso presentan una mayor tasa de fecundidad en estas condiciones que la forma "normal".


Durante estos días las mariposas de esta especie tratan de acumular reservas libando de las flores que aún están disponibles, gustando especialmente de la compuesta Dittrichia viscosa. Estas fotos las tomé a finales de octubre en la zona de Nieva.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Garcillas bueyeras por los prados

Cada temporada, a mediados de otoño, un pequeño grupo de garcillas bueyeras Bubulcus ibis se asienta en los extensos prados de la zona de Vioño, compartiendo terreno y buena vecindad con el ganado vacuno que pasta aquí de forma extensiva.


Este año no ha sido una excepción, y ya tenemos un grupo de 7 ejemplares establecidos. Entre el blanco níveo de las garzas, los tonos pardos de la raza asturiana de los valles y los prados verdes el contraste cromático es de una gran belleza. A ver cuanto tiempo se quedan.




miércoles, 31 de octubre de 2018

Vanessa cardui, ciclo anual

Este año he comenzado a realizar seguimientos de algunas de las especies de mariposas de mi entorno, con el fin de saber algo más de su fenología y la evolución de sus poblaciones. Una de las especies más atractivas sobre la que realizar este seguimiento es sin duda la cardera Vanessa cardui, por su belleza, su aspecto inconfundible y su carácter migrador.


Lo que he hecho con esta especie es anotar todas las observaciones de la misma y a continuación registrarlas en la plataforma virtual de biodiversidad observado.es. Hacer esto te permite, por un lado, contribuir con tus datos al mejor conocimiento de cada especie, pero por otro te facilita un mejor manejo de los registros. Entre las diversas facilidades que se pueden obtener al manejar la plataforma está un gráfico de la evolución mensual, tal como éste.

Este año he podido obtener 16 registros de la especie, no demasiados, y aunque he visitado varios concejos de la zona centro todas las observaciones son del concejo de Gozón. El primer registro fue bastante tardío, el 19/05 en el Cabo Peñas (otros años se puede ver ya en abril) y la mayor parte de las llegadas se produjo ya en junio, como esta mariposa de la zona de Iboya. Estas llegadas primaverales se producen en su mayor parte desde el norte de África.


En julio se aprecia un claro descenso en los registros de cardera, que es la consecuencia de que los ejemplares que han llegado van muriendo, y aún no emergen los de la nueva generación, descendiente de los anteriores. Los primeros ejemplares nuevos no los registré hasta pasada la primera semana de agosto, por lo que es posible que su desarrollo se alargue entre 6 y 8 semanas. Son mariposas que destacan inmediatamente por sus tonos frescos y sus colores vivos, como ésta de la zona de Moniello.



Tras emerger las mariposas se mantienen durante un tiempo más o menos erráticas, aunque siempre en la proximidad de fuentes de alimentación. Su periodo de estancia aquí este año se ha prolongado por espacio de un mes, ya que el último ejemplar residente lo pude datar el día 11/09, y en él se aprecia ya un ligero desgaste.



A partir de aquí, las mariposas parten en un viaje que les llevará al África subsahariana, a unos 4.000 km al sur, para engendrar la siguiente generación. Pero más distancia aún recorren las carderas que pasan en migración desde el norte de Europa, de las que se puede avistar alguna por aquí, como ésta que registre el día 26/09 en Nieva, mi última observación del año, alimentándose en una mata de menta.


En definitiva, un patrón fenológico que coincide con el registrado en la mayor parte de Europa, con la llegada de migrantes en mayo-junio para reproducirse, nacimiento de las mariposas de nueva generación en agosto y partida al sur en septiembre.

sábado, 27 de octubre de 2018

Migración de zorzal alirrojo

Entre las especies que comienzan a llegar a Asturias en el mes de octubre se encuentra el llamativo zorzal alirrojo Turdus iliacus. Los primeros se registran hacia mediados de mes, y van intensificando su arribada a medida que se aproxima el mes de noviembre. Esta mañana pude observar 4 ejemplares alimentándose de lombrices en el aparcamiento de la zona costera de Moniello, en un día oscuro y lluvioso.


Los zorzales alirrojos presentan varias peculiaridades en su migración. Son migrantes estrictamente nocturnos, que se pueden escuchar por la noche o a primeras horas de la mañana ya que los grupos reclaman con bastante insistencia. Por otro lado, y a diferencia de muchas otras especies, los adultos parecen viajar a mayor distancia que las aves de primer invierno.


Otra peculiaridad de esta especie está en que las diferentes poblaciones parecen tener rutas migratorias separadas y bien definidas. Así, las aves de Islandia viajan en su gran mayoría a Irlanda y Escocia, mientras que las poblaciones noruegas lo hacen sobre todo a Inglaterra. El oeste de Francia y la Península Ibérica es el principal refugio invernal de las poblaciones de Fenoscandia (Suecia y Finlandia).

Las poblaciones de zorzal alirrojo han sufrido un tremendo declive en estos últimos años, de hasta el 30% en Europa y cercano al 50% en la UE27. Por eso en la última Lista Roja de Aves Europeas ha sido declarado como Casi Amenazado para Europa y "Vulnerable" para la UE27. Una de las primeras medidas que debería tomarse para revertir esta situación sería sin duda ninguna regular la caza de esta especie.

Para saber más, fuentes de información de esta entrada:

R. D. P. Milwright (2002) Redwing Turdus iliacus migration and wintering
areas as shown by recoveries of birds ringed in the breeding season in Fennoscandia, Poland,
the Baltic Republics, Russia, Siberia and Iceland, Ringing & Migration, 21:1, 5-15

R. D. P. Milwright (2003) Migration routes, breeding areas and between‐winter
recurrence of nominate Redwings Turdus iliacus iliacus revealed by recoveries of winter ringed
birds, Ringing & Migration, 21:3, 183-192

domingo, 21 de octubre de 2018

Llegan pinzones reales

A mediados del mes de octubre comienzan a llegar a la campiña costera asturiana, y por ende la de Gozón, los grandes bandos de pinzón vulgar procedentes de Europa. Entremezclados con ellos podemos encontrarnos ejemplares de su pariente el pinzón real Fringilla montifringilla, que suele llegar aquí cada otoño en números muy escasos, aunque variables de una temporada a otra. Hoy en un paseo por Peroño me encontré con el primer individuo de esta temporada para mí, un juvenil del año.


Los pinzones reales tienen la característica de ser irruptivos, es decir, algunos años se presentan en gran número, una característica que está relacionada con la disponibilidad de alimento en sus áreas de cría. Suelen permanecer en Asturias desde octubre, cuando llegan los primeros, a marzo, mes en el que se observan movimientos migratorios de retorno a sus áreas de cría.


No existen muchos estudios de esta especie en nuestro entorno, pero sí un poco más al norte, en Inglaterra. A esta zona los pinzones reales suelen llegar un poco antes que aquí, a finales de septiembre. Las campañas de anillamiento demuestran que ya en las latitudes del centro de Inglaterra las aves jóvenes que llegan dominan sobre los adultos en una proporción que puede ser de hasta 3:1, por lo que a la costa cantábrica situada más al sur esta proporción debe ser aún mayor. En años de irrupción aumenta la llegada de aves adultas, sobre todo machos. El origen de los pinzones reales que arriban aquí se encuentra en las poblaciones escandinavas.



miércoles, 17 de octubre de 2018

La libélula más migradora

Dentro de nuestra fauna de odonatos hay varias especies de libélulas que son migradoras, y entre ellas la que se lleva la palma es sin duda la que los ingleses llaman "vagrant emperor", o emperador errante. Hemianax ephippiger. Podemos asimilarla un poco a la mariposa cardera Vanessa cardui, ya que es una libélula nativa de las áreas tropicales de varios continentes, entre ellos África, y se desplaza hacia el norte buscando zonas donde reproducirse. En estos desplazamientos de ida y vuelta las libélulas recorren miles de km.


Las libélulas se mueven hacia el norte con la llegada de la primavera, pudiendo alcanzar latitudes muy elevadas. También la localizamos en nuestra zona, de hecho el año pasado 2017 descubrimos los primeros indicios de reproducción de esta especie en Asturias. Una vez elegidos los humedales donde se reproducirán, las larvas de esta especie se desarrollan a gran velocidad, y en apenas tres meses pueden dar lugar a nuevos adultos.


Cada vez existen más indicios de que estos nuevos individuos emprenden el viaje a la inversa de sus progenitores, rumbo al sur, con la llegada del otoño. Así se ha registrado por ejemplo en las costas de las islas británicas. Yo pude ver varios individuos en la playa de Xagó el otoño pasado, y este martes 17 de octubre las volví a localizar. Se trataba de tres o cuatro ejemplares que cazaban activamente dípteros en la zona de las dunas, posándose muy de vez en cuando. A uno de ellos le pude tomar las escasas fotos que ilustran esta entrada.