miércoles, 4 de diciembre de 2019

Gaviotas, ese sabor invernal

Los meses de diciembre y enero son los meses de invierno por excelencia en la costa asturiana. Buena parte de este sabor invernal nos lo proporciona la presencia de varios tipos de gaviotas que llegan del norte y podemos encontrar en esta época, mezcladas en los bandos que frecuentan las playas y ensenadas. El premio gordo lo constituyen por supuesto las especies más raras e infrecuentes, pero mientras estas no llegan nos podemos entretener buscando otras que, aunque escasas, son de presencia más regular.

Por ejemplo, las gaviotas canas Larus canus, cuya presencia es habitual todos los inviernos en la zona de Cabo Peñas. La playa de Bañugues es un buen lugar para verlas, dado que se alimentan en los prados del entorno y acuden a la playa a descansar y refrescarse.


Esta temporada ya han hecho acto de presencia, y el domingo día 01/12 pude contabilizar hasta cuatro ejemplares, todos ellos de primer invierno.


Otra especie que confiere a los grupos de gaviotas un indudable toque a invierno es la gaviota argéntea Larus argentatus, igualmente de presencia regular. Se hace muy entretenido buscar a las pocas aves adultas que llegan a nuestra costa en invierno, reconocibles por su dorso gris pálido y las patas de un rosa vivo. El citado domingo 01/12 pude registrar dos en la misma playa de Bañugues.



Y entre las especies más abundantes, el aroma invernal nos lo dan esos ejemplares que, por medio de las anillas que portan, nos demuestran su fidelidad a nuestro litoral como su área de invernada favorita, el lugar al que vuelven año tras año para superar la estación fría.

Por ejemplo, el día 02/12 logré registrar, en la ensenada de Llodero, una gaviota reidora con anilla T8XC (anilla que pude distinguir tras un largo rato de aproximación).


Se trata de un ejemplar anillado al oeste de Polonia, que ha llegado aquí tras un largo viaje de algo más de 2.000 km a través de las costas del oeste de Europa. Ya pude registrarla la temporada pasada, el 11/01 de este mismo año, y como se ve ha cambiado muy poco.




miércoles, 27 de noviembre de 2019

Colimbo, a Gijón vía Luanco

De siempre, la bahía de Gijón ha sido el enclave por excelencia para la invernada de aves marinas buceadoras en Asturias, aunque en los últimos años los números se han reducido mucho. Pero estas aves no llegan directamente a Gijón, sino que antes hacen alguna que otra parada.


Esta mañana, por ejemplo, pude localizar este colimbo grande Gavia immer, reconocible por su marca en el pico, en el muelle nuevo de Luanco. Después Toño Caballero lo vio despegar en dirección este y un poco más tarde Laure y Yoli lo registraban en Gijón, frente a la playa del Arbeyal. Toda una estupenda labor de seguimiento.


Durante el rato que lo pude ver en la bahía de Luanco se pasó todo el tiempo escudriñando el fondo marino. Tal vez no le convenció el sustrato del fondo, tal vez no detectó alimento suficiente, el caso es que el colimbo no quedó convencido de la idoneidad de su primera parada. Las preferencias de las aves son bastante misteriosas.



Los colimbos grandes anidan en Norteamérica, Groenlandia e Islandia. Es posible que sean estos últimos los que llegan al norte ibérico a invernar, el límite sur de su área de invernada en Europa.




viernes, 22 de noviembre de 2019

Escribano lapón y otros de interés

En esta época el litoral asturiana es un hervidero de pájaros. Con los temporales del pasado octubre, y los últimos de noviembre, han arribado un gran número de aves, y probablemente hay más que en ningún otro momento del año. Una parte de ellos se quedarán a invernar los próximos meses. En Gozón existen diversos enclaves donde observarlos, en especial el Cabo Peñas, pero también otros como el Cabo Negro o la Península de Nieva, el lugar donde voy más a menudo.

Entre los abundantes paseriformes que se pueden ver algunos son de gran interés. Por ejemplo el escribano lapón Calcarius lapponicus, especie de llegada probablemente anual pero muy escasa, apenas un puñado de ejemplares. Ayer detecté un ejemplar en Nieva y hoy pude relocalizarlo y hacerle una fotografía entre la vegetación.


Otra especie interesante que nos visita en esta época es el escribano palustre Emberiza schoeniclus, de la que pequeños grupos invernan en barbechos y labrantíos donde encuentran buenas fuentes de alimentación. Son mayoría las hembras y juveniles pero también se registra algún macho adulto.


También destaca la presencia de algunos pinzones reales Fringilla montifringilla mezclados entre los numerosos bandos de pinzón vulgar que en esta época pueblan el litoral.


Y la última especie que destaco por hoy es el verdecillo Serinus serinus. Abundante en época de reproducción, en invierno es muy escaso y tan sólo queda algún que otro ejemplar mezclado con el resto de fringílidos, a veces incluso formando pequeños grupos.


domingo, 17 de noviembre de 2019

Migrantes tardíos

El paso de limícolas de vuelta a sus cuarteles de invierno transcurre por las zonas húmedas asturianas principalmente en agosto y septiembre. Pero no es raro que los temporales de noviembre arrastren migrantes tardíos, como ha ocurrido esta temporada. Ayer unos pocos se encontraban en la playa de Bañugues, como este bonito correlimos tridáctilo Calidris alba.


Es posible datarlo como un ave de primer año, dado que aún conserva visibles los centros negros de las coberteras, aunque ya ha mudado a gris la mayor parte de las plumas del cuerpo.


También un pequeño grupo de correlimos comunes Calidris alpina descansaba entre los abundantes montones de ocle que había depositados en la playa.



También en los correlimos comunes es posible distinguir edades. Por ejemplo en estas dos aves, la de detrás es un primer invierno, ya que presenta las coberteras con los bordes blancos muy marcados y el ápice triangular, en punta de flecha. La de delante, un adulto, tiene las coberteras uniformes y con la punta redondeada.


Igualmente pude observar en la playa un par de chorlitejos grandes. Estas últimas temporadas han invernado en Bañugues, veremos en ésta.


sábado, 9 de noviembre de 2019

Gaviones en paso

Esta mañana un par de gaviones Larus marinus sedimentaron durante un corto periodo de tiempo en la playa de Bañugues, junto con otras gaviotas. Se trataba de un ave adulta y otra de primer invierno.



Los gaviones adultos se pueden distinguir de las sombrías, aparte de por su mayor talla y las patas rosadas, por el hecho de que su dorso es negro azabache, y no simplemente oscuro.


Los gaviones empiezan a verse en buen número en el mes de octubre. Esta primera semana de noviembre he podido localizar otros ejemplares, como dos adultos en la playa de Xagó


O un adulto más y otro primer invierno en el puerto nuevo de Luanco.



Los gaviones que se ven ahora se trata muy probablemente en buena medida de aves en migración, ya que esta especie puede llegar en invernada hasta el norte de África. Se trata de un migrante de corto recorrido, y los que se observan aquí proceden en su mayor parte de las poblaciones más cercanas, del oeste de Francia y las islas del Canal de la Mancha.



martes, 5 de noviembre de 2019

El primer escribano montesino

El escribano montesino Emberiza cia es común, aunque no abundante, en Asturias. Para criar, ocupa sobre todo áreas de media montaña, entre los 600 y 1.500 metros, prefiriendo laderas rocosas con escasa cobertura vegetal. Con el avance del otoño realiza movimientos dispersivos bajando de altitud, llegando incluso en ocasiones hasta el borde litoral.


En Gozón suele observarse todas las temporadas, en especial en el entorno de la playa de Xagó y el Cabo Peñas, en hábitats que se asemejan a las zonas que elige para reproducirse. Suele llegar en el mes de noviembre, y hoy día 05 pude registrar mi primer ejemplar, un macho adulto, en Xagó, cuyas fotografías ilustran esta entrada.


El escribano montesino presenta sobre todo una distribución circunmediterránea, con sus principales poblaciones en la Península Ibérica y Turquía. También cuenta con núcleos aislados en las montañas de Centroeuropa y habita el centro de Asia. En todas estas zonas su comportamiento es el mismo que se observa aquí, reproduciéndose en zonas con cierta altitud y dispersando a un área más amplia en época invernal.



sábado, 2 de noviembre de 2019

Vienen pinzones reales

Con el mes de octubre comienza a llegar a Asturias uno de los paseriformes más bonitos que podemos ver por aquí, el pinzón real Fringilla montifringilla. Buena parte de ellos lo hacen mezclados entre los grandes bandos de pinzón vulgar que arriban en esta época, bien sea en paso migratorio o bien para invernar. Hoy pude registrar mi primer ejemplar de la temporada en los maizales de Peroño, a las afueras de Luanco.


El pinzón real cría en una amplia franja que se extiende a través del Paleártico. Es una especie totalmente migradora, ya que sus áreas de reproducción e invernada están completamente separadas. Normalmente es escaso en invierno en Asturias, salvo algunos años en que se detectan en gran número en los hayedos, ya que los hayucos constituyen su alimento favorito en esta época. Los que invernan aquí proceden sobre todo de las poblaciones escandinavas.