domingo, 16 de diciembre de 2018

Agachadiza invernante

En Asturias debe invernar una buena cantidad de agachadizas comunes Gallinago gallinago, aunque el número real resulta muy difícil de precisar dado el hábitat que ocupa la especie en esta época. Normalmente se encuentran en zonas húmedas, especialmente ríos y estuarios, ocultas entre la vegetación más intrincada, en especial los cañaverales y carrizales.


Las agachadizas son difíciles de observar, ya que a lo intrincado de su hábitat se suma el hecho de que emprenden un vuelo directo y muy rápido en cuanto nos detectan. Su táctica preferida de defensa frente a los depredadores consiste en agazaparse y pasar desapercibidas, y no se arrancan a volar hasta que nos encontramos a muy poca distancia.


La mayor parte de las agachadizas invernantes proceden de Escandinavia, suelen llegar en noviembre y permanecer hasta febrero o marzo. Pieza habitual de caza en cuanto arriban a Asturias, sin duda en Gozón se han visto beneficiadas por la veda que existe desde hace algún tiempo en la franja costera. Uno de los principales enclaves es el carrizal de Verdicio, donde tomé las fotos y el vídeo que ilustran esta entrada, aprovechando que un ejemplar se detuvo durante unos minutos al alcance de la vista.






viernes, 14 de diciembre de 2018

Llegan las gaviotas cáspicas

A finales de noviembre o primeros de diciembre es el momento en que la temporada gaviotera empieza a ponerse realmente interesante en Asturias. Es en este periodo cuando comienzan a llegar las especies más escasas y cotizadas, aquellas que nos hacen escudriñar los grupos estacionados en la costa con especial interés y cuidado. Una de ellas es sin duda la gaviota cáspica Larus cachinnans, de la que el día 12 registré dos ejemplares en la ensenada de Llodero, un primer y un tercer invierno, cuyas fotos ilustran esta entrada.



Aquí en Asturias tenemos la creencia generalizada de que las gaviotas anidan exclusivamente en la costa, pero muchas veces no es así. Por ejemplo la gaviota cáspica cría en una franja estrecha desde el Mar Caspio hacia el oeste, a través de Rusia y Europa Central, en las graveras de los grandes ríos y lagos. Desde aquí se fue expandiendo hacia otras zonas europeas a finales del siglo XX, en especial hacia el sur de Polonia donde comenzó a criar en los años 80.



La progresiva expansión de esta especie por estas zonas de Polonia y otros países como Alemania hizo que aumentaran paulatinamente las observaciones en la Península Ibérica, ya que algunos ejemplares se dirigen a las costas de Europa al terminar la época de cría., como muestra el mapa de la IUCN.


Un buen ejemplo de ésto es la gaviota de primer invierno que registré, con anilla amarilla de código P:W66. Anillada en el Lago Mietkowski como pollo en mayo de este 2018, ya ha sido observada dos veces, en agosto cerca de Hamburgo, en la costa alemana, y en noviembre en el norte de Francia. Esta serie de registros nos pueden dar una idea muy aproximada de su ruta migratoria.




Las gaviotas cáspicas suelen entrar en Iberia por el litoral vasco en noviembre, y se empiezan a ver en Asturias por lo general a primeros de diciembre, siempre en números muy reducidos. Algunas se quedan a invernar aquí pero otras se dirigen a Galicia, de donde suelen retornar entre febrero y marzo. No son fáciles de identificar pero encontrarlas es todo un reto y una satisfacción.


sábado, 8 de diciembre de 2018

Currucas capirotadas invernantes

La curruca capirotada Sylvia atricapilla es una de las especies más frecuentes de nuestra avifauna. En época reproductora se hace notar por cualquier lugar que presente un mínimo de arbolado, sin importar la altitud. Pero al ser la asturiana una población parcialmente migradora, una parte de las aves nidificantes se van a otras áreas al llegar el otoño, pero otra porción se queda aquí, sobre todo en zonas bajas.





Las currucas cambian su dieta en esta estación, dado que en época reproductora se alimentan sobre todo de invertebrados, mientras que en otoño e invierno lo hacen de frutos y bayas carnosas. De éstas pueden aprovechar una gran variedad, desde especies autóctonas como el espino albar o el tejo, hasta  especies ornamentales como el Cotoneaster  o el palosanto.



Además de las currucas autóctonas, en Asturias recibimos una proporción de las poblaciones migrantes de las islas británicas y el oeste de Europa, según demuestran los estudios de anillamiento. Aunque estas aves invernantes se dirigen sobre todo a áreas con mayor disponibilidad de alimento en invierno, como el sur de la Península Ibérica y sus extensos olivares.


Los números de aves invernantes parecen haber ido en aumento en los últimos años, debido probablemente a que los inviernos cada vez son más templados. Muchas de ellas se concentran en los parques y jardines urbanos, donde disponen de buenas fuentes de alimentación, por ejemplo los parques de Avilés donde han sido recogidas las fotos y el vídeo que ilustran esta entrada.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Llegan los correlimos oscuros

Con bastante regularidad un pequeño número de correlimos oscuros Calidris maritima llegan al puerto de Luanco a pasar el invierno; suelen hacerlo a partir del mes de noviembre y su número no supera normalmente las 10 aves. Ayer día 01 de diciembre detecté mis primeros ejemplares de la temporada, un total de 4. La mayoría eran juveniles del año, reconocibles por la base del pico fuertemente anaranjada y los extensos bordes blancos de las plumas coberteras.


Pude registrar también un adulto, este sí que es oscuro de verdad ya que no presenta estos bordes blancos en las plumas y el pico es casi completamente negro en esta época.


La costa cantábrica se encuentra en el límite sur del área de invernada de esta especie, que habita en esta época el litoral rocoso de casi toda la Europa Atlántica, además de Groenlandia y la costa E de Norteamérica.


Algunos estudios realizados en la población invernante en la Bretaña francesa, que debe presentar características similares a la nuestra, concluyen que los invernantes de esa región provienen sobre todo de las poblaciones canadienses, y que hay una mayoría de aves de primer invierno. Esta última tendencia debe acentuarse incluso en las poblaciones cantábricas que se encuentran más al sur.



Como curiosidad, estos trabajos concluyen que la proporción de machos es superior, hecho que se repite en otros estudios realizados en diferentes localidades. Es probable que la supervivencia de los machos tras la reproducción sea superior a la de las hembras.



Para saber algo más:

Benjamin Guyonnet, Sebastien Gautier, Bernard Iliou & Ron W. Summers (2011): The origin and population structure of Purple Sandpipers Calidris maritima in northern France, Ringing & Migration, DOI:10.1080/03078698.2011.628158

viernes, 30 de noviembre de 2018

Cercetas invernantes

La llegada de las cercetas comunes Anas crecca como invernantes a Asturias se puede producir a partir del mes de septiembre, especialmente aves jóvenes, pero es a partir del mes de octubre y especialmente noviembre cuando ya se observan bandos de buen tamaño en diversos humedales, sobre todo en zonas costeras.


Estos últimos días he podido prospectar dos zonas que se han convertido en habituales para la invernada de esta pequeña anátida en territorio asturiano, como son la poza de la ría de Navia y la cola de la ría de Avilés. En ambos enclaves se pueden contabilizar ya cifras cercanas a los 50 ejemplares, que podrían verse incluso aumentadas en diciembre si el tiempo viene frío.


Algunos estudios realizados recientemente han podido constatar la fidelidad de las cercetas comunes a sus áreas de invernada, a las que regresarían año tras año. Parece que esto aumenta sus posibilidades de supervivencia gracias al conocimiento adquirido del entorno local.


Los grupos de invernantes están compuestos tanto por aves jóvenes como adultas. Los jóvenes comienzan a mudar en los cuarteles de invierno, y en estas fechas los machos ya adquieren algunos rasgos de adulto, en especial el dibujo de la cara.



domingo, 25 de noviembre de 2018

De Inglaterra a Portugal

Durante todo el periodo de estancia de las gaviotas sombrías por Asturias se pueden localizar ejemplares anillados. Cada anilla encontrada nos proporciona la satisfacción de conocer una nueva historia, aparte de contribuir un poco más al conocimiento de su biología y colaborar en su conservación.

Así, el pasado día 10 de noviembre localicé una bonita gaviota adulta, del proyecto inglés de Mike Marsh, en la playa de Verdicio, de código F.CFH. Su lugar de anillamiento es la isla de Havergate, en Suffolk, y la fecha el 03/07/2011 como pollo volandero.



 Hasta ahora todos sus registros se reparten entre su lugar de anillamiento, donde ahora se reproduce, y la zona de Faro, en el sur de Portugal, que parece ser su área de invernada. Un trayecto de unos 2.000 km que esta gaviota realiza dos veces al año, una ruta por otra parte habitual para la especie.



domingo, 18 de noviembre de 2018

Aguja colinegra islandesa

Un juvenil de aguja colinegra Limosa limosa lleva una buena temporada en la ensenada de Llodero. Parece haber elegido este enclave para pasar el invierno, lo cual es un hecho noticiable, dado que si bien la Península Ibérica constituye uno de los principales enclaves en la invernada de esta especie, con cerca de 60.000 aves, en Asturias supone un acontecimiento bastante escaso y casi anecdótico.


La aguja colinegra presenta tres subespecies claramente definidas. Una de ellas se reproduce en Asia oriental, la segunda (subs. nominal) en Asia central y Europa, mientras que la tercera (subs. islandica) lo hace tan sólo en Islandia. Estas dos últimas son las que llegan en invierno a la Península Ibérica.



La distinción morfológica de estas dos subespecies no es complicada, como puede verse en varias guías, y gracias a ello podemos saber que el ejemplar presente en Llodero pertenece a la subs. islandica, es decir, viene de Islandia.


Un hecho interesante que prueban algunos estudios realizados sobre la especie es que, si bien ambas subespecies coexisten en invierno en la Península Ibérica, se produce una clara segregación espacial en el uso del hábitat. Así, las agujas continentales se alimentan sobre todo en humedales interiores, en especial arrozales, mientras que las agujas islandesas lo hacen principalmente en estuarios marinos, tal como le sucede a nuestro ejemplar de Llodero.