En los últimos inviernos se han hecho muy raros los acercamientos al litoral asturiano de los álcidos invernantes en el Cantábrico, tanto las alcas como sobre todo los araos (los frailecillos prácticamente nunca se observan). Seguramente pasan la estación a unas cuantas millas de la costa. Estos últimos, los araos, se registran a menudo cuando su encuentran en mal estado, seguramente por un déficit en su alimentación.
Los temporales continuados del invierno impiden que los araos se alimenten en mar abierto, ya que les dificultan mucho bucear para capturar a sus presas. Cuando ya su situación es extrema algunos se van acercando a la costa, donde prácticamente mueren por inanición. Los dos únicos araos que he registrado este invierno acabaron falleciendo, uno hace pocos días en Luanco y otro esta semana en Bañugues.
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sábado, 10 de febrero de 2018
lunes, 8 de febrero de 2016
Un arao en Luanco
Se ha hecho realmente muy rara la observación de ejemplares sedimentados de arao común Uria aalge en la costa asturiana. De hecho, el temporal del pasado mes de enero, que trajo consigo el acercamiento de un gran número de alcas a las playas y puertos, apenas si produjo avistamientos de araos. Hoy he podido localizar uno en el puerto nuevo de Luanco.
Se trata claramente de un ejemplar de la subespecie U. aalge albionis, la que cría (o criaba) en la Península Ibérica, además del oeste de Europa y la parte más al sur de las Islas Británicas, mucho más escasa que la subespecie nominal. Esta subespecie se reconoce por su tono negro achocolatado. Se trata del primer arao que veo sedimentado desde la gran mortalidad del invierno de 2014, hace dos años, que produjo miles de bajas en las costas del Golfo de Vizcaya ( se puede ver un resumen aquí).
Este episodio supuso sin duda un duro golpe para las ya menguadas poblaciones de esta especie en las costas europeas, algunas de las cuales se han reducido a la mitad desde principios de este siglo.
Se trata claramente de un ejemplar de la subespecie U. aalge albionis, la que cría (o criaba) en la Península Ibérica, además del oeste de Europa y la parte más al sur de las Islas Británicas, mucho más escasa que la subespecie nominal. Esta subespecie se reconoce por su tono negro achocolatado. Se trata del primer arao que veo sedimentado desde la gran mortalidad del invierno de 2014, hace dos años, que produjo miles de bajas en las costas del Golfo de Vizcaya ( se puede ver un resumen aquí).
Este episodio supuso sin duda un duro golpe para las ya menguadas poblaciones de esta especie en las costas europeas, algunas de las cuales se han reducido a la mitad desde principios de este siglo.
viernes, 21 de febrero de 2014
Siguen cayendo
A merced de las olas, un cadáver de arao común Uria aalge se encuentra en la orilla de la playa de Bañugues ayer jueves 20 de febrero. Probablemente ha venido a morir a la playa, uno más tan sólo de los muchos miles que están sufriendo la misma suerte este cruel invierno en las costas del Golfo de Vizcaya.
Su tono achocolatado delata que este ejemplar pertenece a la subs. albionis de las colonias británicas, que es la que inverna mayoritariamente en aguas del Cantábrico. Como todos los que van apareciendo estos días, está limpio. Su muerte no se debe en esta oportunidad a la contaminación, los continuos temporales le han impedido alimentarse como es debido.
Los araos comunes están sufriendo una dura prueba, esta primavera sus colonias estarán algo más vacías. Esperemos que tengan una buena temporada de cría y puedan recuperarse.
Su tono achocolatado delata que este ejemplar pertenece a la subs. albionis de las colonias británicas, que es la que inverna mayoritariamente en aguas del Cantábrico. Como todos los que van apareciendo estos días, está limpio. Su muerte no se debe en esta oportunidad a la contaminación, los continuos temporales le han impedido alimentarse como es debido.
Los araos comunes están sufriendo una dura prueba, esta primavera sus colonias estarán algo más vacías. Esperemos que tengan una buena temporada de cría y puedan recuperarse.
jueves, 13 de febrero de 2014
Araos en la costa
Está siendo un invierno muy duro para los álcidos, en especial para araos y frailecillos. Si hace unos días les tocaba a estos últimos, ahora los más afectados parecen ser los araos. Muchos de ellos están siendo empujados a la costa, como comenta Jorge Valella en su estupendo blog Isocero, hoy pude localizar tres ejemplares en la bahía de Luanco y dos en Bañugues.
Aparentemente no estaban en mal estado, los ejemplares de Luanco nadaban y pescaban perfectamente, aunque uno de ellos se acercó mucho al muelle del Gayo, lo que me permitió hacerle estas fotos tan próximas.
Los de Bañugues me mosquearon más, dado que prácticamente se posaron en la orilla, algo muy inusual en estas aves.
Sin embargo tras unos minutos volvieron a la mar y se perdieron de vista, quizás habían parado a descansar.
Como pasó hace unos días con los frailecillos, la razón de este acercamiento no es otra que la continua sucesión de temporales del Atlántico Norte, muchos días con oleaje muy fuerte que no dejan a estas aves alimentarse debidamente.
Así, aunque muchos ejemplares como éstos no parecen estar en muy mal estado, otros sí lo están y han sido recogidos para su recuperación, también están apareciendo algunos ya muertos en las playas.
Aparentemente no estaban en mal estado, los ejemplares de Luanco nadaban y pescaban perfectamente, aunque uno de ellos se acercó mucho al muelle del Gayo, lo que me permitió hacerle estas fotos tan próximas.
Los de Bañugues me mosquearon más, dado que prácticamente se posaron en la orilla, algo muy inusual en estas aves.
Sin embargo tras unos minutos volvieron a la mar y se perdieron de vista, quizás habían parado a descansar.
Como pasó hace unos días con los frailecillos, la razón de este acercamiento no es otra que la continua sucesión de temporales del Atlántico Norte, muchos días con oleaje muy fuerte que no dejan a estas aves alimentarse debidamente.
Así, aunque muchos ejemplares como éstos no parecen estar en muy mal estado, otros sí lo están y han sido recogidos para su recuperación, también están apareciendo algunos ya muertos en las playas.
viernes, 31 de enero de 2014
Muerte de frailecillos
Hace tres inviernos, cuando comenzaba con este blog, una de las primeras cosas que me ocupé fue de una importante mortalidad de frailecillos que se produjo a finales de la estación a lo largo de todo el Cantábrico. Pues parece que está volviendo a ocurrir.
Esta semana han comenzado a aparecer ejemplares de este precioso pájaro muertos en las playas de Asturias. Hoy al mediodía, aprovechando el parón en el temporal, me acerqué a recorrer la playa de Xagó y localicé 4 en total. Como este episodio, a diferencia del anterior, está ocurriendo en plena estación invernal, parece que entre las aves afectadas puede haber una buena cantidad de adultos, que se reconocen por tener dos o más profundas acanaladuras en el pico.
En general, las aves que me encontré están frescas, sin ninguna mancha, lo cual parece descartar que la mortalidad se deba a la contaminación. Así se observa en este ejemplar, el único inmaduro que encontré.
Para mí la causa se encuentra sin duda en el fuerte y prolongado temporal que estamos padeciendo en el Cantábrico, que está dejando a estas pequeñas aves buceadoras sin posibilidad de alimentarse. Por lo tanto se están muriendo de desnutrición.
Además de los frailecillos localicé un ejemplar de arao común, otro álcido muy sensible a estos temporales en la mar.
Todas las aves estaban bastante enteras, con lo cual su muerte era muy reciente, y en la línea más baja de pleamar. Es probable que de no mejorar las condiciones en la mar este episodio se prolongue.
Esta semana han comenzado a aparecer ejemplares de este precioso pájaro muertos en las playas de Asturias. Hoy al mediodía, aprovechando el parón en el temporal, me acerqué a recorrer la playa de Xagó y localicé 4 en total. Como este episodio, a diferencia del anterior, está ocurriendo en plena estación invernal, parece que entre las aves afectadas puede haber una buena cantidad de adultos, que se reconocen por tener dos o más profundas acanaladuras en el pico.
En general, las aves que me encontré están frescas, sin ninguna mancha, lo cual parece descartar que la mortalidad se deba a la contaminación. Así se observa en este ejemplar, el único inmaduro que encontré.
Para mí la causa se encuentra sin duda en el fuerte y prolongado temporal que estamos padeciendo en el Cantábrico, que está dejando a estas pequeñas aves buceadoras sin posibilidad de alimentarse. Por lo tanto se están muriendo de desnutrición.
Además de los frailecillos localicé un ejemplar de arao común, otro álcido muy sensible a estos temporales en la mar.
Todas las aves estaban bastante enteras, con lo cual su muerte era muy reciente, y en la línea más baja de pleamar. Es probable que de no mejorar las condiciones en la mar este episodio se prolongue.
jueves, 9 de enero de 2014
Cuanto tiempo sin verte, arao.
Dos años exactos hace que no asomaba por aquí un viejo amigo, el arao común Uria aalge. Y es que ese es el tiempo que llevaba sin observarlo en el litoral de Gozón, al menos vivo (sí algunos orillados). El invierno pasado no localicé ninguno, y este iba por los mismos derroteros. Hoy, un ejemplar pescaba en el interior de la ensenada de Luanco.
Este álcido ya es de por sí escaso en aguas costeras. Sólo entre un 2-3% de los álcidos identificados en paso son araos, entre una gran mayoría de alcas. Pero es que además tengo la sensación de que ha ido en regresión. Hasta hace unos pocos inviernos era habitual ver pequeños grupos en la bahía de Luanco, y ahora hay que esforzarse para ver aves solitarias como ésta.
Sin embargo, en la ficha de la especie en la página de la IUCN comentan que la especie ha tenido un incremento en sus efectivos. Es probable por ello que quizá lo que ocurra es se desplazan menos que antes al sur para invernar, por especular un poco.
Es bonito ver la zambullida del arao común, más brusca y vertical que la del alca.
Este arao que localicé hoy se recorrió nadando una buena parte de la ensenada de Luanco, desde la playa de Aramar hasta la zona del Gayo. Su modo de nadar es característico, agachado para ofrecer poca resistencia al aire y moviendo las patas a altas revoluciones.
Desde lejos se aprecia perfectamente la velocidad que puede adquirir el arao con esta forma tan peculiar de natación, que puede llevarle a recorrer grandes distancias con menor gasto de energía.
Este álcido ya es de por sí escaso en aguas costeras. Sólo entre un 2-3% de los álcidos identificados en paso son araos, entre una gran mayoría de alcas. Pero es que además tengo la sensación de que ha ido en regresión. Hasta hace unos pocos inviernos era habitual ver pequeños grupos en la bahía de Luanco, y ahora hay que esforzarse para ver aves solitarias como ésta.
Sin embargo, en la ficha de la especie en la página de la IUCN comentan que la especie ha tenido un incremento en sus efectivos. Es probable por ello que quizá lo que ocurra es se desplazan menos que antes al sur para invernar, por especular un poco.
Es bonito ver la zambullida del arao común, más brusca y vertical que la del alca.
Este arao que localicé hoy se recorrió nadando una buena parte de la ensenada de Luanco, desde la playa de Aramar hasta la zona del Gayo. Su modo de nadar es característico, agachado para ofrecer poca resistencia al aire y moviendo las patas a altas revoluciones.
Desde lejos se aprecia perfectamente la velocidad que puede adquirir el arao con esta forma tan peculiar de natación, que puede llevarle a recorrer grandes distancias con menor gasto de energía.
viernes, 3 de febrero de 2012
Las aves del frío
La ola de frío que estamos teniendo estos días es la primera desde que me puse a rular con este blog, así que la voy siguiendo con interés. Como dije el otro día, era bastante probable que se produjese la llegada de bandos de aves desplazados desde sus cuarteles de invierno en Europa, y así está pasando de momento. Hoy mi compañero Jorge Valella y yo tuvimos ocasión de avistar algunas.
La especie más característica de estas olas de frío, y por eso se llama como se llama, es la avefría Vanellus vanellus. En Asturies se la conoce de distintas maneras, pero la más popular es sirigüeya. Pues bien, un bando de unas 60 sirigüeyas se encontraba por los prados de Vioño, junto a la carretera.
La sirigüeya es un ave inconfundible, y en vuelo los bandos resultan preciosos, con el profundo contraste de las partes inferiores, de un tono blanco puro,
Otra especie que suele arribar con ocasión de estas olas de frío es el chorlito dorado Pluvialis apricaria (en Asturies a estas aves se las suele llamar pollos), y así en Vioño pudimos localizar 5 ejemplares junto con las avefrías.
Y en la playa de Bañugues la única novedad fue que en lugar de un correlimos común Calidris alpina observamos 2, también me comenta Jorge que en Zeluán llegó un pequeño grupo.
Por cierto que en Bañugues me encontré con Javi Naves que me alertó de la presencia de algunas aves orilladas, así que buscando localizamos un ejemplar de arao común Uria aalge y 2 alcas Alca torda, éstas sin cabeza. En general bastante frescos, es posible que pueda haber un segundo episodio de mortalidad de estas aves tras el de diciembre.
La especie más característica de estas olas de frío, y por eso se llama como se llama, es la avefría Vanellus vanellus. En Asturies se la conoce de distintas maneras, pero la más popular es sirigüeya. Pues bien, un bando de unas 60 sirigüeyas se encontraba por los prados de Vioño, junto a la carretera.
Avefría Vanellus vanellus Sirigüeya
Otra especie que suele arribar con ocasión de estas olas de frío es el chorlito dorado Pluvialis apricaria (en Asturies a estas aves se las suele llamar pollos), y así en Vioño pudimos localizar 5 ejemplares junto con las avefrías.
Chorlito dorado Pluvialis apricaria
Y en la playa de Bañugues la única novedad fue que en lugar de un correlimos común Calidris alpina observamos 2, también me comenta Jorge que en Zeluán llegó un pequeño grupo.
Correlimos común Calidris alpina
Por cierto que en Bañugues me encontré con Javi Naves que me alertó de la presencia de algunas aves orilladas, así que buscando localizamos un ejemplar de arao común Uria aalge y 2 alcas Alca torda, éstas sin cabeza. En general bastante frescos, es posible que pueda haber un segundo episodio de mortalidad de estas aves tras el de diciembre.
lunes, 9 de enero de 2012
Víctimas de los temporales
No es ninguna novedad comentar que el clima que estamos viviendo en este inicio de invierno esta siendo bastante atípico. La tremenda persistencia del anticiclón atlántico (el conocido anticiclón de la Azores), que se niega a desaparecer está causando en la última mitad de diciembre y lo que llevamos de enero la circulación de fuentes borrascas por encima de nosotros, con una situación de mala mar casi continua en el Cantábrico.
Estos temporales están afectando a la supervivencia de las aves que viven en el mar, dificultando sus posibilidades de pescar y obtener alimento. Los más perjudicados son los álcidos, aves marinas especializadas en el buceo, pero también otras especies. Este fin de semana he efectuado algunos recorridos por playas de Gozón, para comprobar estas afecciones. Me encontré con varias aves orilladas en las playas de Xagó (5 alcas, 2 araos y 1 alcatraz) y Verdicio (1 alca y 1 arao).
Las aves que encontré estaban en diferentes grados de descomposición, desde las que llevaban muertas 2-3 semanas, como el alcatraz, un inmaduro de 2º invierno, hasta otras bastante frescas, como uno de los araos, lo que indica que su llegada ha sido bastante progresiva.
Y en cuanto a edades, entre las alcas, la especie más afectada, encontré tanto ejemplares jóvenes como adultos. La diferencia entre ambos se aprecia bien en la estructura de la cabeza y el pico, este último más grande y con marcas en los adultos.
En las playas que revisé del lado oriental del Cabo Peñas, Antromero, Luanco y Bañugues, no encontré ningún ave orillada, lo que puede significar que este flanco, a resguardo del propio Cabo, puede suponer un mayor abrigo para estas aves que encuentran más posibilidades de sobrevivir. Durante todos estos días se han visto algunos álcidos refugiados en estas zonas, sobre todo en Luanco, donde aún ayer pude divisar un ejemplar de arao común nadando en la bahía.
Estos temporales están afectando a la supervivencia de las aves que viven en el mar, dificultando sus posibilidades de pescar y obtener alimento. Los más perjudicados son los álcidos, aves marinas especializadas en el buceo, pero también otras especies. Este fin de semana he efectuado algunos recorridos por playas de Gozón, para comprobar estas afecciones. Me encontré con varias aves orilladas en las playas de Xagó (5 alcas, 2 araos y 1 alcatraz) y Verdicio (1 alca y 1 arao).
Alca Alca torda
Las aves que encontré estaban en diferentes grados de descomposición, desde las que llevaban muertas 2-3 semanas, como el alcatraz, un inmaduro de 2º invierno, hasta otras bastante frescas, como uno de los araos, lo que indica que su llegada ha sido bastante progresiva.
Alcatraz Morus bassanus
Arao común Uria aalge
Arao común. Detalle
Y en cuanto a edades, entre las alcas, la especie más afectada, encontré tanto ejemplares jóvenes como adultos. La diferencia entre ambos se aprecia bien en la estructura de la cabeza y el pico, este último más grande y con marcas en los adultos.
Alca adulta
Alca juvenil
En las playas que revisé del lado oriental del Cabo Peñas, Antromero, Luanco y Bañugues, no encontré ningún ave orillada, lo que puede significar que este flanco, a resguardo del propio Cabo, puede suponer un mayor abrigo para estas aves que encuentran más posibilidades de sobrevivir. Durante todos estos días se han visto algunos álcidos refugiados en estas zonas, sobre todo en Luanco, donde aún ayer pude divisar un ejemplar de arao común nadando en la bahía.
Arao común Uria aalge
martes, 27 de diciembre de 2011
Alcas y araos de pesca
Los álcidos son invernantes habituales a lo largo de la plataforma costera asturiana, aunque pocos ejemplares se acercan al litoral. Ayer pude contemplar algunos en dos puntos. Uno de ellos es la ría de Avilés y Gozón, un espacio que en los últimos años cada vez alberga una mayor diversidad de aves. Al atardecer caminando por el paseo de la ría, en Avilés, localicé 3 ejemplares de alca Alca torda en medio de la ría; poco a poco se fueron acercando al paseo y estuvieron pescando unos minutos prácticamente pegadas al mismo.
Se trataba de ejemplares juveniles; como digo hasta hace poco tiempo era complicado observar a esta especie en la zona, y ahora se adentran bastante en la ría en busca de alimento.
Estuvieron persiguiendo durante unos minutos un banco de pequeños peces, tan cerca del muro que algunos paseantes se entretuvieron en observarlas.
Antes pude localizar en el muelle nuevo de Luanco un par de araos Uria aalge que estuvieron pescando de manera muy activa, sumergiéndose continuamente y emergiendo a la superficie de manera muy fugaz.
Estuve buscando durante un rato la gaviota polar que mi compañero Pablo había localizado unos días antes, la tercera del año en el concejo, pero no hubo suerte, de hecho casi no había gaviotas por la zona.
Alca Alca torda
Se trataba de ejemplares juveniles; como digo hasta hace poco tiempo era complicado observar a esta especie en la zona, y ahora se adentran bastante en la ría en busca de alimento.
Estuvieron persiguiendo durante unos minutos un banco de pequeños peces, tan cerca del muro que algunos paseantes se entretuvieron en observarlas.
Antes pude localizar en el muelle nuevo de Luanco un par de araos Uria aalge que estuvieron pescando de manera muy activa, sumergiéndose continuamente y emergiendo a la superficie de manera muy fugaz.
Arao común Uria aalge
Estuve buscando durante un rato la gaviota polar que mi compañero Pablo había localizado unos días antes, la tercera del año en el concejo, pero no hubo suerte, de hecho casi no había gaviotas por la zona.
viernes, 30 de septiembre de 2011
El primer arao común
En la tarde de ayer día 29 en un paseo por el puerto del Gayo, en Luanco, pude contemplar al primer arao común o pitorru, Uria aalge, de la temporada en Gozón, aunque ya estos días han asomado otros en diferentes puertos asturianos como Gijón o Lastres. La observación coincidió con la pleamar, por lo que el arao se acercó bastante al paseo y pude deleitarme con su maravillosa técnica de pesca
Arao común "Pitorru" (Uria aalge)
El arao, al igual que sus parientes álcidos como el alca o el frailecillo, está perfectamente adaptado para el buceo, empleando sus alargadas y afiladas alas para impulsarse dentro del agua y empleando las patas como timones, de esta manera recorre varios metros en cada inmersión. Se asemejan de esta manera a los pingüinos, aunque con una diferencia fundamental, y es que aún son capaces de volar.
Los araos nidificaron en Asturias hasta mediados del siglo pasado, hoy día está por desgracia extinguido. Los que aparecen a partir de ahora provienen de los lugares de reproducción europeos, sobre todo de las grandes colonias de las islas británicas. La mayoría llegan a partir de octubre-noviembre y permanecen en aguas cantábricas hasta febrero-marzo, cuando retornan a las zonas de cría.
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