domingo, 14 de junio de 2015

Los azulones han perdido su color

En la procelosa vida del ánade real o azulón Anas platyrhynchos un momento clave es el inicio de la época reproductora, al principio de la primavera, cuando tienen lugar las disputas entre los machos por la conquista de las hembras. En ese momento precisan de ostentar todas sus galas nupciales y su plumaje luce como nunca. Ahora, varios meses después, ha llegado otro momento clave, la muda.



En poco se asemejan en este momento los machos de azulón a los orgullosos galanes que se podían contemplar hasta hace poco. El plumaje ha perdido todo su brillo y colorido, no en vano se conoce este proceso de muda en las anátidas como eclipse.


El desarrollo de la muda varía mucho según los individuos, y de forma simultánea podemos encontrarnos con machos en los que el plumaje se conserva bastante bien...


a otros que ya son completamente marrones y se diferencian difícilmente de las hembras. En este caso el mejor rasgo para distinguirlos es el pico, que no pierde en el macho sus tonos amarillentos.



La literatura tradicional comenta que los azulones pierden en esta época la capacidad de volar. Y puede que sea verdad, se observan muchos menos individuos en vuelo que en otras épocas del año. Pero no creo que sea así del todo, lo cierto es que todo el proceso de muda consume gran cantidad de sus energías, por eso hacen poco más que comer y descansar a lo largo del día.



Las hormonas sexuales también han dejado de actuar, y los machos de azulón se reúnen en grupos para pasar este trago, permaneciendo cerca unos de otros sin confrontar.


Esta muda es larga y costosa para el azulón, no será hasta septiembre cuando volvamos a verlos tan guapos y lozanos como acostumbran. Todas las fotos las hice hoy en la cola de la ría de Avilés.

viernes, 12 de junio de 2015

Los grandes viajeros tardíos

Es habitual que el paso prenupcial de limícolas se prolongue bastante en el tiempo, hasta llegar a mediados del mes de junio. Hoy por ejemplo en la playa de Bañugues pude localizar en compañía de Anabel y Geoff dos pequeños grupos, el primero de cinco correlimos comunes Calidris alpina en la zona del arroyo.


Estas pequeñas aves se alimentaban con gran avidez recogiendo de manera incesante pequeños invertebrados, hasta hundir su cabeza en el agua. Ya es tarde y el tiempo apremia para llegar a sus áreas de cría.



El segundo, también de cinco chorlitejos grandes Charadrius hiaticula, se encontraba en la zona de piedras y algas de mitad de la playa, donde pasan más desapercibidos y tienen una zona ideal para encontrar alimento.



Estas aves proceden muy probablemente de sus zonas de invernada del Golfo de Guinea en África y se dirigen a sus áreas de cría en Islandia y Groenlandia, un viaje de 6 o 7.000 km si lo hicieran en línea recta, pero que seguramente es mayor al viajar costeando.


Pero más increíble aún es el caso del correlimos tridáctilo Calidris alba, la tercera limícola que protagoniza este paso tardío. Hace unos días localicé mi último bando de la especie en Bañugues, en su típica formación de grupo batiendo la superficie de la arena.


Este correlimos presenta gran variedad de plumajes en esta época, desde el cobrizo propio de las galas nupciales...


hasta el blanco propio de la temporada de invierno.


Esta pequeña ave nidifica en latitudes circumpolares, de manera que los viajes entre sus zonas de invernada y de cría puede llegar a ser de 10.000 km o más.


¿Por qué estas aves nidifican tan al norte y se exponen a viajes tan extremos? Las ventajas son varias. En las latitudes a las que se dirigen en verano prácticamente no se hace de noche, y cuentan con muchas más horas para criar a sus pollos, además de que durante esta época son lugares que hierven de invertebrados y otras fuentes de alimento. Sin embargo, no les conviene llegar demasiado pronto, ya que el intervalo de tiempo en que esas costas están libres de hielo y con la temperatura suficiente para sobrevivir es extraordinariamente corto.

sábado, 6 de junio de 2015

Ánades frisos estivales

Desde hace unos cuantos años una pequeña población de ánade friso Anas strepera se queda en Asturias durante la época estival. en especial en los embalses de la zona centro. La principal localidad es la charca de la Furta, donde todos los años se registran aves y alguna hembra con pollos, pero de acuerdo al Atlas de las aves Nidificantes de Asturias de la COA&Indurot el primer lugar donde existe reproducción confirmada de la especie es el embalse de La Granda, en 1995.


Este año no es una excepción a esta racha, de acuerdo a mi colega Clemente hay una hembra con pollos en la Furta, y varios ejemplares se reparten por las zonas húmedas del centro de Asturies. Entre ellas está esta pareja que localicé hoy por la cola de la ría de Avilés, ya en el concejo de Corvera, junto a la multitud de azulones que están por la zona mudando su plumaje.



En La Granda no se registra nidificación desde hace unos años, sin duda ninguna a causa de las intensas perturbaciones humanas que existen en este embalse, debido sobre todo a la práctica del piragüismo y la pesca deportiva. Si hubiera más tranquilidad estoy seguro de que se reproduciría con regularidad. Este año las últimas aves en el pantano las detecté a primeros de mayo, una pareja. El macho es el que se ve en la foto de abajo.


jueves, 4 de junio de 2015

El miagón nel teyáu

Al atapecer, el miagón ta fora ya, subido enriba del teyáu a la gueta de inseutos y ratones pa da-y de comer a los sos pollos. N'Asturies nómase curuxa a cualquier ave de presa nocherniega, pero la que nos ocupa agora ye el "mochuelo" Athene noctua. Nomao tamién miau o páxaru miagón, los sos vernáculos esplíquense pol fechu de que´l so utriar trae alcordances del miagar de los gatos.

Al atardecer, el "miagón" ya está fuera, subido encima del tejado a la busca de insectos y ratones para darle de comer a sus pollos. En Asturias se conoce como "curuxa" a cualquier rapaz nocturna, pero las que nos ocupa ahora es el mochuelo Athene noctua. Llamado también "miau" o "páxaru miagón", sus nombres vernáculos se explican por el hecho de que su reclamo puede recordar al maullar (miagar) de los gatos.




El miagón non ye como les demás curuxes, ya que non ye raru velo en pleno día, siempre cerca de los llugares onde añera. En Gozón non ye escasu, con un númberu perbono de parexes repartíes pol conceyu. Agora tan criando a los pollos, que ya tan grandones y esnalarán dientro de muy poco tiempu. Esti miagón de les semeyes pudi atopalo en Verdiciu, al llau de la carretera, fai unos díes.

El mochuelo no es como el resto de rapaces nocturnas, ya que no es raro observarlo en pleno día, siempre cerca de los sitios donde anida. En Gozón no es raro, con un buen número de parejas repartidas por el concejo. Ahora están criando a los pollos, que ya están crecidos y volarán dentro de poco tiempo. Este mochuelo de las fotos lo encontré en Verdicio, junto a la carretera, hace unos días.


martes, 2 de junio de 2015

Empezando a construir

El domingo pasado por la mañana era incesante el ajetreo de aviones comunes Delichon urbicum en torno a la playa de la Ribera, en Luanco. Al menos unos 20 ejemplares revoloteaban de forma incansable sobre la misma, posándose de vez en cuando en pequeños grupitos para recoger arena con sus picos.



Los aviones comunes, que mucha gente confunde con su pariente la golondrina, construye el nido en los aleros de las casas con materiales como el barro o en este caso la arena, que compacta con su saliva. El nido es totalmente cerrado y con única abertura en la parte superior, como ya comenté en otra entrada del blog.



En Luanco de toda la vida recuerdo pequeñas colonias de este bonito y familiar pájaro, aunque en los últimos años ha disminuido bastante, sobre todo porque algunas de las viejas casas donde anidaba ya no existen. Una de estas colonias siempre estuvo en la parte alta del edificio que mira precisamente a la Ribera. Aquí algunos aviones estaban iniciando la construcción de nidos.



Desconozco exactamente la razón pero parece que cada temporada de cría los nidos del año anterior desaparecen casi totalmente del edificio. Sin embargo, los aviones insisten en criar aquí año tras año, dado que su ubicación es muy buena. Estaré atento a ver cuantas parejas se asientan este año.


domingo, 24 de mayo de 2015

Alcotán de caza

El mejor lugar en el concejo de Gozón para la observación del alcotán europeo Falco subbuteo es en las proximidades del embalse de La Granda. Es habitual localizarlo cazando insectos tanto en sus proximidades como por encima de la lámina de agua, en especial durante la época de paso prenupcial durante el mes de mayo. Hoy pude observar un ejemplar al mediodía.


Se trata de un pequeño halcón con un fuerte franjeado en las partes inferiores y las calzas de tono rojizo. El alcotán que localicé hoy parecía tener la cola bastante desgastada, quizá como consecuencia del largo viaje migratorio, ya que esta rapaz inverna al sur del continente africano.


De acuerdo con el Atlas de Nidificantes de la COA&Indurot en Asturias se reproducen entre 100 y 200 parejas de este bonito falcónido, en especial en zonas bajas. Para ello utilizan viejos nidos de córvidos en grandes árboles como pinos o eucaliptos. Es muy probable que alguna de estas parejas escoja el concejo de Gozón para nidificar.


miércoles, 20 de mayo de 2015

Charrancito primaveral

Los charranes no suelen ser muy visibles en la migración prenupcial, con la excepción quizá del charrán patinegro. Su viaje de retorno desde las áreas de invernada en las costas y humedales africanos hacia sus áreas de cría en el oeste europeo debe ser muy rápido y directo, sin detenerse demasiado. Un claro ejemplo es el charrancito Sternula albifrons, que resulta escaso en migración otoñal pero es realmente excepcional en primavera.


Por eso me alegró el poder localizar hoy un ejemplar al mediodía en la playa de la Ribera en Luanco, poder disfrutar unos momentos de su precioso plumaje nupcial, con el pico de un brillante amarillo y las patas de un distintivo tono anaranjado.


Estuvo sedimentado unos pocos minutos, tanto posado en la orilla como en vuelo activo, cuando tuve ocasión de contemplar su forma de volar, rápida y nerviosa, tan distinta de los otros charranes.