jueves, 7 de abril de 2016

Gaviotas de primavera

La migración prenupcial de las gaviotas adultas es temprana y rápida, transcurre entre los meses de febrero y marzo, y en abril ya se encuentran casi todas en sus zonas de cría. Por eso a partir de esta época ya se hacen menos habituales (dejando al margen las omnipresentes gaviotas patiamarilla y sombría) y casi todas las que se observan son aves inmaduras. Hoy en la playa de Bañugues pude localizar una gaviota cana Larus canus de primer verano (ya en su segundo año de calendario).


Es una observación algo tardía para esta gaviota. Con las coberteras muy desgastadas, es posible que se trate de uno de los ejemplares que ha pasado aquí el invierno.


Junto a ella localicé también tres ejemplares de gavión Larus marinus, una cifra alta para esta época del año. Dos de ellos eran aves en su tercer verano, o cuarto año calendario, que a primera vista pueden parecer adultas.


Pero un examen minucioso nos indica que no lo son aún. Coberteras marrones, pico con mancha oscura, primarias prácticamente negras. Los ejemplares de hoy eran incluso un poco diferentes, uno de ellos con la muda más avanzada que el otro: parece más negro y las coberteras no adultas destacan menos frente al resto del plumaje (en la foto es el que está al fondo).


El tercer ejemplar de gavión era un ave más frecuente en esta época, un primer invierno o segundo año calendario. Estas gaviotas inmaduras tienen mucha menos prisa en retornar a sus áreas de cría que los adultos, algunas de ellas incluso no lo harán y se quedarán a pasar el verano entre nosotros.


martes, 5 de abril de 2016

Un tarro blanco en Llodero

No es el tarro blanco Tadorna tadorna una anátida frecuente en Asturias. Aunque se puede observar en ambos pasos migratorios y en invierno, siempre es muy escaso, en especial durante el paso prenupcial. Hoy a mediodía pude observar un ejemplar en la ensenada de Llodero, en la ría de Avilés.


Aparentemente en actitud de reposo, con la marea alta, no quise acercarme en exceso para no perturbarlo. Me bastó disfrutar durante un momento de este precioso pato de color blanco, una anátida a medio camino entre los gansos y las anátidas del género Anas.


El tarro blanco cría en buena parte del Paleártico, aunque presenta varias poblaciones dispersas. La población europea es distintiva porque se reproduce principalmente en el litoral y es parcialmente migradora, las mas norteñas se desplazan a la Península Ibérica y áreas del norte de África.


Otra bonita sorpresa del paso primaveral. En esta época, aunque el número de aves implicadas sea menor, siempre se cuenta con el aliciente de que por lo general se observan con su precioso plumaje nupcial, tal como vienen en las guías de aves.


sábado, 2 de abril de 2016

Abril en Peroño

La zona de Peroño es una de las más apreciadas para mí. Le tengo un especial cariño porque es el lugar donde comencé a familiarizarme con buena parte de los pequeños pájaros más corrientes en Asturias. Por eso vuelvo de vez en cuando a recorrer sus caminos y detenerme en los rincones que me son tan familiares. Esta mañana he podido pasar un buen rato por allí.

El mes de abril es una buena época para ir a Peroño. Casi todos los invernantes se han ido ya, y las aves que permanecen se están preparando ya para la cría, como el macho de curruca capirotada, especie de la que hay varias parejas.


En Peroño hay una buena diversidad de paseriformes, debido a la gran variedad de pequeños hábitats que encontramos. Por ejemplo hay pequeñas colonias de fringílidos, tanto los pardillos comunes asociados a las formaciones de tojal o rebolla


como los verderones, que se encuentran siempre donde hay algo de arbolado.


En los zarzales cantan ya los machos de acentor común.


Y por supuesto no faltan las especies más típicas de la campiña asturiana, como los mirlos que podemos localizar aliméntandose en las zonas más degradadas...


las tarabillas europeas, que encontramos siempre en pareja posadas al descubierto...



o el popular petirrojo, quizá la especie más llamativa, se ha expandido mucho y en estos momentos canta de manera casi permanente.



En resumen, Peroño es una zona excelente para iniciarse en la ornitología. Además es muy accesible, conformando una especie de pequeña península limitada por el mar, la villa de Luanco y el monte Cotiellos que la separa de Moniello.


Sin olvidar el indudable encanto de sus vistas al mar y el atractivo aspecto de campiña que ofrece a nuestros ojos.





martes, 29 de marzo de 2016

Reyezuelo sencillo en paso

Fotografiar pajarillos no suele resultar tarea fácil, y menos si se trata de uno tan pequeño y vivaracho como el reyezuelo sencillo Regulus regulus. Pero este reyezuelo sencillo que localicé hace unos pocos días por la zona de Vardasquera, cerca del embalse de la Granda, es el primero que consigo retratar desde que empecé con el blog, así que no me queda otra alternativa que añadirlo a mi lista, esperando en una próxima ocasión poder mejorarlo.


El sencillo es tan pequeño como su pariente el reyezuelo listado (del que ya he hablado en alguna ocasión), apenas 9 cm, pero a diferencia de éste no nidifica en el concejo, ni siquiera en las cercanías. Esto ocurre porque es una especie propia de bosques bien desarrollados, con presencia de arbolado maduro, por lo que en Asturias se suele encontrar en la cordillera o zonas de media montaña. En este sentido el reyezuelo listado es mucho más adaptable.


Por eso los reyezuelos sencillos que se observan en Gozón, y en general en la costa asturiana, son aves procedentes de zonas de cría del norte de Europa, donde es una especie muy abundante (la población reproductora se calcula en 19-35 millones de parejas). Se ven más abundantes en migración otoñal, en octubre-noviembre, que en la prenupcial, en marzo, y alguno se puede quedar a invernar.


No deja de resultarme asombroso que un pájaro tan pequeño como éste pueda emprender estas migraciones, en las que puede recorrer miles de kilómetros. Otra excusa para más para engancharse de forma irremediable a esta pasión que es la observación y el estudio de nuestras aves.


lunes, 28 de marzo de 2016

Los estragos del invierno

De entre las pocas mariposas que sobreviven al invierno en Gozón en estado adulto dos pertenecen al grupo de los ninfálidos. Se pueden ver volando en los días más soleados, pero no es hasta finales de febrero o primeros de marzo cuando despiertan definitivamente de su letargo. Este mes de marzo por ejemplo he podido ver unos pocos.

La dureza del clima invernal, con frío, viento y lluvia, hace mella en el pequeño cuerpo de estos bonitos insectos, en los que se hacen visibles las señales de la estación. Por ejemplo en este pavo real Inachis io, además de estar ya bastante descolorido, le falta un trozo de ala donde debería estar uno de los ocelos.


No mucho mejor se encontraba esta vanesa Vanessa atalanta, también descolorida y pequeñas zonas rotas repartidas en sus alas.


En la naturaleza no hay nada que ocurra por una razón determinada. ¿Por qué se han adaptado estas dos especies a pasar el invierno en estado adulto? Se sabe al menos en el pavo real que las hembras son sexualmente activas durante un corto periodo de tiempo después de la hibernación, plazo en el cual los machos deben aparearse con ellas. En la vanesa debe ocurrir algo similar.


Tras los apareamientos se producen las puestas; ambas especies tienen como planta nutricia la ortiga, de la cual se alimentan sus larvas durante los meses de abril y mayo, en plena primavera. Es en esta época cuando las ortigas tienen un desarrollo más activo, ofreciendo un mejor recurso alimenticio a las orugas, y es por esta razón por la que pueden ambas mariposas haber desarrollado este comportamiento.

domingo, 27 de marzo de 2016

Víbora cantábrica

Esta mañana en un paseo por una de mis rutas habituales de pajareo me encontré con un visitante inesperado, una pequeña víbora cantábrica (de toda la vida víbora de Seoane) Vipera seoanei. Cruzó rauda ante mis ojos entre la ramasca y hojarasca del suelo, discreta, intentando pasar desapercibida, comportamiento de lo más habitual en una especie que hace del sigilo su mejor arma (junto con el veneno por supuesto). Yo, atendiendo a mi ética y también a mi propia seguridad, intenté perturbarla lo menos posible, aunque pude hacerle un par de fotos durante unos pocos segundos que se detuvo. Inconfundibles e hipnóticos son esos ojos anaranjados enmarcados por una pupila vertical.

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Para comprobar lo que antes comenté no hay más que ver la siguiente fotografía e intentar localizar la cabeza de la pequeña víbora asomando entre la ramasca del suelo.


De unos pocos cm de longitud, probablemente se trataba de un ejemplar nacido el año pasado. Mucha gente desconoce que las víboras tardan unos 4 años en alcanzar su madurez, momento en el miden unos 35 cm; y que luego aunque su crecimiento se ralentiza no se detiene, pudiendo alcanzar los 13 años de vida y unos 45 cm. de talla. La víbora cantábrica es practicamente un endemismo ibérico, ya que aparte de la franja norte de la Península sólo se encuentra en un trocito del SO de Francia al norte de los Pirineos.


Las víboras han salido hace poco de su hibernación, y su periodo de actividad se extiende entre marzo y octubre. Fundamentalmente diurnas, cazan prácticamente todo lo que se pone a tiro y está en consonancia con el tamaño de la serpiente: lagartijas, pequeños anfibios, musarañas, ratones de campo... A su vez son presas de muchos depredadores a los que no parece asustar su mordedura: rapaces como el busardo ratonero, mustélidos, ginetas, zorros, etc. De este modo son una piedra angular en la ecología de nuestros ecosistemas. Por desgracia, como pasa con todo animal que resulta "molesto" al hombre, goza de una muy mala prensa y es objeto de leyendas absurdas que resulta bastante vergonzoso repetir.


sábado, 26 de marzo de 2016

Pico picapinos

Los popularmente conocidos como pájaros carpinteros son aves extremadamente esquivas y tímidas, y por lo general resulta bastante complicado localizarlas. De hecho, de la especie más corriente en el concejo de Gozón, el pito real, aún no he podido obtener ninguna fotografía decente. La segunda, mucho más escasa, es el pico picapinos Dendrocopos major. Ayer un ejemplar se posó cerca de mí en la zona de Vardasquera, en las proximidades del embalse de La Granda, durante escasos segundos. Tan sólo pude retratarlo justo en el momento que despegaba.


El pico picapinos está bastante extendido por Asturias, ligado a masas forestales, especialmente de pinos y coníferas, a las que se ha adaptado muy bien. En Gozón, como ocurre con este tipo de aves, es escaso, criando puntualmente por el concejo. Se puede decir, por tanto, que fue el de ayer un encuentro breve pero afortunado.