A partir de finales de julio, pero especialmente desde la primera semana de agosto, la migración postnupcial coge carrerilla y empiezan a aparecer especies bastante interesantes. Es un buen momento para salir al campo y obtener buenos datos. Así, esta mañana una aguja colinegra Limosa limosa se alimentaba en la ensenada de Llodero; es ésta una especie bastante temprana que migra sobre todo por humedales anteriores.
Otro limícola bastante temprano en esta época, y que migra igualmente por humedales interiores, es el andarríos grande Tringa ochropus. Es una especie muy esquiva, una de las más huidizas que conozco, por eso el pasado día 03 de junio sólo pude obtener una foto fugaz del grupo de 6 aves que emprendió el vuelo al detectarme en el pantano de La Granda.
Otra foto fugaz pude sacarle a otra de las especies escasas e interesantes que he registrado estos días, un juvenil de tarro blanco Tadorna tadorna que llegó volando desde la mar y se posó a una gran distancia de donde yo estaba, en la ensenada de Llodero.
En agosto se pueden observar ejemplares adultos de aves limícolas que van de migración hacia el sur, lo hacen antes que los juveniles, que dominarán en septiembre. Así, un correlimos gordo prospectaba hoy la orilla de la ensenada de Llodero, junto al grupo de gaviotas.
Y hablando de gaviotas, es otro de los grupos que este mes de agosto comienza ya a registrar datos de cierto interés. Como por ejemplo esta gaviota argéntea de primer invierno que detecté hoy en la ensenada de Llodero, algo tempranera, y de la cual se observa perfectamente el contraste de plumajes con la gaviota sombría que está junto a ella...
o este ejemplar de gaviota sombría también de hoy de la ensenada de Llodero. Lo que tiene de interesante es que tiene la estructura típica de la subs. intermedius, propia de la Península Escandinava, con lo que probablemente haya recorrido ya cerca de 2.000 km en su primera migración. Ojalá tenga una larga vida y recorra muchos miles más.
miércoles, 8 de agosto de 2018
sábado, 4 de agosto de 2018
Los dos emperadores
Desde hace unas pocas temporadas ya coexisten en algunas zonas de Asturias (sería inexacto decir que "conviven") las dos especies de libélula emperador presentes en Europa. Por un lado tenemos una especie tradicional de nuestra fauna odonatológica, la tradicional libélula emperador (que los ingleses ya empiezan a denominar azul para distinguirla de las otras) Anax imperator, la cual hace ciertamente justicia a su nombre, ya que se trata de la mayor de nuestras libélulas, un precioso insecto que puede alcanzar los 8,5 cm de longitud.
Por otro lado tenemos la más pequeña Anax parthenope, conocida por ello como "emperador pequeño".
Ambas especies tienen un origen africano. Anax imperator se encuentra en Europa desde hace ya bastante tiempo, aunque en años recientes está alcanzando zonas del norte donde antes no se encontraba, como Escocia o la Península Escandinava. La colonización de Anax parthenope es más reciente, y en los últimos años su expansión está siendo espectacular. En Asturias los primeros ejemplares citados son de finales del siglo XX, pero yo he podido comprobar que en la actualidad se trata de una especie bastante extendida.
Como comentaba al principio de la entrada, la expansión de A.parthenope ha hecho que en algunos enclaves ambas especies se encuentren juntas. El ejemplo más claro es el pantano de La Granda, en Gozón, donde he podido obtener las fotos que ilustran esta entrada en la misma zona, y con apenas unos minutos de diferencia.
De hecho A.parthenope parece haber tenido tal éxito y adaptación a las condiciones del embalse que esta temporada parece ser incluso más numerosa que su congénere A. imperator. Distinguir ambas especies en vuelo no es difícil, después de acostumbrar un poco la vista. La libélula emperador es mayor y presenta un inconfundible tono azul.
Mientras que el emperador pequeño aparece más oscuro, destacando claramente el punto azul formado por el segundo segmento entero y parte del tercero de su abdomen.
Por otro lado tenemos la más pequeña Anax parthenope, conocida por ello como "emperador pequeño".
Ambas especies tienen un origen africano. Anax imperator se encuentra en Europa desde hace ya bastante tiempo, aunque en años recientes está alcanzando zonas del norte donde antes no se encontraba, como Escocia o la Península Escandinava. La colonización de Anax parthenope es más reciente, y en los últimos años su expansión está siendo espectacular. En Asturias los primeros ejemplares citados son de finales del siglo XX, pero yo he podido comprobar que en la actualidad se trata de una especie bastante extendida.
Como comentaba al principio de la entrada, la expansión de A.parthenope ha hecho que en algunos enclaves ambas especies se encuentren juntas. El ejemplo más claro es el pantano de La Granda, en Gozón, donde he podido obtener las fotos que ilustran esta entrada en la misma zona, y con apenas unos minutos de diferencia.
De hecho A.parthenope parece haber tenido tal éxito y adaptación a las condiciones del embalse que esta temporada parece ser incluso más numerosa que su congénere A. imperator. Distinguir ambas especies en vuelo no es difícil, después de acostumbrar un poco la vista. La libélula emperador es mayor y presenta un inconfundible tono azul.
Mientras que el emperador pequeño aparece más oscuro, destacando claramente el punto azul formado por el segundo segmento entero y parte del tercero de su abdomen.
jueves, 2 de agosto de 2018
Gaviotas sombrías en migración
La migración postnupcial ya ha comenzado para un buen número de aves, entre ellas varias especies de gaviotas. Así, un gran número de gaviotas sombrías Larus fuscus reposaba el pasado sábado 28 de junio en la playa de Bañugues, entre ellas varias jóvenes nacidas este año, reconocibles por sus tonos oscuros, bastante más que las patiamarillas locales.
Esta gran concentración de gaviotas probablemente era debida a la fuerte borrasca que durante esos días azotó el Golfo de Vizcaya. Además, también buscan el acercamiento a la costa porque se encuentran en pleno periodo de muda, como atestiguaba la gran cantidad de plumas que tapizaba la playa ese día.
Con la llegada de las gaviotas sombrías comienza para los gavioteros la búsqueda de ejemplares anillados. En el grupo presente el sábado mi compañero Toño Caballero, que me ha enviado varias fotos, y yo pudimos localizar tres, procedentes de momento de las poblaciones más cercanas. Dos de ellas, con códigos K+S y G+Z proceden de la colonia urbana de Cardiff, en Gales, anilladas por Peter Rock.
K+S, anillada en 2016, cuenta con varias observaciones anteriores en Andalucía, adonde probablemente se dirige; mientras que G+Z, anillada en 2017, fue observada el invierno pasado repetidamente en Gijón, y yo ya la había localizado en mayo en Bañugues. Es probable que haya permanecido todo este periodo en la costa asturiana.
A través de estos programas de anillamiento Peter Rock ha descubierto que buena parte de estas poblaciones urbanas de Cardiff pasan el invierno en la Península Ibérica y el norte de Marruecos.
Por su lado, la tercera gaviota anillada, de código 3:CYR, también tiene su origen en una colonia cercana, en concreto de la Bretaña francesa, cerca del límite sur de la especie.
Esta gran concentración de gaviotas probablemente era debida a la fuerte borrasca que durante esos días azotó el Golfo de Vizcaya. Además, también buscan el acercamiento a la costa porque se encuentran en pleno periodo de muda, como atestiguaba la gran cantidad de plumas que tapizaba la playa ese día.
Con la llegada de las gaviotas sombrías comienza para los gavioteros la búsqueda de ejemplares anillados. En el grupo presente el sábado mi compañero Toño Caballero, que me ha enviado varias fotos, y yo pudimos localizar tres, procedentes de momento de las poblaciones más cercanas. Dos de ellas, con códigos K+S y G+Z proceden de la colonia urbana de Cardiff, en Gales, anilladas por Peter Rock.
K+S, anillada en 2016, cuenta con varias observaciones anteriores en Andalucía, adonde probablemente se dirige; mientras que G+Z, anillada en 2017, fue observada el invierno pasado repetidamente en Gijón, y yo ya la había localizado en mayo en Bañugues. Es probable que haya permanecido todo este periodo en la costa asturiana.
A través de estos programas de anillamiento Peter Rock ha descubierto que buena parte de estas poblaciones urbanas de Cardiff pasan el invierno en la Península Ibérica y el norte de Marruecos.
Por su lado, la tercera gaviota anillada, de código 3:CYR, también tiene su origen en una colonia cercana, en concreto de la Bretaña francesa, cerca del límite sur de la especie.
domingo, 29 de julio de 2018
Censo de avión común en Luanco
Llevo ya cuatro veranos monitorizando la población de avión común Delichon urbica de la villa de Luanco, capital del concejo de Gozón. Estos seguimientos continuados constituyen la mejor manera de comprobar la evolución de estas poblaciones, ver como fluctúan a lo largo del tiempo y cómo se producen los cambios. En estos dos últimos años me han ayudado además en la labor dos jóvenes ornitólogos asturianos, Lucas Escandón y Jairo Robla, a los que agradezco su colaboración.
El censo de este año 2018 lo realizamos ayer sábado día 28 de julio. El resultado final fue de 33 nidos ocupados, es decir, 33 parejas, de un total de 47 nidos registrados. Es decir, 14 nidos estaban vacíos, aunque enteros, o un poco rotos. Las marcas de nidos antiguos no se contabilizaron.
Respecto al año anterior se produce un pequeño descenso, ya que el conteo de 2017 fue de 37 parejas y un total de 54 nidos. Pero es que 2017 fue un año de tremenda explosión de esta especie, ya que los años anteriores los conteos fueron de 24 y 26 parejas respectivamente. Es curioso constatar también que en 2018, a pesar de registrar un menor número de nidos, se comprobó la construcción de algún nido nuevo, lo que indica que se trata de una población dinámica.
Como información para los nativos de la localidad, decir que actualmente la población de avión común se estructura más o menos en cinco sectores, en los barrios de Altamira, Concepción, Rincón, Calle Madrid, Vallina y El Crucero. Respecto a años anteriores se han perdido lugares en que anidaba de forma aislada, ya que he comprobado que esta especie tiende a agregarse en colonias.
Buena parte de los nidos están solitarios o en parejas, pero se puede constatar alguna que otra buena agrupación. En concreto destacan dos edificios en los que se agrupan 5 y 7 nidos respectivamente, y que constituyen elementos muy destacados para la preservación de esta especie en el núcleo urbano de la villa.
El censo de este año 2018 lo realizamos ayer sábado día 28 de julio. El resultado final fue de 33 nidos ocupados, es decir, 33 parejas, de un total de 47 nidos registrados. Es decir, 14 nidos estaban vacíos, aunque enteros, o un poco rotos. Las marcas de nidos antiguos no se contabilizaron.
Respecto al año anterior se produce un pequeño descenso, ya que el conteo de 2017 fue de 37 parejas y un total de 54 nidos. Pero es que 2017 fue un año de tremenda explosión de esta especie, ya que los años anteriores los conteos fueron de 24 y 26 parejas respectivamente. Es curioso constatar también que en 2018, a pesar de registrar un menor número de nidos, se comprobó la construcción de algún nido nuevo, lo que indica que se trata de una población dinámica.
Como información para los nativos de la localidad, decir que actualmente la población de avión común se estructura más o menos en cinco sectores, en los barrios de Altamira, Concepción, Rincón, Calle Madrid, Vallina y El Crucero. Respecto a años anteriores se han perdido lugares en que anidaba de forma aislada, ya que he comprobado que esta especie tiende a agregarse en colonias.
Buena parte de los nidos están solitarios o en parejas, pero se puede constatar alguna que otra buena agrupación. En concreto destacan dos edificios en los que se agrupan 5 y 7 nidos respectivamente, y que constituyen elementos muy destacados para la preservación de esta especie en el núcleo urbano de la villa.
martes, 24 de julio de 2018
Mariposas y centaureas
El mes de julio es un buen momento para la observación de mariposas en nuestras latitudes. Muchas especies se encuentran en pleno periodo de vuelo, algunas de ellas con la primera generación anual (en algunos casos la única) y otras ya con la segunda.
Los imagos o adultos necesitan bastante energía para su incesante actividad de vuelo, y obtienen esta energía sobre todo del néctar de algunas flores, a las que a su vez ayudan colaborando en su polinización. Algunas flores atraen sobremanera a las mariposas, y en el caso de las especies de tamaño medio a grande una que destaca bastante es la centaurea Centaura nigra. Un prado bien colmado de estas flores (por otro lado abundantes en Asturias) nos asegurará pasar un rato absortos en la contemplación de estos bellos insectos.
Así, podemos observar a la inconfundible medioluto norteña Melanargia galathea, una de las especies más abundantes de nuestros prados, que vuela en una única generación entre los meses de junio y agosto.
También abundante y univoltina (es decir, una sola generación anual) es la loba Maniola jurtina. Su periodo de vuelo es más prolongado, entre mayo y septiembre.
E igualmente univoltina es otra especie muy parecida a la anterior, la denominada lobito agreste Pyronia tithonus. Es una mariposa de verano que vuela entre julio y septiembre, este año parece especialmente abundante.
Nuestra mariposa más longeva es la limonera Gonepteryx rhamni, su única generación anual acaba de emerger, vivirán hasta la primavera del año que viene. Esta es una hembra.
Otras dos especies del mismo grupo de la limonera, los piéridos, presentan un ciclo de vida muy similar, con dos o más bien tres generaciones que vuelan entre los meses de marzo a octubre, sucediéndose una a otra. Durante el verano se puede ver a la que es ya la segunda generación de la blanca de la col Pieris brassicae...
y la colias común o amarilla Colias croceus.
Algunas de nuestras mariposas, finalmente, presentan de forma típica dos generaciones anuales: una de primavera, en los meses de abril y mayo, y otra de verano, en julio-agosto. Una de ellas es la llamada perlada castaña Boloria selene.
Los imagos o adultos necesitan bastante energía para su incesante actividad de vuelo, y obtienen esta energía sobre todo del néctar de algunas flores, a las que a su vez ayudan colaborando en su polinización. Algunas flores atraen sobremanera a las mariposas, y en el caso de las especies de tamaño medio a grande una que destaca bastante es la centaurea Centaura nigra. Un prado bien colmado de estas flores (por otro lado abundantes en Asturias) nos asegurará pasar un rato absortos en la contemplación de estos bellos insectos.
Así, podemos observar a la inconfundible medioluto norteña Melanargia galathea, una de las especies más abundantes de nuestros prados, que vuela en una única generación entre los meses de junio y agosto.
También abundante y univoltina (es decir, una sola generación anual) es la loba Maniola jurtina. Su periodo de vuelo es más prolongado, entre mayo y septiembre.
E igualmente univoltina es otra especie muy parecida a la anterior, la denominada lobito agreste Pyronia tithonus. Es una mariposa de verano que vuela entre julio y septiembre, este año parece especialmente abundante.
Nuestra mariposa más longeva es la limonera Gonepteryx rhamni, su única generación anual acaba de emerger, vivirán hasta la primavera del año que viene. Esta es una hembra.
Otras dos especies del mismo grupo de la limonera, los piéridos, presentan un ciclo de vida muy similar, con dos o más bien tres generaciones que vuelan entre los meses de marzo a octubre, sucediéndose una a otra. Durante el verano se puede ver a la que es ya la segunda generación de la blanca de la col Pieris brassicae...
y la colias común o amarilla Colias croceus.
Algunas de nuestras mariposas, finalmente, presentan de forma típica dos generaciones anuales: una de primavera, en los meses de abril y mayo, y otra de verano, en julio-agosto. Una de ellas es la llamada perlada castaña Boloria selene.
domingo, 22 de julio de 2018
Gaviotas nuevas
Desde mediados de este mes de julio ya se pueden observar por la ensenada de Llodero los primeros jóvenes del año de gaviota patiamarilla Larus michaellis. Yo pude fotografiar dos de ellos el pasado día 17.
Es muy posible que buena parte de estos jóvenes que han empezado a aparecer en la ría provengan de las parejas que crían en Avilés, donde hay establecida una colonia en los tejados de la ciudad. La gaviota patiamarilla ha ido colonizando varias ciudades y pueblos de Asturias, empezando por Gijón, donde se ubica la mayor de nuestras colonias urbanas. La de Avilés probablemente es la segunda, rondando las 100 parejas. Es curioso que a la par que han ido creciendo estas poblaciones urbanas se han ido reduciendo las que se reproducen en los islotes costros.
Yo mismo he podido hacer un seguimiento de la reproducción de una de estas parejas, que cría cada año frente a mi casa. Tras unos días de parada nupcial la incubación aparentemente se inició el día 28 de abril.
El único pollo que tuvieron este año nación el día 02 de junio, tras un largo periodo de incubación de 35 días.
Este único pollo voló el día 16 de julio, último día que lo pude observar, 44 días después de nacer. Estas cifras se corresponden bastante bien con lo estudiado en colonias costeras. Esta es la última foto que pude obtener.
La misma pareja tuvo tres pollos el año anterior, pero ninguno de ellos salió adelante, ya que no pudieron superar una jornada de extremo calor que sucedió en junio de 2017.
jueves, 19 de julio de 2018
Jóvenes somormujos
En los últimos años suelo registrar de forma recurrente, aunque muy escasa, la reproducción del somormujo lavanco Podiceps cristatus en el embalse de La Granda, uno de los escasos lugares de cría de la especie en Asturias. Los jóvenes se suelen detectar un poco tarde, en el mes de julio, y este año he vuelto a detectarlos, en concreto un par de polluelos pertenecientes a dos parejas diferentes, ambos acompañados de sus padres.
Fue en el embalse de la Granda donde primero se constató la reproducción de este sormormujo en Asturias, al comenzar el siglo XXI, llegando en pocos años a alcanzar una estimable cifra cercana a las 30 parejas. Sin embargo en las últimas temporadas la población se ha reducido enormemente, debido a las múltiples molestias que afectan a las aves acuáticas en este pantano. Sin embargo no cejan en el empeño año tras año por sacar alguna cría.
El somormujo lavanco presenta una amplia distribución por Europa, donde es un ave frecuente y numerosa, ya que no es tan exigente como otras especies de su familia que requieren de una vegetación abundante en los humedales donde crían. Las poblaciones del suroeste de Europa son sedentarias, y se ven aumentadas en invierno por los contingentes que llegan del norte y este, donde se comporta como migradora. Asturias representa un territorio bastante marginal para ella, tanto en la invernada como en la cría.
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