lunes, 7 de septiembre de 2015

Limícolas de playa

Las aves limícolas son típicas de zonas húmedas, tanto de interior como de costa. En lo referente a hábitats, cada especie tiene sus preferencias, algunas se decantan por las charcas y humedales del interior, otras por los roquedos, y algunas por las playas y sistemas arenosos. Entre estas últimas quizá la más típica sea el correlimos tridáctilo Calidris alba.


Esta especie al igual que otros muchos limícolas está realizando su migración postnupcial, el viaje de retorno de sus áreas de cría en el alto Ártico a sus zonas de invernada africanas. Y en este periplo de miles de km los bandos se detienen en las playas a descansar y reponer fuerzas. La semana pasada pude detectar un buen grupo en la playa de Xagó, 29 aves el día 3 que habían aumentado a 41 al día siguiente, una cifra a tener en cuenta para estas fechas. Los correlimos se alimentan tanto en la "rexa", como llamamos aquí al borde de la marea, donde picotean invertebrados que deja el flujo de las olas...



como en la zona dunar, donde hay una buena acumulación de restos orgánicos.


Aquí en esta foto puede verse buena parte del grupo.


Los bandos de correlimos tridáctilos están formados en esta época por aves juveniles en su mayor parte, aunque también se detecta algún adulto mudando el plumaje a su vestido de invierno. En estas fotos se puede observar un ejemplar de cada edad para observar las diferencias.



Otro limícola típico de las playas es el chorlitejo patinegro Charadrius alexandrinus. Es el ecosistema donde cría y donde se detecta también en paso migratorio. Se registran muy pocos en su migración postnupcial, pero yo tuve la oportunidad de observar dos ejemplares acompañando al bando de correlimos tridáctilos.


Esta especie desapareció por desgracia hace bastantes años de las playas asturianas como nidificante, y en Europa se encuentra claramente en regresión, por lo que está estrictamente protegida.


viernes, 4 de septiembre de 2015

Más tarabillas norteñas

Este otoño se está observando un flujo más que interesante de tarabillas norteñas Saxicola rubetra, bastante superior al de otros años. Habitualmente puntual en la costa, en muchas jornadas de esta temporada aparecen ejemplares, aislados o en pequeños bandos. Esta tarde por ejemplo un individuo juvenil se detuvo un rato cerca de donde yo me encontraba en la playa de Xagó, lo suficientemente cerca para hacerle por fin alguna foto decente.


Un motivo más para fijarnos en esta época en las habituales tarabillas que normalmente ignoramos y pasamos por alto, quizá una de ellas pertenezca a esta bonita e inusual especie en nuestra zona.


Las tarabillas norteñas como ya comenté son más numerosas en el interior que en la costa, hace unos días por ejemplo pude observar un buen grupo de 11 aves en el concejo de Pravia mientras se alimentaban, cazando insectos. Lo hice junto a mis amigos Geoff y Anabel que me han enviado varias fotos.


lunes, 31 de agosto de 2015

Bebiendo en vuelo

Los hirundínidos se asocian en muchas ocasiones para realizar sus viajes migratorios. De este modo, en otoño es frecuente ver a pequeños grupos de aviones comunes Delichon urbica junto a bandos mayores de golondrinas comunes Hirundo rustica, dado que esta especie es más frecuente y migra en mucho mayor número.

En ciertas ocasiones estos bandos mixtos paran en su migración, por ejemplo concentrándose en ciertas zonas para alimentarse. Más espectacular resulta cuando se detienen en las zonas húmedas para beber, ya que lo hacen en vuelo lanzándose repetidamente sobre la superficie del agua.


Este fin de semana pude ver uno de estos grupos saciando su sed en la charca de Condres en Anttomero. Compuesto por unos 15 aviones comunes y entre 40-50 golondrinas, era todo un espectáculo ver sus pasadas sobre la charca, arrojándose al agua cada vez que querían echar un trago. Son espectáculos breves por lo general, ya que no tardan más de unos pocos minutos en quedar satisfechos, pero merecen la pena.

Algo de eso puede verse en este par de vídeos que pude filmar.



martes, 25 de agosto de 2015

Algas secas y limícolas

Poco después de iniciado el verano se comienzan a producir los arribazones de algas a las playas de Gozón. Compuestos fundamentalmente por una mezcla de diversas especies de algas pardas y rojas (aunque no el ocle Gelidium sesquipedale que arriba sobre todo a partir de septiembre), si la playa es tranquila se van quedando en la arena formando una capa bien visible por debajo de la línea de pleamar.


Este acumulo de algas secas constituye una fuente de alimento imprescindible para la avifauna que frecuentan las playas en esta época, en especial las limícolas que se encuentran ya en plena migración postnupcial. Hoy he podido comprobarlo una vez más en Bañugues, donde un pequeño grupo de estas aves se alimentaban de manera muy activa en torno a la capa de algas, como este correlimos gordo Calidris canutus.


Varias son las razones por las que estos acúmulos vegetales son tan importantes. En primer lugar, evidentemente, porque arrastran y retienen pequeños invertebrados marinos en la subida y bajada de las mareas. Además, en la bajamar los invertebrados terrestres se van agrupando también en torno a la materia orgánica de esta capa de algas.

Como vemos también este correlimos tridáctilo Calidris alba estaba buscando comida por la zona.


Se ve en las fotos como la arena queda ligeramente "amontonada" en torno a las algas. Es en estos montoncillos donde los limícolas rebuscan a la caza de invertebrados. Por último, la capa de algas supone un pequeño "refugio" para las aves limícolas, creando una pequeña barrera entre ellas y el tropel de gente que en días soleados de verano como el de hoy invade los arenales.


Desgraciadamente, y como parece que últimamente todo molesta, se ha puesto de moda la limpieza a saco de las playas para que no quede ningún rastro de "suciedad" y los turistas puedan disfrutar de playas impolutas. Nos olvidamos que las playas no son lugares para nuestro uso y disfrute exclusivo, sino que son ecosistemas esenciales para la vida de muchos organismos y que todo lo que hay en ellas tiene su razón de ser. Aprendamos estas pequeñas lecciones y tal vez disfrutemos mucho más de nuestra visita a la playa, que es algo más que un lugar para tomar el sol y disfrutar del baño.


viernes, 21 de agosto de 2015

Tarabilla norteña

La tarabilla norteña Saxicola rubetra es otro de los migrantes transaharianos que cruza en agosto y septiembre por tierras de Gozón camino de sus áreas de invernada. Se reproduce en buena parte de Europa pero en la Península Ibérica está restringida al tercio norte. En Asturias es muy escasa, por lo general las parejas se encuentran en laderas de solana con piornales.


La tarabilla norteña es más abundante en migración en zonas de montaña que en el litoral, donde suele verse en solitario, como el ejemplar de las fotos que localicé ayer en Cabo Peñas, o pequeños grupos. Aunque por lo general suele observarse bien dado que se posa al descubierto, como su congénere la tarabilla europea, es mucho más esquiva que ésta y rehuye en seguida nuestra presencia.


Las aves que se registran por aquí son por lo general juveniles, más compactas y claras que las tarabillas europeas, con el plumaje del dorso muy rayada y bastante marcada la ceja superciliar.




martes, 18 de agosto de 2015

Un críalo por Cabo Peñas

El críalo europeo Clamator glandarius es un ave pariente del cuco que, al igual que éste, parasita los nidos de otras aves para reproducirse. Pero el críalo se ha especializado en los nidos de córvidos, muy especialmente las urracas. El mecanismo parasitario del críalo es diferente al del cuco, ya que el pollo de éste último lo primero que hace nada más nacer es desalojar los huevos de la especie hospedadora; sin embargo el pollo del críalo convive con los de su huésped, aunque acaba eliminándolos por competencia por el alimento o simplemente aplastándolos.


El críalo tiene un área de distribución bastante extraña, repartida por puntos de África, Oriente Medio y la Europa mediterránea. Las poblaciones europeas son migradoras, llegando en febrero y marchando a finales de verano. En la P .Ibérica falta casi por completo en la franja norte, en Asturias por ejemplo no se reproduce. La mejor época para verlo, siempre con cuentagotas y de forma muy escasa, es el mes de agosto cuando puede llegar algún joven en dispersión.


El críalo se alimenta fundamentalmente de orugas de lepidópteros, incluso las que poseen defensas urticantes o tóxicas, dieta que complementa con diversos invertebrados como hormigas o saltamontes. Ayer por la mañana un compañero y yo estuvimos observando a un joven de críalo en Cabo Peñas mientras se alimentaba en un prado, es mi primera observación de esta especie en Asturias.


Mi compañero lo pudo observar también posado en un pino cercano al prado donde se alimentaba, y me envía esta foto que sin duda es mucho mejor que las mías y que le agradezco enormemente.


lunes, 17 de agosto de 2015

Currucas zarceras en compañía

Millones de aves están abandonando los lugares de cría en Europa rumbo a sus cuarteles de invierno en África. Son lo que se llama migrantes transaharianos, ya que el desierto del Sáhara es una colosal barrera que están obligadas a atravesar durante sus viajes. Muchas se detienen en las rasas costeras para alimentarse, y el Cabo Peñas es uno de los mejores puntos para buscar a estas pequeñas aves.

Una de las especies que más cuesta encontrar es la curruca zarcera Sylvia communis, a la que gusta esconderse entre las zarzas como bien delata su adecuado apelativo.


También gusta de permanecer cerca de árboles a los que pueda volar en caso de sentir una presencia extraña. Una vez que se localiza resulta inconfundible por los paneles rojizos de las alas.


Esta mañana pude localizar un pequeño grupo de 4 o 5 aves en Cabo Peñas.


No estaban solas ni mucho menos, sino que por allí andaba toda la artillería pesada de migrantes transaharianos, como un buen número de papamoscas cerrojillos...


un solitario colirrojo real...


un nutrido grupeto de mosquiteros musicales...


un pequeño bando de bisbitas arbóreos...


o las primeras y esquivas collalbas grises.


Este paso migratorio se prolongará, con altibajos, a lo largo de lo que resta del mes de agosto y todo septiembre. Una buena excusa para acercarse a Cabo Peñas, donde además podemos admirar la belleza del brezal en el momento álgido de su floración.