sábado, 18 de enero de 2014

Un andarríos gourmet

Los andarríos chicos son bastante oportunistas en invierno, se encuentran en casi cualquier enclave costero y de hecho es el ave limícola más extendida por nuestro litoral. Tienen un amplio espectro alimenticio y los he visto capturar presas muy variadas, un ave de Luanco estaba por ejemplo especializada en extraer merucos de los prados. Pero este andarríos de Bañugues es sin duda todo un gourmet, hace un par de días lo observé pescando una angula en la desembocadura del arroyo La Cabaña.


Para un andarríos esta es una captura de buen tamaño, primero la enganchó por el medio de su longilíneo cuerpo y luego estuvo debatiendo con ella un buen rato.




Aquí en este vídeo se puede ver, el pequeño alevín de anguila se resiste a ser devorado...


Pero al final triunfó el andarríos. Sin duda un plato de primera categoría, no creo que sepa a que precio cotiza el pescadito pero se le veía bien satisfecho...



Por cierto es una alegría ver que vuelven a subir angulas por el arroyo de Bañugues, hacía tiempo que no tenía referencias suyas.

jueves, 16 de enero de 2014

Gaviotas argénteas adultas

Una de las notas más interesantes de este invierno para mí en cuanto a gaviotas es la buena arribada de gaviotas argénteas que se está observando por todo el litoral, que ya empecé a notar desde primeros de diciembre. En la costa de Gozón estoy observando varias adultas, en cualquier bando de gaviotas casi siempre se distingue alguna.

Es difícil saber el número de ejemplares exacto. Un ejemplo muy destacado por lo excepcional que resulta registrar un ave anillada es esta que vi el 14 de enero en Bañugues.


Se trata de 7CJ5, una hembra anillada en Guernsey por Paul Veron y que ya había visto a mediados de noviembre en Luanco, por tanto lleva al menos un par de meses por la zona, con sólo 2 observaciones.


Como se ve, ya no presenta ningún tipo de rayado en la cabeza, un rasgo que algunas guías presentan como típico de las argénteas. En general habremos de buscar siempre este patrón: manto gris claro y patas de un rosa vivo, contrastando con las patiamarillas.


Hasta ahora todos los ejemplares que he podido localizar son de la subs. argenteus, en vuelo se distinguen por la relativamente pequeña marca blanca de la última primaria, en argentatus es mayor.


El mayor número de ejemplares adultos juntos (4), lo vi el día 3 de enero en Bañugues, desde ese día siempre una o dos. Buscar los adultos de argéntea siempre resulta muy interesante...




A finales de diciembre vi este interesante ejemplar que se escapaba del patrón general, algo más pequeña y con las patas de color rosado algo carnoso. Me tuvo un rato un tanto extrañado, quizá se trata de un ave no del todo adulta.


Algunas quieren pasar desapercibidas, echando una siesta y escondiendo una pata...


Y otras, en fin, las patas ni se llegan a ver, quedándonos como único recurso el gris perla del manto.


miércoles, 15 de enero de 2014

Gaviota patiamarilla, cuestión de muda.

Una de las dificultades que se presenta a la hora de identificar juveniles e inmaduros de gaviotas grandes es la gran variabilidad que presentan en sus plumajes. Si bien cada especie presenta un patrón de muda que es característico, en los distintos individuos este patrón puede ir adelantado o retrasado, y al observar un bando de gaviotas se aprecian grandes diferencias entre los ejemplares.

He aquí un ejemplo. Estas son tres gaviotas patiamarillas Larus michahellis de nuestro taxon lusitanius, que se reparte por la cornisa cantábrica, Galicia y norte de Portugal. Fueron fotografiadas este mes de enero en el parque Ferrera en Avilés, y tienen la misma edad, son de 2º invierno, o 3cy-enero, como deseemos.

Este es un ejemplar anillado en el País Vasco en 2012, por lo que no hay duda. Presenta un aspecto típico: manto y escapulares ya mayormente grises pero aún se adivina alguna pluma marrón, y al contrario coberteras y terciarias marrones con alguna pluma dispersa gris. El pico ya ha empezado a tomar tonalidades claras, al igual que el iris del ojo. Presenta un ligero barreado en la cabeza y los flancos y las patas son rosadas.


Y aquí un individuo diferente. Su muda parece estar más retrasada, el pico y el ojo aún son claramente oscuros, sin embargo presenta más plumas grises en las coberteras que el anterior, en especial en las pequeñas y medianas.


Y vamos con el caso contrario, un ejemplar que parece adelantado. El manto y las escapulares ya son totalmente grisáceos, y la proporción de plumas grises en las coberteras es mucho mayor, en especial en las medianas. El iris del ojo ya es muy claro, destacando nítidamente la pupila, y tiene mucho menos barreado en la cabeza y los flancos del pecho.


En fin, como bien me dice Alfredo Herrero, de Euskadi, con quien he consultado esta cuestión, la variabilidad en la extensión y fenología de la muda de estas gaviotas es bastante grande. Merece la pena verlas una a continuación de la otra para comprobarlo bien: el mismo aspecto general, diferencias en los detalles.





lunes, 13 de enero de 2014

Cabecinegras de vacaciones: alemanas y húngaras

Ya había comentado que durante las vacaciones de Navidad tuve ocasión de registrar un número interesante de gaviotas cabecinegras anilladas. Si bien la mayor parte eran de origen francés o belga, también había algunas procedentes de Alemania y Hungría, siempre muy interesantes.

Las alemanas proceden todas de la colonia de Pionierinsel Lühe, en el estuario del Elba, cerca de Hamburgo, y ya me ha enviado Andreas Zours sus historiales. Cronológicamente, la primera es AECR, registrada por mí el 27 de diciembre pasado en la playa de Aramar.


Fue anillada en 2007, ya como adulta (como curiosidad, su pareja es AECU), y aparte de numerosas observaciones en su colonia de cría, todas entre abril y julio, contaba con una invernal en Galicia (diciembre) y otra en febrero en Francia, seguramente ya en paso prenupcial. Esta es la primera cita en Asturias.


El 7 de enero, en la playa de Bañugues, registré a AEZA, anillada también en 2007, pero como pollo.


Esta gaviota cuenta con un montón de observaciones en la región de Pas de Calais, en Francia, una de las principales zonas de reunión postnupcial de gaviotas cabecinegras, entre julio y octubre. En anteriores inviernos fue registrada en varias áreas costeras gallegas. Este invierno ya había sido detectada por César en Gijón, con la de Bañugues sus primeras citas asturianas.


La tercera alemana me la han cedido amablemente Anabel y Geoff. Se trata de AKZL, anillada como pollo en 2012 (es un 2º invierno). Fue observada ya volandera en julio de ese año en Alemania, en su primer invierno en Francia y en primavera en Holanda, una gaviota viajera sin duda. Esta del 31 de diciembre en Zeluán es su primera cita asturiana.


La húngara, primera de la temporada para mí, la observé el 6 de enero en Aramar. Se trata de HRR6, anillada en 2007 como pollo en uno de esos lugares de nombre impronunciable: Fertőújlak (Mekszikópuszta), Györ-Moson-Sopron por Marta Ferenczi.


Con varias observaciones en Francia, en otoño, y en inviernos anteriores en Galicia, el invierno pasado ya se detectó en Gijón. Estas Navidades ya había sido observada por Iván también en Gijón, y esta es su primera incursión gozoniega.


Y termino con una vieja conocida, HJ86, que pude ver en enero de 2013 por Gozón. No volvió a aparecer, pero me cuenta Antonio Gutiérrez que este invierno ha sido vista por Galicia por Cosme Damián Romai Cousido, siempre es bueno saber de las viejas conocidas.

domingo, 12 de enero de 2014

Colimbos grandes en la ría

En la ría de Avilés están invernando un par de colimbos grandes Gavia immer. Uno de ellos lleva ya por la zona desde noviembre, mientras que el segundo llegó a mediados de diciembre. A este último, un juvenil, estuvimos contemplándolo un buen rato hace un par de días al tiempo que a la gaviota hiperbórea.


Característico del plumaje juvenil es ese dorso tan ajedrezado. En la costa asturiana invernan varios colimbos grandes, algunos lo hacen en mar abierto frente al litoral y otros lo hacen en aguas abrigadas. Los principales puntos de concentración son la bahía de Xixón y la ría del Eo. La ría de Avilés se ha convertido en un enclave de invernada habitual durante los últimos años, y uno de los mejores lugares para observarlo a corta distancia.


Para los ornitólogos que vienen de otros puntos de España, en especial del centro, los colimbos siempre son una de las especies diana que se marcan como objetivo. Y es que la costa cantábrica y gallega es su límite norte normal de invernada, bajando muy pocos más al sur. Es habitual verlos pescando, con el cuerpo casi totalmente hundido en el agua y frecuentes zambullidas.


viernes, 10 de enero de 2014

Llegan las blancas, hiperbórea en la ría.

Después del festival de hiperbóreas que han disfrutado estas navidades en Galicia, era de esperar, o de desear, que llegaran tarde o temprano por aquí. Pues esta tarde Geoff y Anabel Harries junto con un servidor pudimos localizar una gaviota hiperbórea Larus hyperboreus de primer invierno en la ría de Avilés.


Estos influxes de gaviotas blancas, que se dan cada ciertos años, están muy bien porque se pueden localizar ejemplares en sitios bien diversos. Quizá en el de este año esté influyendo el fuerte temporal de invierno que están sufriendo en América del Norte. Las mayores cifras suelen darse en Galicia, especialmente en A Coruña.


La anterior foto en vuelo, al igual que las dos siguientes, me las han cedido muy amablemente Anabel y Geoff. En ellas se demuestra que este ejemplar es muy probablemente el que localizó Fran Baena en L'Arena el día 7. Ellos la registraron el día siguiente y obtuvieron buenas fotografías, se aprecia que tiene unas marcas cefálicas muy particulares.



En fin, esperemos que la racha continúe y sigan apareciendo blancas a lo largo de nuestro litoral. Yo estoy contento, es mi primer hiperbórea desde que empecé el blog, hace tiempo que no tenía la suerte de observarla.




jueves, 9 de enero de 2014

Cuanto tiempo sin verte, arao.

Dos años exactos hace que no asomaba por aquí un viejo amigo, el arao común Uria aalge. Y es que ese es el tiempo que llevaba sin observarlo en el litoral de Gozón, al menos vivo (sí algunos orillados). El invierno pasado no localicé ninguno, y este iba por los mismos derroteros. Hoy, un ejemplar pescaba en el interior de la ensenada de Luanco.


Este álcido ya es de por sí escaso en aguas costeras. Sólo entre un 2-3% de los álcidos identificados en paso son araos, entre una gran mayoría de alcas. Pero es que además tengo la sensación de que ha ido en regresión. Hasta hace unos pocos inviernos era habitual ver pequeños grupos en la bahía de Luanco, y ahora hay que esforzarse para ver aves solitarias como ésta.


Sin embargo, en la ficha de la especie en la página de la IUCN comentan que la especie ha tenido un incremento en sus efectivos. Es probable por ello que quizá lo que ocurra es se desplazan menos que antes al sur para invernar, por especular un poco.

Es bonito ver la zambullida del arao común, más brusca y vertical que la del alca.


Este arao que localicé hoy se recorrió nadando una buena parte de la ensenada de Luanco, desde la playa de Aramar hasta la zona del Gayo. Su modo de nadar es característico, agachado para ofrecer poca resistencia al aire y moviendo las patas a altas revoluciones.


Desde lejos se aprecia perfectamente la velocidad que puede adquirir el arao con esta forma tan peculiar de natación, que puede llevarle a recorrer grandes distancias con menor gasto de energía.