Estos días que nos ha tocado confinarnos en nuestras casas podemos prestar más atención a los amigos alados que viven alrededor nuestro. En muchos casos, sobre todo en el caso de los que habitamos en el interior de pueblos y ciudades, entre edificios, uno de los compañeros más habituales es el colirrojo tizón Phoenichuros ochruros.
El hábitat original del colirrojo tizón es el constituido por las zonas rocosas y desprotegidas, tanto en la montaña como en los acantilados costeros, donde es una de las especies más frecuentes. Pero este pájaro se ha adaptado también a vivir entre los edificios, en el interior de pueblos y ciudades, en algunos casos en lugares donde ninguna otra especie puede subsistir.
Si lo pensamos bien estos dos enclaves donde habita, tanto el natural como el adaptado, guardan bastantes similitudes. Paredes verticales, zonas desnudas, existencia de huecos y fisuras...sin duda el colirrojo tizón es un especialista en la búsqueda de alimento en condiciones difíciles.
Si estamos asomados a las ventanas es raro que tarde o temprano no lo sorprendamos merodeando a nuestro alrededor, siempre inquieto en busca de comida, en muros, tejas o en el hueco de cualquier pared. Sorprenderemos también su silueta posado en las antenas de los tejados, y en ocasiones emitiendo su particular e inconfundible canto. En esta época se observan sobre todo los machos, como éste de las fotografías que habita cerca de mi casa, ya que la hembra se encuentra ya en plena incubación.
viernes, 10 de abril de 2020
viernes, 3 de abril de 2020
El ave que no debería estar
Hace bastantes años que no observo al piquituerto común Loxia curvirostra en Gozón. Puede ser que sus llegadas hayan disminuido en los últimos tiempos, o también porque la superficie dedicada a pinares se ha reducido en gran manera, o por una combinación de ambos factores. Mis últimos registros gozoniegos datan de finales del siglo XX, por eso las fotos que ilustran esta entrada están tomadas en el concejo de Salas a finales del año pasado.
El piquituerto es un pájaro muy peculiar. Está especializado en extraer las semillas de las piñas de coníferas, como abetos o pinos, y por eso los bosques maduros de coníferas constituyen su hábitat. Además, presenta un carácter nómada y errático más que migrador, lo cual le hace capaz de colonizar los enclaves favorables que va encontrando en sus desplazamientos.
En determinados años, quizá en temporadas de cría muy favorable, el piquituerto presenta un carácter irruptivo, presentándose en lugares en los que no es habitual. Como ya comenté, el carácter oportunista de la especie provoca que si esos lugares son propicios los piquituertos se puedan quedar, formando pequeñas colonias. Esto es lo que ha pasado en Asturias, que no forma parte de su área de distribución natural, al no tener bosques autóctonos de coníferas, pero que presenta pequeños núcleos en las plantaciones de pinares más maduras.
El piquituerto se extiende en Asturias sobre todo por la mitad oriental, ocupando los pinares de pino marítimo en la zona costera y de pino albar en el interior. No se puede considerar un ave invasora, ya que ha llegado por sus propios medios, pero sí ha aprovechado hábitats presentes gracias a la mano del hombre para colonizar el territorio. Según el Atlas de Aves Nidificantes de la COA la población asturiana puede estar formada por unos pocos cientos de parejas.
En Gozón es una especie que se presenta con ocasión de las grandes irrupciones, y es posible que alguna pareja se reprodujera cuando en el concejo había grandes extensiones de pinares hace unos años.
El piquituerto es un pájaro muy peculiar. Está especializado en extraer las semillas de las piñas de coníferas, como abetos o pinos, y por eso los bosques maduros de coníferas constituyen su hábitat. Además, presenta un carácter nómada y errático más que migrador, lo cual le hace capaz de colonizar los enclaves favorables que va encontrando en sus desplazamientos.
En determinados años, quizá en temporadas de cría muy favorable, el piquituerto presenta un carácter irruptivo, presentándose en lugares en los que no es habitual. Como ya comenté, el carácter oportunista de la especie provoca que si esos lugares son propicios los piquituertos se puedan quedar, formando pequeñas colonias. Esto es lo que ha pasado en Asturias, que no forma parte de su área de distribución natural, al no tener bosques autóctonos de coníferas, pero que presenta pequeños núcleos en las plantaciones de pinares más maduras.
El piquituerto se extiende en Asturias sobre todo por la mitad oriental, ocupando los pinares de pino marítimo en la zona costera y de pino albar en el interior. No se puede considerar un ave invasora, ya que ha llegado por sus propios medios, pero sí ha aprovechado hábitats presentes gracias a la mano del hombre para colonizar el territorio. Según el Atlas de Aves Nidificantes de la COA la población asturiana puede estar formada por unos pocos cientos de parejas.
En Gozón es una especie que se presenta con ocasión de las grandes irrupciones, y es posible que alguna pareja se reprodujera cuando en el concejo había grandes extensiones de pinares hace unos años.
martes, 24 de marzo de 2020
Mariposa Colias, ciclo anual
A lo largo de 2019 he continuado con el seguimiento de la
fenología de diversas especies de mariposas en el concejo de Gozón y su
entorno. Una de las especies más interesantes es la "amarilla" Colias croceus, mariposa muy migradora
aunque mucho menos conocida que otras como las vanesas. El seguimiento ha sido llevado
a cabo mediante itinerarios periódicos, ubicados en su mayor parte en el
concejo gozoniego, indicando los datos en ejemplares/km recorrido. Ilustro la
entrada con varias fotografías obtenidas a lo largo del año.
31/05/19 Nieva
El total de mariposas registradas en 2019 fue de 95, para
124,6 km. Se trata de una especie que no entra en diapausa, por lo que pasa el
invierno en zonas del límite sur de su área de distribución. Los primeros ejemplares
del año los registré a finales de febrero, y ya inmediatamente pude observar
una cópula.
26/02/19 Zeluán
En marzo la especie se hace muy notable debido a la llegada
de mariposas desde el sur, alcanzando este mes el máximo de todo el año. Alguno
de estos ejemplares sigue viaje hacia el norte, pero la mayoría permanece aquí
para producir la primera generación local que emerge en los meses de primavera,
en abril-mayo.
13/03/19 Nieva
26/03/19 Peroño
Una parte de los imagos de esta primera generación migra
hacia el norte para colonizar el continente europeo, pero otra se queda aquí
para dar lugar a la segunda generación local, en los meses de verano, julio y
agosto. En verano esta especie es algo más escasa que en primavera.
Durante el mes de septiembre se produce la migración hacia
el sur de las mariposas nacidas en verano en Europa, y con ello el segundo pico
anual, migración que continúa ya más escasa en octubre. El último ejemplar se
anota el 31/10, aunque ello es debido a que el mes de noviembre fue lluvioso y
fresco. Otros años no es raro verla en noviembre.
21/05/19 Nieva
28/10/19 Maqua
Como curiosidad, se detectaron 2 ejemplares de la forma
helice, más clara, es decir apenas un 2% del total. Para poder seguir bien el
ciclo anual de esta mariposa se deben elegir transectos que transcurran por
zonas abiertas con prados, ya que es su hábitat casi exclusivo. Presentan una
clara preferencia a libar sobre flores de plantas compuestas de color amarillo.
22/04/19 Peñas f. helice
04/09/19 Iboya f. helice
En resumen, el esquema fenológico descrito se corresponde con
el de una migración progresiva hacia el norte en primavera verano, y hacia el
sur en otoño-invierno. Para el desarrollo del ciclo anual parece necesitar tres
generaciones, la primera nacida en invierno en el sur de su área de
distribución, la segunda en latitudes medias como la nuestra en primavera y la
tercera en verano en el norte.
sábado, 21 de marzo de 2020
Primeros sírfidos
El invierno ha terminado, y a lo largo del mismo he podido estudiar como aparecían de forma paulatina las primeras especies de sírfidos, que habían desaparecido de nuestra campiña tras un otoño bastante frío y lluvioso.
Así, el primer ejemplar del año lo detecté con los primeros días soleados, una hembra de una de nuestras especies más características, Episyrphus balteatus.
El color oscuro del dorso y los tonos apagados del abdomen, con bandas blanquecinas, indican que la larva se desarrolló en condiciones de frío. Podemos compararla con esta otra hembra registrada en la primera semana de marzo, que además estaba ovopositando.
El 12/01 también detecté mis primeros ejemplares de Eristalis pertinax, una de nuestras especies más frecuentes.
Y esa misma fecha el tercer sírfido detectado fue Meliscaeva auricollis, que vuela casi todo el año aunque no es muy abundante.
Esta especie es una de las más pequeñas que se puede identificar con relativa facilidad, como demuestra este macho sobre una hembra de botón de oro.
A finales de febrero se detectan los primeros ejemplares de Helophilus pendulus, un sírfido bastante llamativo y relativamente numeroso cerca de los cursos de agua.
Ya en marzo aparecen nuevas especies, como algunas del género Syrphus, o esta hembra de Eupeodes luniger, una hembra ovopositando en el envés de hojas de ortiga.
Así, el primer ejemplar del año lo detecté con los primeros días soleados, una hembra de una de nuestras especies más características, Episyrphus balteatus.
El color oscuro del dorso y los tonos apagados del abdomen, con bandas blanquecinas, indican que la larva se desarrolló en condiciones de frío. Podemos compararla con esta otra hembra registrada en la primera semana de marzo, que además estaba ovopositando.
El 12/01 también detecté mis primeros ejemplares de Eristalis pertinax, una de nuestras especies más frecuentes.
Y esa misma fecha el tercer sírfido detectado fue Meliscaeva auricollis, que vuela casi todo el año aunque no es muy abundante.
Esta especie es una de las más pequeñas que se puede identificar con relativa facilidad, como demuestra este macho sobre una hembra de botón de oro.
A finales de febrero se detectan los primeros ejemplares de Helophilus pendulus, un sírfido bastante llamativo y relativamente numeroso cerca de los cursos de agua.
Ya en marzo aparecen nuevas especies, como algunas del género Syrphus, o esta hembra de Eupeodes luniger, una hembra ovopositando en el envés de hojas de ortiga.
jueves, 19 de marzo de 2020
Unos se van, otros llegan
La etapa final del invierno constituye un tiempo de cambios en nuestra naturaleza. Estos cambios se aprecian bien en los parques urbanos, donde va produciéndose un pequeño relevo en las especies que podemos encontrar. Así, a primeros de marzo aún se observan los últimos pinzones comunes Fringilla coelebs invernantes, la mayor parte de ellos juveniles, alimentándose en los prados de los parques de Avilés.
Por estas fechas se pueden localizar también los primeros verdecillos Serinus serinus, que acaban de llegar para iniciar su temporada de cría. Los verdecillos están prácticamente ausentes de Asturias a partir de mediados del otoño, hasta que empiezan a retornar en el mes de febrero. De momento, ambas especies se alimentan en buena compañía, ya que no son competidores.
Por estas fechas se pueden localizar también los primeros verdecillos Serinus serinus, que acaban de llegar para iniciar su temporada de cría. Los verdecillos están prácticamente ausentes de Asturias a partir de mediados del otoño, hasta que empiezan a retornar en el mes de febrero. De momento, ambas especies se alimentan en buena compañía, ya que no son competidores.
viernes, 13 de marzo de 2020
Varias en migración
A mediados del mes de febrero se inicia la migración prenupcial, que de forma progresiva y durante más de 3 meses irá devolviendo a las aves a sus lugares de cría. En la primera fase de este periodo podemos registrar en Asturias especies muy interesantes.
Un ejemplo es la gaviota cáspica Larus cachinnans, cuyo mejor periodo de observación en Asturias comprende los meses de febrero y marzo. Se trata de ejemplares que vienen de sus áreas de invernada en las costas de Galicia y Portugal. El pasado 29 de febrero pude controlar un ejemplar de primer invierno en la playa de Bañugues, la primera para mí de una temporada muy escasa para esta gaviota.
Al igual que las gaviotas, las anátidas son un grupo de aves de migración relativamente temprana. Una de las especies más bonitas que se registran en esta época es el cuchara común Anas clypeata, del cual se pueden observar aves aisladas o pequeños bandos en nuestros humedales, por pequeños que sean. Un grupo de 5 aves sedimentó en la charca de Zeluán el día 12 de febrero.
Por su parte, las rapaces son un grupo con un periodo migratorio bastante dilatado. Una de las especies más tempranas es el aguililla calzada Hieraaetus pennatus, especie de la cual se ha registrado incluso algún que otro invernante estos últimos años. Los ejemplares que se ven en Gozón es probable que crucen el Golfo de Vizcaya rumbo a algún enclave de cría en Francia. Un ejemplar de fase clara cicleaba a bastante altura el día 10/03 sobre la zona de Maqua.
Un ejemplo es la gaviota cáspica Larus cachinnans, cuyo mejor periodo de observación en Asturias comprende los meses de febrero y marzo. Se trata de ejemplares que vienen de sus áreas de invernada en las costas de Galicia y Portugal. El pasado 29 de febrero pude controlar un ejemplar de primer invierno en la playa de Bañugues, la primera para mí de una temporada muy escasa para esta gaviota.
Al igual que las gaviotas, las anátidas son un grupo de aves de migración relativamente temprana. Una de las especies más bonitas que se registran en esta época es el cuchara común Anas clypeata, del cual se pueden observar aves aisladas o pequeños bandos en nuestros humedales, por pequeños que sean. Un grupo de 5 aves sedimentó en la charca de Zeluán el día 12 de febrero.
Por su parte, las rapaces son un grupo con un periodo migratorio bastante dilatado. Una de las especies más tempranas es el aguililla calzada Hieraaetus pennatus, especie de la cual se ha registrado incluso algún que otro invernante estos últimos años. Los ejemplares que se ven en Gozón es probable que crucen el Golfo de Vizcaya rumbo a algún enclave de cría en Francia. Un ejemplar de fase clara cicleaba a bastante altura el día 10/03 sobre la zona de Maqua.
domingo, 8 de marzo de 2020
Ratoneros y cernícalos en Gozón
Las dos especies más frecuentes de rapaces en el concejo de Gozón son el ratonero común y el cernícalo vulgar. Pero, ¿cuál es su abundancia y densidad? Para conocer estos parámetros uno de los métodos más empleados por su rapidez y facilidad de aplicación, a pesar de no estar exento de errores, es el conteo desde vehículo, que permite reunir una cuantiosa información con un esfuerzo logístico accesible. El mejor momento para realizar estos censos es el invierno, que es cuando las aves se muestran más visibles, posadas en postes y cables.
Estas pasadas vacaciones navideñas recorrí una buena parte de las carreteras de Gozón, que cuenta con una densa red de vías asfaltadas, en total 61,6 km. En cuanto al busardo ratonero Buteo buteo contabilicé un total de 26 aves, con un índice de 42,2 aves/100 km.
En cuanto al cernícalo vulgar Falco tinnunculus, el conteo ascendió a un total de 17 aves, con un índice de abundancia de 27,6 aves/100 km.
Estos resultados permiten aventurar el número de parejas que anidarían en el concejo de Gozón, que a mi juicio serían entre 15-20 parejas en el caso del busardo ratonero, y 10-15 para el caso del cernícalo vulgar. En ambos casos se trata de buenas densidades, pero en especial en el caso del cernícalo, que parece ser una especie en regresión en los últimos años.
Estas pasadas vacaciones navideñas recorrí una buena parte de las carreteras de Gozón, que cuenta con una densa red de vías asfaltadas, en total 61,6 km. En cuanto al busardo ratonero Buteo buteo contabilicé un total de 26 aves, con un índice de 42,2 aves/100 km.
En cuanto al cernícalo vulgar Falco tinnunculus, el conteo ascendió a un total de 17 aves, con un índice de abundancia de 27,6 aves/100 km.
Estos resultados permiten aventurar el número de parejas que anidarían en el concejo de Gozón, que a mi juicio serían entre 15-20 parejas en el caso del busardo ratonero, y 10-15 para el caso del cernícalo vulgar. En ambos casos se trata de buenas densidades, pero en especial en el caso del cernícalo, que parece ser una especie en regresión en los últimos años.
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